Por Leonardo Martín
El empate inicial en el debut con España, una de las candidatas a ganar la Copa del Mundo, fue una de las grandes sorpresas iniciales del certamen. Luego llegaría otro sorprendente empate con Uruguay y finalmente una tercera igualdad con Arabia Saudita que le daría una histórica clasificación a los dieciseisavos de final donde se enfrentará a Argentina. Ese fue el camino de Cabo Verde, un pequeño archipiélago de islas desplegadas en el océano Atlántico, de medio millón de habitantes, ubicado frente a las costas del norte de África. Una participación que visibilizó los lazos con Argentina y de una activa comunidad caboverdiana en el país.
¿Dónde está Cabo Verde? ¿Cuál es su historia? ¿Cómo llegó la comunidad de ese país a la Argentina? ¿Qué pasa con la cultura afro en el país? Fueron algunos de los interrogantes planteados a Miriam Gómez, afroargentina de origen caboverdiano y activa participante en Dock Sud, uno de los núcleos más importantes de la comunidad.
Cabo Verde es un archipiélago de 10 islas ubicado en el océano Atlántico, frente a las costas de donde comienza el África subsahariana, de frente a Senegal y Mauritania. Contando la historia en modo extremadamente esquemático, a mediados del siglo XV, navegantes portugueses “descubrieron” las islas quedando bajo ese dominio. Luego se convertiría en un punto comercial del tráfico de esclavos entre África y América. Como parte del proceso de descolonización posterior a la Segunda Guerra Mundial, el de Cabo Verde se produciría en 1975.
¿Cuál es la relación con Argentina? La inmigración al país tuvo diferentes etapas siendo el período más importante entre la década del ´20 y posterior a la Segunda Guerra Mundial asentándose en zonas portuarias, con comunidades en Dock Sud (Avellaneda) y Ensenada y otras localidades.
Miriam Gómes es afroargentina, descendientes de caboverdianos. Es una activa militante en la sede social de la comunidad en Dock Sud, que en estos días quedó muy visibilizada a partir de las diferentes coberturas mediáticas en los partidos de Cabo Verde en el Mundial.
“La participación en el Mundial y la clasificación es una de las cosas más importantes que nos pasó como pueblo después de la independencia en 1975. Es mucho más que solo fútbol“, abrió el diálogo Gómes.
“Hemos pasado como pueblo tráfico esclavista, colonizaciones, sequías, hambrunas y sometimiento por las administraciones coloniales. Es un país sin recursos naturales donde llueve muy poco. Hay mucha garra detrás de cada logro. Llegar al Mundial ya fue una alegría inmensa, clasificar aún más y encima ahora el rival es Argentina”, agregó.
Cabo Verde se caracteriza por una diáspora por diferentes partes del mundo. Gomes contó: “la emigración comenzó por la falta de alimentos a fines del siglo XIX llegando a lugares como Boston (Estados Unidos), Amsterdam y Argentina, entre otros, donde encontraron trabajo en la marina mercante, la marina de guerra y los astilleros. Ámbitos muy específicos donde los isleños nos desempeñamos bien. Cabo Verde no se entiende sin su diáspora“.
“Nuestra bandera cuenta con diez estrellas, la diáspora es la número once. Los lazos continúan, nos quedó familia, acompañamos su historia. Cuando fue la lucha por la independencia desde Argentina se armó un espacio de apoyo para esa pelea”, narró.
“Hay comunidad caboverdiana en todos los puertos, Rosario y Bahía Blanca. En Dock Sud y Ensenada se dieron las más numerosas“, sumó.
En cuanto a personas de origen caboverdiano conocidas en el país mencionó a la ex embajadora en el Vaticano durante el gobierno de Alberto Fernández, María Fernanda Silva; los actores Luis Medina Castro y Diego Alonso, de reconocido papel como el Pollo de Okupas. Roberto Giordano también era hijo de madre caboverdiana y los futbolistas José Ramos Delgado y Custodio Mendes.
“Hay una penetración cultural que lamentablemente no se ve siempre. Argentina ha sido un país que ha negado su diversidad cultural y étnica. Nos ha costado visibilizarnos no solo a los caboverdianos, también a otros africanos que incluso que están desde antes que nosotros en el país“, analizó Gomes.
“Es común que me pregunten si soy argentina que dónde nací. Hay un mito por derribar que es que los argentinos podemos ser hijos de afrodescendientes. Somos argentinos, pero nos siguen extranjerizando”, planteó.
En esa dirección, yendo hacia el pasado afirmó: “El siglo XIX fue un siglo afroargentino. En un momento circulaban más de 20 periódicos de la comunidad afroargentina. Eso comienza a cambiar con la Generación del ’80 donde se desarrolla un modelo de país que pretende cambiar la fisonomía, se invisibiliza la presencia negra, se incentiva la inmigración europea. El siglo XX es un siglo de silencio casi absoluto, algo que comenzó a cambiar en los 2000, es una dinámica en permanente construcción. El Mundial sirve para mostrar ese componente afrodescendiente”.











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