Por Carlos Aira
En la noche de Alta Córdoba, Independiente Rivadavia materializó el sueño de consagrarse campeón de la Copa Argentina 2025. El fútbol mendocino se sumó así a la lista de nuevos campeones que enorgullece a nuestro fútbol, demostrando que la vuelta olímpica ya no es potestad exclusiva de los clubes porteños. En los últimos años, Patronato (Paraná) y Central Córdoba (Santiago del Estero) estamparon su nombre en este torneo nacional.
Existe un nuevo mapa del fútbol argentino, una realidad que merece un análisis profundo. Con Platense campeón del Apertura –su primer título de Primera División en 120 años de historia, cumplidos el 25 de mayo–, este panorama se está modificando al calor de nuevas estructuras deportivas. Los “pobres” de ayer ya no lo son tanto. Lamentablemente, el periodismo –tanto el tradicional como el de redes– no logra mostrar la dimensión de un fútbol cada vez más rico, con una mayor estructura invisible (centros de alto rendimiento, concentraciones, equipamiento), y se queda en debates estériles en búsqueda de likes.
Este nuevo mapa trae consigo casos polémicos. Los nombres de Barracas Central y Deportivo Riestra son emblemáticos: dos clubes que transitaron casi toda su existencia en las categorías más bajas del Ascenso y que, desde hace años, se han instalado en Primera División, desplazando a clubes considerados poderosos en la lucha de poder. Pensemos en Central Córdoba (Santiago del Estero): hace solo una década disputaba el Federal B; desde 2019 se encuentra en Primera, ganó la Copa Argentina en 2024 y, en 2025, disputó la Copa Libertadores, logrando incluso derrotar a Flamengo en el Maracaná.
No obstante, como se señaló, la orientación mediática no ayuda a los hinchas a comprender la situación, sea por acción o por omisión. Un sector de la prensa busca socavar a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y toma el crecimiento de clubes chicos como una supuesta muestra de decadencia. Al día siguiente del triunfo de Independiente Rivadavia, la pregunta que algunos se hacían era: “¿Cómo va a ganar el fútbol argentino la Copa Libertadores si dos de sus representantes son Platense e Independiente Rivadavia?”.
La respuesta no reside en el enojo. El fútbol argentino no se emparejó para abajo, sino todo lo contrario. El tema es que a la histórica clase media-alta porteña de nuestro fútbol, esto de la competencia no le resulta simpático. Los errores de los clubes grandes se reflejan en su falta de aspiraciones y éxitos recientes, incluso en el caso de River y Boca. Los éxitos se consiguen en la cancha. Platense derrotó a Racing, River y San Lorenzo de visitante para alcanzar una final en la que venció a Huracán. En el camino de la “Lepra” mendocina estuvieron, entre otros, Platense (campeón del Apertura), River Plate y una final ante Argentinos Juniors.
Por otro lado, existe un sector de la prensa que, por profunda ignorancia de todo aquello que no sea Boca-River, tiende a desconocer lo que está sucediendo. Y lo que está sucediendo es la reconfiguración de un nuevo mapa del fútbol argentino, con nuevos actores que se suman a un baile cada vez más complejo. Para entenderlo mejor, vamos a quitarle la lupa al fútbol grande y nos dirigiremos a las categorías más bajas del Ascenso.
SUCESOS VERTIGINOSOS
Los sucesos en el fútbol argentino son vertiginosos y están reconfigurando su mapa, un cambio que venimos señalando desde hace tiempo en Abrí la Cancha. La Asamblea Extraordinaria realizada el martes 28 de octubre pasado en el Predio de Ezeiza fue crucial: dio luz verde a una serie de reformas que trazan el nuevo camino de nuestro fútbol.
Este mapa incluye la irrupción de nuevos actores y la incorporación de equipos directamente afiliados. El catalizador de este proceso fue la inclusión de Leones FC en el campeonato de Primera C, una institución fundada el 2 de enero de 2015 con una íntima relación con la familia Messi. Más allá de una posible devolución de favores o un guiño de la casa central de nuestro fútbol al astro, lo cierto es que las afiliaciones se han abierto, y es imperativo prestar atención al mapa que esto propone.
El proceso de filiación de clubes estuvo cerrado durante toda la gestión de Julio Grondona (1979-2014). Los últimos clubes afiliados habían sido Claypole, Defensa y Justicia, Argentino de Merlo, Deportivo Laferrere y San Miguel. Esta situación cambió con la muerte del patriarca de Sarandí.
En 2017, Real Pilar consiguió lo que parecía infranqueable: obtener la afiliación del Comité Ejecutivo de AFA. Con una sólida estructura deportiva y los contactos políticos necesarios, el equipo pilarense se instaló rápidamente en Primera B Metropolitana y tiene el orgullo de ser el primer equipo de la D en derrotar a uno de Primera División en la Copa Argentina (nada menos que a Vélez Sarsfield). El histórico Club Mercedes, fundado en 1875, es otro de los clubes que logró filtrarse dentro del fútbol organizado de AFA.
La Promocional Amateur y la Nueva Identidad
Sin embargo, los ejemplos de Real Pilar y Mercedes pueden considerarse coyunturales si se analizan los nuevos socios que realmente se suman al fútbol de AFA. En 2023, el Comité Ejecutivo fusionó las dos categorías más pequeñas (C y D) y creó una nueva divisional: la Promocional Amateur.
Esta categoría está formada por clubes con dos identidades claras:
- Instituciones históricas, como Everton (La Plata), Juventud (Bernal), Náutico Hacoaj o Belgrano (Zárate).
- Una nueva raza dentro del fútbol organizado: los equipos sindicales o municipales. Allí se encuentran Camioneros, Deportivo Metalúrgico, SATSAID o Estrella del Sur.
- Clubes de comunidades religiosas, como Nautico Hacoaj.
Los clubes sindicales, en particular, poseen estructuras deportivas y apoyos económicos de los que carecen muchos clubes tradicionales del fútbol de AFA. Estos últimos —sin necesidad de mencionarlos— se encuentran atrapados entre la pauperización territorial, las luchas intestinas y las dificultades para conseguir recursos. Ante este panorama, Deportivo Camioneros disputará el campeonato de la B Metropolitana 2026 con aspiraciones reales de ascender al Nacional B en 2027. Deportivo Metalúrgico disputó una promoción ante Puerto Nuevo (Campana), aunque no pudo ascender a Primera C.
Los clubes municipales son una incognita. Como lo pueden ser en un futuro los clubes con matriz religiosa. En su momento, Julio Grondona se sacó un problema de encima desafiliando a Luz y Fuerza y Maccabi. Hoy, los clubes sindicales, municipales y religiosos quieren jugar en este tablero complejo.
En las provincias, el Consejo Federal tiene campeonatos que sumaron nuevos actores al fútbol grande. El caso emblemático es Agropecuario (Carlos Casares).
Un campeonato de 30 equipos y una segunda división de 36 puede ser antipático para aquellos que no comprendan este mapa. Es un fútbol con varios centros de gravedad de poder. Un fútbol argentino que en los últimos años ha consagrado campeones a varios equipos que no hubieran estado en el radar de los tradicionalistas. ¿Lo que viene? Es parte de la histórica puja del fútbol argentino. Lo que no hay dudas es que un nuevo mapa llegó para quedarse.
Periodista y escritor / Autor de Héroes de Tiento y Héroes en Tiempos Infames / Conductor de Abrí la Cancha.













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