Por Lorena Fernández Bravo
Por primera vez en el mundo, el miércoles 5 de agosto, un banco firmó un convenio con el que se garantiza el cupo laboral para el colectivo trans. Así lo hizo el Banco de la Nación Argentina junto al gremio Asociación Bancaria.
El documento establece la obligatoriedad del ingreso semestral para completar un mínimo del 1% del total del personal, junto al desarrollo de la temática para lograr sensibilización y una igualdad de oportunidades efectiva.
En el acto que se realizó para firmar el convenio participaron el titular del sindicato bancario, Sergio Palazzo; el jefe de Gabinete del Gobierno Nacional, Santiago Cafiero; la ministra de Justicia y Derechos Humanos, Marcela Losardo; la interventora en el Instituto Nacional contra la discriminación, la xenofobia y el racismo (INADI), Victoria Donda; su directora de Políticas contra la Discriminación, Ornella Infante; la subsecretaria de Políticas de la Diversidad del Ministerio de la Mujer, Alba Rueda; y el ministro de Trabajo, Claudio Moroni.
La importancia de la iniciativa radica en la realidad que vive este colectivo. Según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), las personas trans están inmersas en ciclos de exclusión y pobreza que las empujan a la economía informal, a la actividad criminal y la prostitución o trabajo sexual como formas de sobrevivir.
En su informe sobre pobreza y derechos humanos (2017), la CIDH resaltó que “existe un fuerte vínculo entre pobreza, exclusión y violencia por prejuicio”, y detalló que “la discriminación que afecta a las personas LGBT en las sociedades de la región las inserta en un ciclo de exclusión que tiende a culminar en la pobreza por falta de acceso a servicios, oportunidades y prestaciones sociales”. Por pobreza se entiende la privación del bienestar físico y mental por la falta de recursos económicos, o la privación de capacidades, que impide que las personas LGBTI tengan acceso a los ingresos suficientes para solventar sus necesidades básicas.
En este sentido, la Asociación Bancaria resaltó en un comunicado: “No puede ser de otra manera pues las personas trans sufren discriminación desde temprana edad, junto a una cruenta marginación de inusitada violencia, que afectan a travestis, transexuales y transgénero, y se manifiesta con intensidad casi absoluta en el ámbito laboral’.
Haciendo referencia a lo que representa el acuerdo logrado, Ornella Infante expresó que “es un hecho o un acto de reparación histórica a un sector de la sociedad que por el estigma y la discriminación se muere a los 35 años”.
Por su parte, el titular de La Bancaria, Palazzo, afirmó: “Es un orgullo suscribir este acuerdo que es reparador de la injusticia, de la discriminación, de la falta de oportunidades y de las agresiones que sufren las compañeras del colectivo trans”.
Además, profundizó sobre el contenido del acuerdo diciendo que “el acta tiene un contenido ideológico muy fuerte y no se agota en un cupo de ingresos a la institución. Se habla de una campaña de concientización y sensibilización interna y hacia los clientes. También de interactuar con los organismos del Estado provinciales y municipales y de la posibilidad de capacitación para la formación profesional de los compañeros que ingresen. Ese el verdadero camino”.
Asimismo, la subsecretaria de Políticas de Diversidad, Alba Rueda, precisó la importancia de un trabajo formal para el colectivo trans, “acceder a empleos de calidad no solamente significa la percepción de un ingreso sino que es también el acceso a un conjunto de medidas de protección social y a un proyecto de vida, signado por la igualdad de oportunidades. Además, la inclusión laboral es uno de los pasos fundamentales para cambiar la expectativa de vida de las personas trans, que hoy es de 40 años”.
Luego de firmar el Acta, Santiago Cafiero finalizó el encuentro haciendo referencia al momento coyuntural en el cual tiene lugar este avance para las personas trans, “el tiempo de la exclusión, el tiempo de la mirada sesgada, la mirada discriminatoria se terminó”.
Por el bajo porcentaje de travestis y mujeres trans que acceden a un trabajo formal, que según una investigación del Bachillerato Popular Trans Mocha Celis publicada en marzo del 2017 es menor al 12%, en su momento Amancay Diana Sacayán impulsó el cupo laboral travesti-trans en la provincia de Buenos Aires y en 2015 logró la aprobación de la ley 14783, en paralelo, el activismo que lleva adelante este colectivo lucha hace años por el cupo a nivel estatal, y en la misma línea, el 23 de noviembre se inició el debate sobre una Ley Nacional de Cupo Laboral Travesti-Trans que incluya entre un 0,5% y un 1,5% de este colectivo en la Administración Pública Nacional. Estas iniciativas demuestran una toma de conciencia social gracias a la lucha colectiva por la igualdad de derechos.














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