Micaela Medero Larrosa es profesora de Historia, investigadora del Programa sobre Historia Agraria e integra el Observatorio de Tierras de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA). En diálogo con Úrsula Asta y Leonardo Martín, analizó las modificaciones a la Ley de Tierras y el proyecto de ley que impulsa el Gobierno nacional en el Senado. En principio está previsto el tratamiento de la ley en la Cámara de Senadores el próximo jueves 6 de agosto.
Úrsula Asta: ¿Por qué aspecto iniciarías para explicar de qué se trata y qué significa esta norma en la cual pretende avanzar el Gobierno argentino?
Micaela Medero Larrosa: Para nosotros es clave primero entender que ya existen un montón de hectáreas dentro de nuestro territorio continental que están extranjerizadas y que, teniendo en cuenta la ley vigente (la Ley de Tierras), se podría extranjerizar el triple de lo que ya está.
Aún así, el Gobierno intenta modificar la ley para eliminar todos los topes. Nosotros, desde el Observatorio de Tierras, creamos un mapa interactivo (que pueden visitar en observatoriodetierras.ar) donde señalamos cuáles son estos territorios. Usamos una lógica de semáforo: identificamos 36 departamentos que están en rojo porque superan el límite del 15% a nivel departamental que plantea la norma vigente (que aplica límites a nivel nacional, provincial y departamental).
Son 36 departamentos sobre los que hay que poner el ojo porque no solo están en territorio fronterizo, sino también en territorio cordillerano o sobre la principal vía navegable, el río Paraná. En la zona cordillerana tenemos reservas de agua dulce como los glaciares, recursos hidrocarburíferos, tierras raras y litio. Nos parece que es sobre esos territorios estratégicos donde se encuentran nuestros bienes naturales. La extranjerización no responde al azar; pone el ojo en sitios clave para nuestro desarrollo como Estado nacional.
Leonardo Martín ¿Qué cambia específicamente de la ley? ¿Qué busca modificar este proyecto que se va a tratar en el Senado?
La norma que denominan Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada es en realidad una ley ómnibus porque modifica un montón de normativas. De hecho, a la Ley de Tierras la menciona casi al pasar dentro de un artículo, como si quisieran ocultar esta modificación entre muchas otras. También toca la Ley de Manejo del Fuego y agiliza los desalojos para correr a las comunidades originarias que habitan en estos territorios críticos.
Específicamente sobre la Ley de Tierras, lo que modifica son los topes de extranjerización. La ley actual no solo fija el límite general del 15%, sino que limita de manera específica a las nacionalidades: ninguna puede tener más del 30% de ese 15%. Nosotros vemos que hoy la lista la lideran los estadounidenses, seguidos por italianos y españoles (donde encontramos, por ejemplo, al grupo Benetton con millones de hectáreas en la Patagonia).
Úrsula Asta: Si tuvieras que identificar a los actores interesados detrás de estos territorios estratégicos y fronterizos, ¿qué sectores mencionarías?
Los grandes capitales extranjeros quieren nuestros recursos naturales. Están en boca de todos nombres como Peter Thiel o Elon Musk, pero es una diversidad muy grande de empresas extranjeras. Las empresas tecnológicas tienen un claro interés en el territorio argentino no solo por sus recursos naturales, sino también por sus características geográficas y climáticas. Lo dijo el jefe de asesores Demian Reidel hace un tiempo: “Tenemos un territorio excepcional, el problema es que está poblado de argentinos”. Esto es lo que quieren venir a solucionar, entregando las tierras a empresas que aprovecharían el territorio para ganar dinero.
Leonardo Martín]: En el caso de Peter Thiel de Palantir y las empresas vinculadas a la inteligencia artificial, ¿qué tipo de territorio buscan y qué implicancias tiene respecto al agua y la energía para enfriar servidores?
Para estos sistemas el agua es clave, al igual que el clima frío, ya que la utilizan para enfriar los servidores; en la Patagonia, las bajas temperaturas ayudan aún más. Esto implica perder bienes estratégicos como el agua y perder soberanía sobre los territorios.
Además, el Gobierno fue desarmando estructuras que le permitían al Estado acceder a información, generar políticas públicas y actuar en bien de la comunidad. Este Gobierno quiere transformar la propiedad en un derecho absoluto. Para nosotros la propiedad no es un derecho absoluto, sino que está limitada a las necesidades sociales: uno no puede hacer con su tierra lo que desee, sino lo que esté en sintonía con el bien común.
Úrsula Asta: ¿Han podido participar desde el Observatorio en las instancias de debate en el Congreso para acercar críticas y propuestas?
Sí, representantes del Observatorio estuvimos presentes en las discusiones de comisión. Fuimos escuchados, aunque no tanto por el oficialismo, cuyos representantes solían levantarse e irse cuando empezábamos a exponer. Pero sí tuvimos llegada a una buena cantidad de senadores. Resta que más legisladores tomen dimensión de la importancia que tienen estas modificaciones.
Úrsula Asta: ¿Qué lectura haces de la negociación política entre el Gobierno nacional y las provincias por estos votos?
Está claro que el Gobierno tiene una gran urgencia e interés por sancionar esta ley y negocia constantemente con las provincias aplicando modificaciones en distintos artículos. Las provincias están en una situación muy compleja por los fondos que Nación les retiene, pero los recursos pertenecen a las comunidades de cada una de ellas. Es algo que afectará de manera directa a cada ciudadano argentino. Aunque entendemos las dificultades financieras provinciales, es responsabilidad de sus gobiernos y senadores hacerse cargo de esta problemática y no ceder ante las presiones.
Leonardo Martín: Trascendió que tras la caída de sesiones anteriores en el Senado, una de las disputas entre el oficialismo y algunos gobernadores era que las provincias querían tener su propia regulación sobre tierras en lugar de una norma generalizada como planteaba Federico Sturzenegger. ¿Tienen alguna sobre eso?
Desconozco el detalle fino de esas negociaciones de pasillo. Lo importante de cara a lo que viene es seguir conversando con los senadores y representantes provinciales para evitar que cedan ante las presiones del Gobierno nacional y brindarles todo el apoyo técnico desde el Observatorio para defender el territorio.










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