Larisa Kejval, candidata a directora de la Carrera de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Buenos Aires (UBA), dialogó en Radio Gráfica sobre las elecciones en la Facultad de Ciencias Sociales. Además, hizo mención al inicio de las prácticas pre profesionales de la carrera de comunicación en organizaciones sociales.
Entrevistada por Mauro Cavallin y Camila Hernández Benítez, expresó: “estoy acompañada por la histórica agrupación que gestiona la Carrera de Ciencias de la Comunicación, formada por graduades y docentes de Nexo y por la conducción del Centro de estudiantes llamada Lista 15, frente que viene gestionando desde el año pasado y está conformado por la Cámpora, Nuevo Encuentro, La Mella y otras agrupaciones estudiantiles del campo nacional y popular”. Y enfatizó que el proceso electoral “es una parte significativa del sistema universitario, de la Facultad de Ciencias Sociales y de la UBA en particular. Es muy formador en términos políticos”.
En relación a las luchas internas de la carrera “el plan vigente data del año 85 con muy pequeñas modificaciones. La carrera aprobó su nuevo plan de estudios luego de un proceso donde participaron agrupaciones estudiantiles, todas la cátedras, las gremiales docentes e incluso algunos movimientos sociales y sindicatos. Para consensuar una nueva protesta. Se aprueba en el año 2013 en la Carrera, luego en el 2014 en la Facultad- en las diferentes instancias- y en el 2015 se hicieron algunos trabajos de ajustes más pedagógicos curricular-académico con el rectorado. Desde entonces quedó varado en el Consejo Superior de la UBA por razones políticas. Emiliano Yacobitti, secretario de Hacienda, decidió no impulsar este plan de estudios porque es de un signo político radicalmente diferente de quienes gestionamos históricamente la carrera en la Facultad. Para ubicarlo, Yacobitti, es tercer candidato a diputado por la lista del PRO”.
Y resaltó que unas de las principales luchas es hacer “la carrera más corta, hoy tiene un promedio de duración de 8 años. Tiene poca lectividad, es decir que los estudiantes pueden elegir solo 6 materias. Se pasaría a un plan en donde puedan elegir de 12 a 18 materias y recuperar las prácticas pre profesionales”.
“Es interesante fortalecer una carrera que pueda constituirse en actor social y político con incidencia más allá de las aulas”
El jueves pasado se inició un proyecto que está llevando adelante la Carrera de Comunicación en el Centro de Investigación Antonio Gramsci de la Facultad, conjuntamente con Abuelas, el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) y Memoria Abierta. “Este año el gobierno de los Estados Unidos desclasificó más de 4000 documentos producidos durante la última dictadura cívico-militar por sus agencias de inteligencia. Estamos hablando del FBI, de la CIA, del ejército y de las fuerzas aéreas norteamericanas. Se los entregan al Gobierno Nacional y este a los organismos”. En ese sentido precisó que “la práctica de las y los estudiantes consiste en sistematizar esa información, para que pueda ser utilizada por los organismos en los juicios contra los genocidas y el esclarecimiento de los juicios de lesa humanidad. Los y las estudiantes forman un proceso investigativo, porque no deja de ser una investigación acreditada por la universidad y al mismo tiempo producen algo relevante y útil para la construcción de Memoria, Verdad y Justicia”.
Respecto a la inauguración de prácticas pre profesionales con algunas organizaciones sociales “la primera vez que lo hacemos como carrera, a partir de la demanda de los y las estudiantes y de la conversación que venimos teniendo con las organizaciones. Empezamos el viernes pasado con Radio Gráfica, FM La Patriada, Fundación para la Salud del Adolescente (FUSA), Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) y con un colectivo que trabaja con música y tecnología llamado Red Panal”.
Situando a la carrera como actor social y político que produce contenido relevante para las luchas sociales, detalló el trabajo de investigación que están llevando en medios populares “lo hicimos desde la Red Interuniversitaria de Comunicación Comunitaria, Alternativa y Popular (RICCAP), desde donde formamos parte junto a la Universidad Nacional de Avellaneda, y participamos 59 investigadoras e investigadores de 11 universidades nacionales que trabajamos en 7 equipos distribuidos por todo el país. Vimos que no existía un relevamiento de las radios y televisoras del sector; es decir información de cuántas son, dónde están y sus características. Era una necesidad pendiente. No solo para el fortalecimiento del propio sector internamente, sino para visibilizar y dar la pelea por política pública”.
Finalizó con datos que arrojó el informe “hay casi 289 (populares) medios en el país. Otro dato, en el 2014 solo el 9% de estos medios recibían publicidad oficial por parte del Estado Nacional y en el 2018 se reduce al 2%. Nos muestra que el sector es profundamente discriminado para acceder a publicidad oficial. Otro punto menciona que el 10% no tiene conectividad de internet. Nos habla de las desigualdades en el acceso y nos lleva a pensar, el acceso a internet como un derecho humano. Además, hemos sistematizado y corroborado que solo un tercio de los medios han podido acceder a la plena legalidad”.
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