Por Erika Eliana Cabezas *
La situación de las salas de teatro independiente de la Ciudad de Buenos Aires es crítica. Desde que comenzó el aislamiento social, preventivo y obligatorio las puertas permanecen cerradas y el impacto económico cada vez dificulta más el sostenimiento de los espacios. Mientras, el gobierno de Horacio Rodríguez Larreta mira para un costado.
“Si no hay teatro, crece maleza. El teatro independiente, Patrimonio Cultural de la Ciudad, está en riesgo de desaparecer. Solo sobreviviremos de la mano de un Estado que acompañe”, fue la consigna que utilizaron las salas de ARTEI (Asociación Argentina del Teatro Independiente) para visibilizar la crisis que atraviesa el sector y la falta de respuestas de los funcionarios porteños.
La movilización virtual fue acompañada con el hashtag #TeatrosBaldíos y una foto que daba cuenta de cómo se vería la cuadra sin cada uno de esos espacios culturales.

A medida que transcurre el tiempo, los problemas se agudizan. Más aún cuando desde el Ministerio de Cultura de la Ciudad, a cargo de Enrique Avogadro, apenas de adoptaron medidas para paliar las consecuencias de la pandemia. A lo que se le suma un proyecto de ley de Emergencia Cultural cajoneado, pese a que miles de espacios y trabajadorxs de las artes escénicas lo vienen reclamando hace meses.
“El sector se encuentra en una situación desesperante porque se cerraron los espacios en marzo y estuvimos todo este tiempo sin ingresos por nuestra actividad, salvo las obras que publicamos online con el formato gorra virtual. Algunos que otros hacen algún streaming en vivo, pero son los menos porque eso cuesta un dinero y conlleva sus riesgos”, expresó Liliana Weimer, presidenta de ARTEI.
El endeudamiento es una constante que dificulta el “volver al ruedo”. Varios teatros – como Espacio 33, Indómita y Ventanas – bajaron el telón para siempre. Otros, todavía dan batalla. Y, aunque la reapertura paulatina con protocolo y aforo reducido esté el horizonte, ni por asomo se presenta como una solución.

Los parches no provienen de Ciudad. El Instituto Nacional del Teatro (INT) lanzó Podestá, un plan de emergencia orientado a la Preservación Operativa de Elencos, Salas y Teatristas Argentinos. En tanto, el Ministerio de Cultura de la Nación impulsó el Fondo Desarrollar, un fondo concursable de carácter federal, para apoyar económicamente el sostenimiento operativo de los espacios culturales en el marco de la emergencia sanitaria.
“Por parte del Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Cultura, todos los sectores de la cultura hemos recibido diferentes líneas de ayuda. Son líneas con las que tratan de llegar a todos los sectores de todo el país, lo cual no es suficiente. Pero, por lo menos tratan de cubrir lo que se pueda”, explicó Weimer.
Y remarcó: “Por el lado del Gobierno de la Ciudad, nosotros como salas independientes, hemos recibido una ayuda de emergencia que se hizo entre finales de junio – principios de julio. Lo que estamos solicitando es una ayuda de emergencia, de acá a fin de año, y que se declare la Emergencia Cultural, para que no tengamos que encarar los cierres definitivos de los espacios”.
El plan de lucha llevado adelante por el sector comenzó el 19 de octubre con la publicación de una Carta Abierta al Jefe de Gobierno Porteño, Horacio Rodríguez Larreta, y Ministro de Cultura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Enrique Avogadro. En el documento arremetieron fuertemente contra las políticas del Gobierno porteño y manifestaron que con la virtualidad no solventan los gastos. “La cultura independiente no puede solventarse con el streaming y en los pocos casos en los que se ha realizado, ni siquiera se llegaron a cubrir los costos, razón por la cual el movimiento alrededor de esta modalidad es prácticamente nulo”, aseguraron.
De vueltas y protocolos. La presidenta de ARTEI explicó que la apertura de los espacios va a ser “un proceso lento y complejo”. “Tuvimos reunión con el Ministerio de Salud de Ciudad y con el de Cultura justamente para ver las posibilidades edilicias y técnicas de los teatros para ir abriendo, o para ver que posibilidades tenían de abrir con un aforo limitado de público. Han elaborando una checklist con muchos requerimientos, y hay que hacer un estudio técnico respecto a las ventilaciones. Por ejemplo en nuestro caso, hay que hacer un relevamiento de los espacios que cuenten con ventilación natural. Y, los que cuenten con ventilación mecánica, tienen que hacer un estudio respecto a la circulación del aire”, remarcó.
“En algunos espacios que tengan gran capacidad, quizás si se pudiera por ahí ayudaría en una mínima parte. Pero van a ser los menos. Es decir, va a ser muy complicado en estas condiciones abrir, aunque sea para el 30 por ciento de aforo. Lo que consideramos que el Gobierno de la Ciudad tiene que declarar la Emergencia Cultural y destinar partidas presupuestarias de ayuda al sector hasta que se pueda volver a trabajar de manera, entre comillas, normal”, afirmó.
(*) Periodista de cultura de Radio Grafica














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