Eduardo Buzzi, productor agropecuario argentino y ex presidente de la Federación Agraria Argentina, dialogó en Radio Gráfica sobre la decisión por parte del Gobierno Nacional de intervenir y enviar un proyecto de ley de expropiación al Congreso de la Nación de la empresa Vicentin.
“Desde la Federación Agraria promovemos el cooperativismo y la necesidad de una burguesía nacional, que si buscan en los archivos, sabrán que hablé muy bien de Vicentin como parte de ella”, recordó Buzzi.
El productor agropecuario comentó que la situación de la empresa en los últimos años “decepcionó mucho”. “No sé cómo clasificarla, porque va a la quiebra. No se sabe qué se hizo con la plata, no le pagaron a los productores, a los corredores de granos, tampoco a las propias cooperativas. Han defraudado”.
“Sobre el cadáver de Vicentin andaban los capitales suizos. Y si no eran ellos, eran los estadounidenses, o franceses, siempre los de afuera”, alertó. Es por ello que a la decisión del Presidente Alberto Fernández, la calificó como “oportuna, para que ese espacio del comercio de granos y esas instalaciones queden en manos nacionales”.
“Lo que puede generar confianza es la presencia del movimiento cooperativo agropecuario”
En cuanto a la posición que han tomado ciertos productores, el ex presidente de la Federación Agraria Argentina sostuvo: “Somos muy desconfiados. Hay muchos que reniegan de la cuestión nacional, no sé qué mala experiencia han tenido, porque la Junta Nacional de Granos de 1992 le defendía el precio a los productores”.
“Hay algunos que no quieren saber nada del Estado por la cuestión de la grieta, algunos son antikirchneristas”, reveló.
“Lo que puede generar confianza es la presencia del movimiento cooperativo agropecuario, porque está bien manejada”, opinó Buzzi y explicó que eso se debe a que dentro de ese sistema, “no existe la palabra ‘ganancia’, se usa la palabra ‘excedente’”.
La situación de la empresa Vicentin, según el productor agropecuario, “se resuelve con la intervención del Estado, del movimiento cooperativo y los mismos sindicatos de los trabajadores”. Y agregó que “los sectores interesados deben integrar el diseño de lo que vaya a ser”.
“Lo más necesario es que los interventores actúen, verifiquen, hagan un diagnóstico, que el Gobierno de Santa Fe esté cerca y pueda opinar. Ver cuál es la mejor salida para que ese Ente, que es necesario que siga operando en el comercio del grano, porque sino de esta manera se consolidan los monopolios extranjeros”, advirtió.
Además, el ex presidente de la Federación Agraria destacó que “lo más importante es lograr una arquitectura mixta de cooperativismo agropecuario”.
“La situación de Vicentin se resuelve con la intervención del Estado”
Respecto de las manifestaciones que se han dado en algunas ciudades del país en contra de la intervención de Vicentín, el entrevistado manifestó: “La única forma de entenderlo es que salen a oponerse a un Gobierno por el motivo que sea, porque no coinciden, porque no logro entender que salgan a defender a una empresa que es un ‘chiquero’, que se endeudó, que estafó a miles de productores, y que va a dejar a miles de trabajadores sin empleo”.
“Yo entiendo que haya gente de la zona norte de la provincia (por Santa Fe), que en otra época estaba La Forestal, una compañía inglesa que hacia la explotación de quebracho para la pestañina, que se le tenía mucho respeto porque parecía que generaba empleo”, describió. Sin embargo, esta empresa en 1966 se fue del país y dejó tras ella ciudades fantasmas.
“A lo mejor hay un componente cultural en esa zona que parece que tienen simpatía con estos grupos económicos”, señaló.
Al ser consultado sobre la Junta Nacional de Granos, Buzzi expresó: “Se fundó en 1933, y lo emplearon los conservadores, acoplada a la Junta Nacional de Carnes, y ahí es donde te das cuenta que no tiene nada que ver con que eran liberales, eran dogmáticos, sabían usar la estructura del Estado para defender sus intereses”.
“Eran liberales, no peronistas, ni marxistas, ni leninistas”, reiteró. Pues luego en 1946, bajo la gestión del ex presidente Juan Domingo Perón, “lo metió en un concepto más amplio que se llamó la Instituto Argentino de Promoción del Intercambio (IAPI)”.
A partir del 1955, con el golpe de Estado que llevaba el nombre de Revolución Libertadora “reaparece la idea de la Junta que se ocupaba de la comercialización de los granos y de fijar precios, es decir, tenía la capacidad de intervención y ordenamiento del mercado granario”, relató.
“Es bueno que exista la empresa testido de origen nacional porque ayuda a fijar precio y obliga a las exportadoras a pagar el mismo precio”
“Lo de Vicentin sería como una empresa testigo. Pues de todos modos el 70% de los granos se encuentra en manos de cuatro o cinco multinacionales”, resaltó.
“Es bueno que exista la empresa testigo de origen nacional, porque junto a los agricultores federales argentinos, la asociación de cooperativas argentinas, que intervienen en la bolsa de comercio de Rosario -que es la que más volumen tiene-, ayuda a fijar precio y obliga a las exportadoras a pagar el mismo precio”, subrayó.
“Es necesaria para defender a los productores y para tener precios referenciales hacia los molinos harineros que son los que vuelcan mercadería al mercado interno”, indicó.

El productor agropecuario observó que “en Europa, la empresa Alitalia va a quedar con mayoria capital italiano, Lufthansa va a terminar siendo con mayoría de capital alemán. En europa está bien, pero en América Latina está mal”.
“La mejor manera de defender los intereses nacionales son con empresas que tengan mecanismos mixtos democráticos donde el Estado juegue un rol, sino dirige el mercado, mediante un grupo en beneficio de ellos”, por las empresas trasnacionales que monopolizan y se adueñan de las materias primas nacionales.
Asimismo, el ex presidente agropecuario mencionó: “Hay poco control de lo que se exporta en el Río Paraná. Una de las cosas que se sospecha, porque hay que comprobar que así era, es la situación de las barcazas vacías que venían de Paraguay, donde la soja no tiene retenciones. Cuando en realidad sucedía que las cargaban en la planta de Santa Fe de Vicentin, donde sí hubiese pagado retenciones”.
“Salía soja clandestinamente. Eso implica que el SENASA, los organismos que correspondan, deben ejercer un estricto control porque sino pasan estas cosas”, precisó. De la misma manera sucedía en las plantas de Zárate.
Por último, Buzzi se refirió al concepto “desierto verde” de Pino Solanas debido a que es más rentable la plantación de soja, el productor agropecuario expresó que “debemos avanzar hacia la diversificación productiva para que haya más trigo, maíz, vacas, cerdos, granjas. Hace falta un plan agropecuario que no lo ordene el mercado al que le conviene que se plante soja. Hay que tener un pasaje con rostro y no uno verde. Esto es una política que la tiene que definir quién gobierna”.
- Entrevista realizada por Mauro Cavallin y Camila Hernández Benítez en Abramos la Boca (lunes a viernes de 16 a 18)
- Redacción por Carolina Ocampo














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