Desde América del Sur a África, existe una persecución a líderes sociales con ataques que incluyen asesinatos, encarcelamientos, linchamientos públicos y exilios forzados. Colombia, Bolivia, Brasil y Nigeria, son casos emblemáticos de esta violenta persecución.
Por Valeria Rodríguez*
En América Latina, Colombia se ha destacado por ser uno de los países con mayor cantidad de persecuciones a líderes sociales. Tomando como base la información de la Defensoría del Pueblo, desde enero de 2016 y el 30 de mayo de 2019, han sido asesinados un total de 482 líderes, otros 982 líderes fueron amenazados, entre los meses de abril de 2018 y abril de 2019.
Asimismo, de acuerdo al informe sobre Violencia Política de la Misión de Observación Electoral (MOE) 364 líderes políticos, sociales y comunales de todo el país han sufrido agresiones en el último año. De ellos, 91 fueron asesinados, además de las muertes, el informe recoge datos sobre otros hechos de violencia que se presentaron en el último periodo preelectoral en agosto de este año, incluyendo 224 amenazas, 45 atentados, 2 secuestros y 2 desapariciones forzadas. La mayoría de estos hechos tuvieron lugar en 25 departamentos de Colombia, siendo Arauca, Cauca, La Guajira, y Valle del Cauca los más afectados.

Brasil de Marielle Franco a los líderes indígenas
Desde la llegada de Jair Bolsonaro al poder, las persecuciones y asesinatos a líderes políticos van en aumento, de hecho uno de los más difundidos fue el caso de Marielle Franco, concejala de Río de Janeiro, quien había alcanzado notoriedad por su lucha contra la violencia policial contra los habitantes de las favelas de esa ciudad. En marzo de 2018, saliendo de una reunión, el auto en el que se trasladaba fue acribillado y murió junto a Anderson Gomez, que era quien conducía.
Las investigaciones se han prolongado y muchos ex-policías y ex-miembros de la Policía Militar del Estado de Río de Janeiro (objeto de las denuncias de Franco) detenidos, además existen pruebas que vinculan personas cercanas a Bolsonaro.
El pensamiento racista y xenófobo de Bolsonaro es claro y no se molesta en esconderlo, han sido miles las veces que se declaró en contra de activistas de ONG´s y líderes sociales incluso indigenistas.
A su vez, durante los incendios del Amazonas se difundieron persecuciones y asesinatos en condiciones poco claras a líderes sociales indigenistas como fue el caso de Emyra Wajãpi, que fue encontrado muerto el 23 de julio en Amapa, una región en el norte de Brasil. El pueblo Wayapi sostuvo que su asesinato se relaciona al impulso de la explotación minera por parte de Bolsonaro, a lo cual se oponía el líder.
Golpe de Estado y persecución a líderes
Luego de que Evo Morales se viera obligado a renunciar a su cargo como presidente de Bolivia, después de haber ganado las elecciones presidenciales se desató una violenta persecución a líderes indigenistas impulsada principalmente por Luis Fernando Camacho.
Las crudas imágenes que se difundieron a través de los medios populares e incluso las redes sociales fue la de alcaldesa de Vinto, Patricia Arce, quien estuvo cuatro horas siendo agredida y violentada por parte del grupo opositor autodenominado “Resistencia Cochala” , La funcionaria fue arrastrada por la calle, obligada a caminar hasta Huayculli, en Quillacollo, donde fue subida a una tarima para cortarle el cabello y arrojarle pintura roja. Los agresores, muchos de ellos jóvenes con palos y piedras, la insultaron y la obligaron a decir que dejaría el cargo.
Por su parte, hay también una fuerte persecución a comunicadores originarios. “Existe una policía digital que nos espía” sostiene Sandra Cossio,comunicadora quechua e integrante de la Confederación de Mujeres Campesinas Indígenas Originarias Bartolina Sisa refiriéndose a la persecución hacia los comunicadores originarios de Bolivia.
La situación en Bolivia es muy preocupante ya que existe una enorme violación a los derechos humanos que fue denunciada por distintas organizaciones incluyendo la Comisión de Solidaridad con Bolivia que incluye a representantes argentinos que estuvieron verificando y contabilizando tales violaciones y fueron agredidos en el aeropuerto de Santa Cruz.
Nigeria, asesinando líderes sociales a fuego lento
El líder social y religioso Ibrahim Zakzaky ha sido uno de los más perseguidos y vejados durante los últimos cuatro años por parte del gobierno nigeriano. Este líder popular fue el fundador del Movimiento de Resistencia Islámica de Nigeria, cuyo lineamiento es antiimperialista y muy crítico al gobierno de Nigeria que cuenta con fuertes vínculos con Estados Unidos e Israel.
En diciembre de 2015, Zakzaky y su esposa fueron detenidos tras una violenta redada policial en su residencia, en la ciudad norteña de Zaria, en el estado de Kaduna (noroeste), la misma es conocida como la masacre de Zaira, donde fueron asesinados en cinco días más de 1000 residentes de Zaira y al menos 300 seguidores del movimiento.
El líder, además de perder a tres de sus diez hijos perdió la vista y la movilidad de uno de sus brazos por un disparo, luego de eso fue llevado a una cárcel donde su salud fue agravada y en agosto fue enviado a la India para un tratamiento después de una fuerte campaña para su liberación y luego de que Buhari declarara al Movimiento de resistencia islámica de Nigeria como un grupo terrorista, cabe destacar que este movimiento alrededor del mundo alcanzan los 10 millones de seguidores.
A pesar de ello, Zakzaky y su esposa regresaron a Nigeria donde nuevamente se encuentra preso hasta el próximo mes de febrero que se estipula que comenzaría el juicio contra los cargos de incitación a la violencia contra el gobierno nigeriano.
Las persecuciones y campañas de estereotipación de líderes sociales es universal y Argentina no se queda atrás, durante el macrismo no sólo hubo utilización del aparato de inteligencia estatal para perseguir a líderes sociales sino que contamos con presos políticos.
Con la Asunción de Alberto Fernández se abre una nueva etapa de esperanzas en materia no sólo de Derechos Humanos sino en lo referente a la liberación de los presos políticos.
(*) Co-conductora de Feas, Sucias y Malas











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