A poco más de 80 años de su creación, avanza a paso acelerado la disolución de la Justicia Nacional del Trabajo, un tribunal especializado donde se dirime todo lo relacionado con el mundo del trabajo, que abarca desde juicios laborales hasta presentaciones más amplias relacionadas con la actividad sindical.
La disolución está contemplada en el proyecto de Reforma Laboral que, de no pasar nada extraño, se sancionará el próximo viernes en la Cámara de Senadores. ¿Qué implica y cuáles son las consecuencias de este traspaso de competencias a los tribunales de la Ciudad de Buenos Aires y a la Justicia Federal?
Para comenzar un poco de contexto histórico. Los Tribunales de Trabajo fueron creados en 1944, con Juan Domingo Perón como Secretario de Trabajo, con el objetivo de crear un ámbito particular para hacer cumplir la legislación laboral en un proceso acelerado de ampliación de derechos. Un modo, además, de evitar que las disputas legales laborales quedaran en manos de tribunales sin la formación adecuada y adversos a los trabajadores en su concepción política.
La otra pata de este conflicto se da con la Ciudad de Buenos Aires y con su autonomización a partir de la Reforma Constitucional de 1994 que le dio ese status, pero que no la convirtió en una provincia más, quedando aún competencias bajo la órbita nacional, entre ellos la Justicia Nacional del Trabajo.
En esa dirección fue sancionada sancionada la que se conoció como Ley Cafiero (1997) que ratifica la autonomía, pero que puso límites, entre ellos que la seguridad, la Justicia Nacional y el puerto siguiera dependiendo del Gobierno nacional. Hoy buscan darle el golpe de gracia la Justicia Laboral Nacional, llevando a la competencia de la Ciudad y a tribunales federales colonizados por intereses de las corporaciones económicas manejadas a nivel político por el macrismo-mileismo.
La Justicia Nacional Laboral está compuesta por 80 juzgados y 10 salas, con 1.700 trabajadores. El Convenio firmado y aprobado en la Reforma Laboral los disuelven pasando sus competencias a la Justicia del Trabajo de la Ciudad de Buenos Aires y al Tribunal Contencioso Administrativo Federal. Ambos tribunales, previsiblemente, adversos para los trabajadores y presentaciones de sindicatos. Es decir, el terreno judicial pasa a ser un lugar cada vez más resbaloso y adverso para los trabajadores de concretarse el traspaso.
Además de crear una situación caótica con tribunales sin capacidad de absorber el actual caudal de juicios; llevando a la Justicia Laboral a una cuasiparalización de facto; con la continuidad de 1700 puestos de trabajo hoy en total incertidumbre.
En diálogo con Radio Gráfica, la jueza de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, Andrea García Vior, expresó: “Se habla de transferencia de competencias, pero ese Convenio no tiene contenido. Creo que los legisladores no lo han leído”, a lo cual sumó que no está contemplado el “costo que va a tener ese acuerdo de transferencia, lo hacen sin presupuesto”. “Es un acuerdo vació”, evaluó.
A ello sumó: “El proyecto está lleno de trampas. El artículo 80 (de la Reforma Laboral que convalida al convenio de traspaso) empieza a regir al día siguiente de la publicación”, abriendo un período lleno de incógnitas de cómo se va a llevar a cabo y planteando algunas problemáticas sobre lo que va a ocurrir con “los trabajadores de otras provincias que suelen acudir a la Justicia Nacional en función del domicilio de las grandes empresas que en su gran mayoría están en la Ciudad de Buenos Aires“.
“La Justicia Nacional del Trabajo hoy no da abasto para cubrir las 700 mil causas en primera instancia ni las 32 mil que tenemos pendientes en Cámara“, advirtió. “Además, va a convertir al Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de Buenos Aires en un supertribunal”, a partir de demandas originadas en otras provincias.
“Seguramente va a ocurrir lo que ocurrió con las previsionales en 1995 que fue congelarlas”, enfatizó.
¿QUÉ DICEN LOS TRABAJADORES? TOMA DE EDIFICIOS Y PROTESTAS
También dialogó con Radio Gráfica, Mara Fernández, secretaria Gremial de la Unión de Empleados de la Justicia de la Nación (UEJN), sindicato que activó una serie de protestas con la toma de edificios desde el lunes, un paro de 48 hs. y una concentración este martes a la puerta de la Corte Suprema de Justicia reclamando la inconstitucionalidad del traspaso. La protesta tuvo el acompañamiento de dirigentes como Sergio Palazzo (Bancarios) y Jorge Sola (CGT).
“Comenzamos a realizar asambleas y protestas ante la incertidumbre que genera este traspaso donde en ningún lugar aclarara que ocurrirá con los trabajadores“, manifestó Fernández.
“El Convenio plantea la progresiva disolución de la Justicia Nacional de Trabajo y del traspaso a la Ciudad de Buenos Aires. En materia federal disponen que pasen a tratarse en el Foro Contencioso Administrativo Federal”.
“Buscan reemplazar 80 juzgados por 10 de la Ciudad de Buenos Aires y dos salas“, a lo cual agregó: “habla de recursos, pero no aclara si son económicos y humanos ni que pasa a la Ciudad y qué al Contencioso Administrativo”.
Sobre las motivaciones políticas de fondo enfatizó: “La Justicia Nacional del Trabajo fue la que puso el freno cuando se quisieron vulnerar derechos consagrados para los trabajadores y trabajadoras. Con la Reforma Laboral necesitan una Justicia a medida y esa no es la Justicia Nacional del Trabajo. Esto también va a afectar a las provincias porque le están dando una concentración de poder enorme a los grupos económicos que están atrincherados en la Ciudad de Buenos Aires“.
LOS ABOGADOS LABORALISTAS: UN RETROCESO
Luis “Lucho” Roa es abogado laboralista, docente universitario y asesor del Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires. Advierte que las “causas sindicales” pasarían a la órbita Justicia Federal Contencioso Administrativo lo que “sería un golpe mortal a las organizaciones sindicales” porque es un “Foro cáustico a cualquier reclamo laboral e impermeable a los reclamos de las organizaciones obreras”.
“A los jueces de trabajo los están ninguneando, en términos de lobby del núcleo duro del Poder Judicial por parte del resto de los fueros. Si esto pasa con la Justicia Laboral también puede pasar con la Civil, Penal y Comercial
Natalia Salvo, abogada laboralista y presidenta de la Asociación de Abogados 7 de Julio alertó: “Va a haber un crecimiento de los juicios por inconstitucionalidad. Atacan a la Justicia del Trabajo, a las organizaciones gremiales, a los abogados laboralistas y la posibilidad de hacer un juicio con un juez natural imbuido en los principios del derecho laboral. Termina con la Justicia Laboral tal como fue consagrada en 1944. Todos los bastiones que tenes para proteger el derecho al trabajo están siendo socavados”.
REDACCIÓN: Leonardo Martín











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