Por Lucas Molinari
La desmalvinización se instaló en la posguerra de 1982 para humillarnos. Argentina se había animado a enfrentar al Imperio Pirata y debía tener vergüenza por eso. Aquella gesta fue mucho más que la decisión de una Junta Militar. Implicó una movilización enorme de todo nuestro pueblo por una causa justa. Esa rabia camorrera de las Malvinas que hoy vuelve a surgir.
El jueves el temporal dejó afuera a muchos sectores que iban a marchar. Mucho conurbano no pudo salir del barrio. Sin embargo, cuando arrancó la represión hubo muestras de resistencia, de no dejarse amedrentar frente a un operativo que sigue creciendo en violencia.
El hotel Savoy, en Callao y Perón, tiene en su frente banderas de otros países. Un grupo de manifestantes se paró sobre un contenedor de basura para poder arrancar el pabellón estadounidense. Cientos miraban y filmaban la escena. El grito fue unánime: “La Patria no se vende”. El símbolo imperial ardió.
Un fenómeno que avanza. El efecto Scaloneta encendió esta rabia nacionalista en la juventud que marchó a pesar del temporal y la represión. La gran mayoría no parece participar en política, de hecho las organizaciones sociales y sindicales para esa hora ya se habían retirado.
El nacionalismo resurge en Argentina, un país enfermo de colonialismo. Las manifestaciones contra la entrega de nuestras tierras se desarrollaron en todo el territorio nacional y referentes de todos los ámbitos se expresaron.
Es una gran noticia, el desafío es que esta llama no se apague y pueda canalizarse toda esta energía patriota hacia una salida del laberinto neoliberal en el que nos encontramos.
¿Cómo conectar la mishuadura con la dependencia? La falta de trabajo y la tristeza que nos angustia está relacionada con la extranjerización de nuestra economía. Por eso, urge argentinizar las riquezas que se producen en nuestro suelo. Que nuestro pueblo se vuelva a reconocer en este gran país. Para eso hay que recuperarlo, porque nos lo han robado. Esto sólo será posible con organización popular.
EXPRÓPIESE
El 7 de febrero de 2010 Hugo Chávez hizo “Aló Presidente” en la Plaza Bolivar en el centro histórico de Caracas. La imagen quedó para la historia porque el Comandante señaló “La Francia”, una joyería integrada por 90 comerciantes, y dijo “Exprópiese”. Se trataba de integrar esa propiedad al plan del casco histórico como política de defensa de la cultura y la historia nacional.
Se ha ridiculizado a Chávez que hizo uso de la capacidad del Estado para planificar una nación.
De eso se trata la discusión de la “ley de inviolabilidad de la propiedad privada”.
Lo que quedó del texto que fue aprobado en el Senado y será tratado en Diputados es que habrá desalojos exprés y que la administración pública no podrá avanzar con expropiaciones. Si lo hace será complejo, caro y podrán hacerle juicio.
“La expropiación del bien deberá ser idónea, necesaria y proporcional”, dice el texto. Son palabras puestas para generar litigiosidad. Le sumaron el “lucro cesante” con un tope del 30% del precio de mercado de la propiedad…
Es un desquicio. Ya en el artículo 17 de la actual Constitución Nacional se plantea: “La propiedad es un derecho absoluto que nadie puede vulnerar ilegalmente”.
Ahora, además de considerarlo “absoluto” buscan dejar sin herramientas al Estado para planificar la vida en comunidad.
Se trata, como mínimo, de pensar cómo se va a ordenar y planificar nuestra sociedad, por ejemplo, para construir una escuela, hacer las cloacas o recuperar una empresa de servicio público que ha sido privatizada.
Sin embargo, vale retomar lo que dice la Carta Magna de 1949 que ha sido eliminada por la dictadura fusiladora de 1955:
“La propiedad privada tiene una función social y, en consecuencia, estará sometida a las obligaciones que establezca la ley con fines de bien común. Incumbe al Estado fiscalizar la distribución y la utilización del campo e intervenir con el objeto de desarrollar e incrementar su rendimiento en interés de la comunidad, y procurar a cada labriego o familia labriega la posibilidad de convertirse en propietario de la tierra que cultiva. La expropiación por causa de utilidad pública o interés general debe ser calificada por ley y previamente indemnizada.”
La Revolución Justicialista, como vemos, fue una experiencia histórica que sigue estando cargada de futuro: Se plantea la función social de la propiedad y se proyecta un Estado con capacidad de intervención y planificación.
No lo inventó Perón, viene de 1891 cuando el Papa León XIII escribió la encíclica “Rerum Novarum” fundamentando la importancia de la función social de la propiedad.
El Experimento Milei busca caotizar a la Argentina, desmantelar toda herramienta de planificación y fortalecer los canales de saqueo. La política profesional hasta aquí se ha mostrado impotente, pero esta potencia malvinizadora que surge de abajo puede determinar lo que viene.
DERROTA DE STURZENEGGER
El paro de los prácticos en los puertos del país fue contundente. En los tres días de medida de fuerza se computaron pérdidas por 300 millones de dólares. Hubo 180 buques mercantes inmovilizados generando fuertes protestas de las cámaras agroexportadoras y exportadoras de energía.
Fernando Morales, presidente de la Liga Naval Argentina, explicó que el conflicto se destrabó dialogando con la ministra de Seguridad y dando marcha atrás con el decreto que desregulaba la actividad de los prácticos.
Morales explicó: “Se acordó generalizar un 20% de descuento en la tarifa del servicio de practicaje para destrabar el conflicto y “salvarle las papas al gobierno”. El gran derrotado en este caso fue Sturzenegger, a quien sus compañeros de gabinete ahora miran como el responsable de haberlos metido en un problema”.
Los prácticos son “autónomos” desde 1991. Antes, dependían de la Prefectura Naval y eran trabajadores en relación de dependencia. Pero eso ocurría cuando el país tenía flota mercante.
Finalmente, Morales contó: “Sturzenegger ahora quiere avanzar en la extranjerización de la Marina Mercante y de la navegación de cabotaje. Nosotros lo vamos a discutir en el Congreso porque es un proyecto de ley que atenta contra la industria nacional. Perdimos gran parte de nuestra flota fluvial a manos de Paraguay porque hicieron una política impositiva más tentadora, lo que hizo que los armadores argentinos mudaran sus barcos allá”.
Veremos si en el proceso electoral 2027 la recuperación de soberanía sobre nuestros puertos, ríos y mar, aparece en el debate. Es una actividad clave para proyectar un plan de producción y trabajo.
EL RESETEO CONTINÚA
“UnionBat S.A. es una empresa nacional (…) la única fábrica de baterías en la Argentina que provee sus productos a Equipos Originales de las Terminales Automotrices”, así se presenta esta firma que tiene dos plantas industriales, una en San Martín, provincia de Buenos Aires y otra en Gualeguaychú, Entre Ríos, que en junio anunció su cierre.
En un documento de la CGT Regional Entre Ríos afirmó: “El cierre de operaciones y las cesantías en UnionBat no representan un hecho aislado, sino el síntoma de una política económica nacional que asfixia el entramado manufacturero. La desregulación, la caída del consumo interno y la falta de incentivos a la producción local generar un escenario de desmedro y destrucción de las fábricas argentina, beneficiando la especulación financiera…”
El secretario general de la CGT de Entre Ríos, Claudio de los Santos contó a Radio Gráfica que mañana lunes la empresa tiene que liquidar las indemnizaciones de los 100 trabajadores y las dos quincenas que adeuda.
Martín Gómez, secretario gremial de la CGT Entre Ríos denunció a la Secretaría de Trabajo: “Lo único que funciona es para hacernos perder el tiempo a todos y que la gente lo pase mal generando un desgaste permanente. La mayoría de los conflictos terminan con la gente en la calle porque no toma ninguna posición, aun sabiendo que las empresas no cumplen con la conciliación obligatoria ni tampoco les aplican las multas correspondientes”.
Gómez explicó a Gráfica que la empresa se comprometió a pagar y en la última audiencia dijo tener la plata. Lo harán de acuerdo con el artículo 245 de la ley de contrato de trabajo.
Avanza así el desguace del entramado productivo argentino. El Parque Industrial de Gualeguaychú donde funcionaba esta empresa de baterías se fundó en octubre de 1974.
De los Santos dijo que mientras se apagan los motores para fabricar piezas en Argentina se instalan galpones para distribuir lo que se importa del gigante asiático.
PARO DOCENTE EN TIERRA DEL FUEGO
En Tierra del Fuego no iniciaron las clases. Ante la falta de acuerdo salarial sostienen un paro por tiempo indeterminado. Plantean que un cargo docente debería alcanzar un Salario Mínimo, Vital y Móvil de $3.000.000 para garantizar una vida digna, frente a un ingreso actual que ronda los $1.187.000.
Para el SUTEF que dirige Horacio Catena, esta diferencia refleja una pérdida salarial que obliga a muchas trabajadoras y trabajadores a endeudarse, tomar más de un cargo o sumar horas laborales en otros rubros para sostener a sus familias.

El lunes se realizó una manifestación en Ciudad de Buenos Aires frente al ministerio de Economía convocada por CTERA. El mismo día gremios de la CGT hicieron una conferencia de prensa. Se plantea la continuidad de un plan de lucha.
Esta semana que arranca comienzan las clases en las Universidades y habrá plenarios para discutir qué hacer frente a un gobierno que incumple la ley de financiamiento.
Un escenario de pelea que continúa estando fragmentado. Veremos si la fecha del paro nacional logra impactar en el escenario político.
YAPA, SAN CAYETANO
“El pueblo no quiere resignarse a que el trabajo sea una mercancía, ni que haya que tener dos o tres trabajos para llegar a fin de mes, ni caer en la trampa de los créditos que endeudan a miles de familia”, expresó el Arzobispo Jorge García Cuerva el pasado 7 de agosto.
Un día cargado de religiosidad y de historia de lucha. De la resistencia a la dictadura a las peregrinaciones en los 90. Hace una década se convirtió en un acto político opositor a los gobiernos vendepatria.
La bendición a las herramientas de trabajo es un acto de rebeldía de una Iglesia que ha tomado la iniciativa de pelear con sus obispos contra la ley de tierras y viene denunciando el modelo de miseria planificada.
En noviembre viene el Papa León XIV. Será un momento para que la fe y la política se unan en la reflexión sobre qué país y qué mundo queremos.
Cómo romper con la globalización de la indiferencia que supo denunciar Francisco.
La clave malvinera estará presente. Si se limita al sentimiento pierde potencia. La tarea es forjar la conciencia y organización nacional para liberar a nuestra tierra del coloniaje para romper los nudos de la dependencia.











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