Por Gabriel Fernández *
De competir, ni hablemos. La desesperación estadounidense para evitar las consecuencias del despliegue tecnológico chino está a la vista. Incluye demandas para establecer prohibiciones a la comercialización libre de los productos asiáticos. La Embajada de China en la Argentina denunció que los Estados Unidos obstruyen “de manera arbitraria” la cooperación entre ambas naciones con prácticas de una “naturaleza hipócrita” que reflejan la “arrogancia” con la que actúa para afectar la soberanía de otros países.
“La Embajada de EE.UU. en Argentina ha avivado deliberadamente la ‘teoría de la amenaza china’, generalizado el concepto de seguridad nacional y, mediante la revocación de visados, impedido de forma descarada que empresa argentina tenga cooperación normal con la empresa china Huawei”, indicó un vocero de la compañía tecnológica. “Estas prácticas reflejan plenamente la arrogancia y los prejuicios de EE.UU., constituyen una grave falta de respeto hacia la soberanía de otros países y un fuerte menoscabo a la libre competencia”, añadió.
También denunció que la potencia del Norte “siempre ha alardeado de sus valores de democracia y libertad”, pero no tolera que una empresa privada extranjera pueda subsistir y desarrollarse con normalidad en un tercer país. “[Ello] pone al descubierto completamente su naturaleza hipócrita. Instamos a la parte estadounidense a que corrija su percepción de China y ponga fin a sus prácticas hegemónicas y a sus maniobras políticas“, exigió.
Vale recordar que la razón social de Huawei es la de cooperativa. Pertenece exclusivamente a sus empleados mediante un sistema de acciones operado por los mismos trabajadores.
Huawei sigue comercializando sus productos en la Argentina, pero los mismos ya no incluyen los servicios oficiales de Google ni aplicaciones populares pre instaladas debido al veto impuesto por los Estados Unidos en 2019. Esto redujo su presencia en las tiendas tradicionales y cambió su enfoque desde los teléfonos hacia las computadoras, los relojes y su propio sistema operativo.

Sede de Huawei en China, Mil hectáreas de superficie y 40 mil oficinas. Una ciudad nueva para la cooperativa
La postura norteamericana es abiertamente contrastante: “Si Huawei controla la red de 5G en un país, el Ministerio de Seguridad del Estado de China tiene acceso completo a todo lo que tiene Huawei, porque esencialmente son lo mismo”. La definición de Randy Scheunemann, vicepresidente del Instituto Republicano Internacional, en un diálogo con medios argentinos efectuado en abril de este año, resume la preocupación de los Estados Unidos sobre la presunta influencia de Pekín en la región.
Cuatro meses atrás el Congreso de los Estados Unidos alertó sobre la metodología asiática para recopilar información de inteligencia y aumentar su capacidad bélica con infraestructura espacial de uso civil-militar en la Argentina. Washington ahora advirtió a la Cooperativa Provincial de Servicios Públicos y Comunitarios de Neuquén (CALF) por un contrato con Huawei para el despliegue de una red de fibra óptica, y analiza revocar las visas a las autoridades de la compañía encargada de la distribución de energía en la provincia patagónica.
Los Estados Unidos advirtieron que China mantiene en Neuquén (vale recordar que es el distrito que contiene al complejo petrolero de Vaca Muerta), una presencia estratégica. Según informaron medios cordilleranos, el 12 de julio un gerente de la cooperativa comenzó a recibir mensajes por WhatsApp en los que un funcionario de la representación estadounidense preguntaba si existía la posibilidad de cancelar la iniciativa y preguntaba si CALF había “traspasado los límites”.
El gerente dio a conocer lo ocurrido a la presidencia de la cooperativa y, por su intermedio, al Consejo de Administración. La entidad optó por responder de forma institucional: el 29 de julio, remitió una nota formal al embajador Peter Lamelas con copia al Ministerio de Relaciones Exteriores, en la que solicitó que la embajada confirmara, rectificara o precisara si esas comunicaciones reflejaban una posición oficial, qué instrumento legal las respaldaba y si existían objeciones técnicas concretas sobre sus proyectos.
La embajada respondió públicamente sin desmentir la existencia ni el contenido de los mensajes. “No hacemos comentarios sobre gestiones diplomáticas privadas. Sin embargo, como ha enfatizado el secretario Marco Rubio, el ingreso a los Estados Unidos es un privilegio, no un derecho”, dijo un vocero de la representación ante la consulta periodística.
“El Gobierno de Estados Unidos defiende activamente sus intereses de seguridad nacional y revisa continuamente los requisitos para la elegibilidad de visas”, añadió, y completó que “las personas y entidades cuyas acciones socaven la seguridad de Estados Unidos no gozarán del privilegio de viajar a Estados Unidos”. En base a este último punto, otras compañías consideradas estratégicas podrían recibir la misma advertencia o sanción.
El episodio se inscribe en la disputa de largo alcance entre Washington y Pekín por el control de infraestructuras críticas. Semiconductores e Inteligencia Artificial han pasado a constituir zonas de combate, y los asiáticos parecen tomar la delantera. Para el gobierno norteamericano, Huawei representa una amenaza a la seguridad nacional: Washington sostiene que el Partido Comunista Chino y el Ejército Popular de Liberación operan detrás de ella y que su infraestructura puede emplearse como herramienta de espionaje.
Como si la Central de Inteligencia Americana y otras agencias no se hicieran presentes en el la pugna por el control de las nuevas tecnologías y la aquilatación de información.
Esta posición sobre la compañía tecnológica tiene antecedentes recientes en Europa. En agosto de 2025, la Comisión de Revisión Económica y de Seguridad entre los Estados Unidos y China apuntó que el contrato con el gobierno de España involucra la autorización de almacenamiento de escuchas legales. El presidente del Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes, Rick Crawford, y su par en el Senado, Tom Cotton, solicitaron a la Dirección Nacional de Inteligencia que revisara la política de intercambio de información con Madrid, argumentando temor de que datos de aliados europeos resulten expuestos en servidores de la compañía china.
Finalmente, vale retornar a la zona andina. La distribuidora neuquina rechazó la caracterización de su trama tecnológica como una “red china”. A través de un comunicado institucional, precisó que el embajador Lamelas “encuadró este asunto como una cuestión de seguridad” y remarcó que la infraestructura de Calfibra opera con servidores HPE (Hewlett Packard Enterprise), equipos de energía APC (American Power Conversion) y Eaton —de origen estadounidense—, sistemas UPS de ABB suiza, y routers MikroTik de fabricación europea, junto a la electrónica de red de Huawei.
El gobierno mileísta, aunque sostiene su postura contraria a los vínculos con la potencia asiática, no se ha pronunciado sobre la cuestión. Pero la misma deberá resolverse en breve; de otro modo, la Argentina seguirá perdiendo inversiones.
La competencia, en este proceso neo liberal, es una broma que no logra impulsar sonrisa alguna.
* Area Periodística Radio Gráfica / Director La Señal Medios / Sindical Federal










Discusión acerca de esta noticia