Por Lucas Molinari
Enrique Oliva cuenta en su libro “Malvinas. El pasado es el prólogo” de su viaje a Malvinas, Antártida y Tierra del Fuego en el verano 1974-1975, acompañado de su esposa y tres hijos. Era en un crucero organizado por la Secretaría de Deportes y Turismo de la Nación, tenía “varios bares, una sala de baile con orquesta abierta hasta pasada la medianoche, biblioteca, casino, cine, salón de deportes y, entre otras novedades, se brindaban conferencias por expertos que nos enteraban de la historia, geografía, habitantes, fauna y flora de los lugares a visitar”.
En el barco viajaban 360 personas “entre ellos un grupo de niños escolares del interior que viajaban gratis y no habían visto nunca el océano”, describe Oliva, un militante peronista y periodista malvinero clave para conocer la historia de nuestra Causa.
Una realidad que hoy parece ficción.
¿Esa Argentina no existe más?
Nuestra tarea está en recuperar soberanía para reconstruir la Nación.
Porque nadie defiende lo que no conoce. El pueblo argentino padece una pauperización de la vida con datos alarmantes en un deterioro social que es vertiginoso.
Con el golpe de Estado se discontinuó esta política de promoción del turismo en el centro de nuestro territorio. No es casual. “En 1976 comenzó la desmalvinización”, afirmó el veterano de guerra y director de Agenda Malvinas Daniel Guzmán en la charla que mantuvimos en la Carpa de la Dignidad en Ushuaia.
Vale reponer un dato: El 24 de marzo el Congreso Nacional se preparaba para discutir la ruptura de las relaciones con Gran Bretaña como consecuencia del incidente Shackleton (conflicto naval desatado el 4 de febrero de 1976 que fue determinante en la relación bilateral con los británicos).
Los Piratas nunca denunciaron el terrorismo de Estado porque la dictadura genocida fue funcional a sus intereses. La hipótesis de la guerra se fue imponiendo como estrategia y Estados Unidos fue clave para consolidar la usurpación (tras 1982 se construyó la base de la OTAN y en la actualidad se realizan obras de infraestructura para avanzar sobre la Antártida y controlar el paso bioceánico).
“La ocupación colonial se expandió en estos 44 años, de los 14.800 kilómetros cuadrados en 1982, al millón 600 mil kilómetros cuadrados de 2026. Y que se tradujo en un saqueo anual de 250.000 toneladas de recursos pesqueros ante la mirada pasiva de un Estado que ha renunciado a su rol de custodio“, denunció Guzmán.
Pero en la política de cabotaje se discute la corruptela de Manuel Adorni mientras que pueden leerse noticias sobre un posible SuperMartes para que el peronismo dirima sus internas.
Todo puede ser en esta Argentina colonial. Incluso que dirigentes sindicales promuevan la candidatura de un pastor evangélico con terminales en el Norte.
Al mismo tiempo la crisis se profundiza y la pregunta de ¿hasta cuándo? se repite.
¿Son los tiempos institucionales lo que hay que respetar? La democracia liberal gira en falso en Occidente con una potencia en declive que es un peligro para la humanidad.
Si levantamos la vista de la patria chica veremos un mundo en transformación. La dignidad de los iraníes ha frenado la prepotencia imperial. El pueblo se convocó a las calles para defender la infraestructura civil y los medios sionistas (la enorme mayoría en Argentina) se quedaron sin guión.
Nuestro país necesita volver a la racionalidad. Urge que el Movimiento Nacional se vuelva a poner de pie con un programa de ofensiva para volver a soñar con controlar lo propio.
En esta edición comentamos el viaje a Tierra del Fuego para cubrir la vigilia por Malvinas y difundimos la entrevista al dirigente del gremio docente de esa provincia Horacio Catena.
La Gráfica es un espacio abierto a los debates urgentes de la Patria, esa es la búsqueda permanente realizada desde este medio autogestivo.

ARGENTINA EN PELIGRO
“Mi nombre es José López, soy delegado de la Unión Obrera Metalúrgica de la empresa Aires del Sur. Estoy acá hace ya más de 17 años… Es cansador, es desgastante, pero sabemos que somos un precedente en la isla. Queremos demostrar que estando unidos vamos a hacer que la empresa vuelva a tener el rumbo que tiene que tener. Somos 140 en total, 116 de UOM… Una persona que no es de acá, que claramente no le importa nada del sur, que no conoce la situación de vivir en esta tierra, no le importó nada… una persona que ni siquiera conocemos porque nunca se presentó, dice que esto tiene que cerrar. Nosotros elegimos vivir acá, hacer soberanía en esta tierra. Elegimos este clima para tener un futuro”.
Así comenzó el delegado su presentación ante el micrófono de Radio Gráfica. No era cualquier día. El 1 de abril para Río Grande es una jornada patriótica, de convocatoria a la vigilia por Malvinas. Desde 1995 se empezaron a reunir los veteranos de guerra con un tacho con fuego para soportar el frío de la noche fueguina y esperar el 2, día de la recuperación en 1982.
Es el mismo viento que sopla en Malvinas y muchos afirman que Río Grande es lo más parecido por el clima y la geografía a nuestras islas.
Desde el 2013 se declaró a esta ciudad por ley provincial “Capital Nacional de la Vigilia por la Gloriosa Gesta de Malvinas”.
Un punto del país donde creció la industria y llegaron miles de compatriotas de todas las provincias para hacer Patria.
La conciencia del ejercer soberanía estuvo en el relato de cada laburante que dialogó con nuestro medio. Podrán ver la conversación en el video que dejamos aquí abajo.
El delegado contó: “Tierra del Fuego es una provincia muy solidaria. Desde el momento uno los vecinos nos estuvieron colaborando. Hay una donación gigante que hizo el gremio de Aceiteros. Nos estamos manteniendo con eso, armando módulos alimentarios con las donaciones. Sin el apoyo de los vecinos se haría mucho más difícil”.
El profeta del odio Jorge Lanata fue audaz en construir sentidos comunes antinacionales con los cañones mediáticos del Grupo Clarín. Por un lado la tan nombrada “grieta” que hace olvidar los verdaderos enemigos de la Patria. También, en 2012 hizo un informe titulado “El verso de la industria nacional” planteando que en Tierra del Fuego solo se ensamblaban piezas chinas.
Con Milei esta concepción liberal se potenció y fue repetida incluso por sectores que dicen ser del Campo Nacional.
López expresó: “Hablan del ensamblado sin conocer esta provincia. No saben qué se hace acá dentro. ¿Saben qué ensamblaron los chicos? Ensamblaron las líneas, los montantes de luz, cada chapa que está ahí. Ensamblamos nuestros puestos de trabajo. Juntos producimos los aires acondicionados que hoy alguien prefiere traer de otro lado”.
Pudimos recorrer la empresa que está en perfectas condiciones para volver a producir equipos de aire acondicionado (fabrican para diferentes marcas). Se trata de un vaciamiento patronal para llevarla a la quiebra y no pagar indemnizaciones. En 2025 se fabricaron casi 90 mil equipos de aire acondicionado con los obreros haciendo horas extras. El conflicto se desató a fines de febrero, a la vuelta de las vacaciones.
Finalmente, el delegado también habló del valor estratégico de poblar esa provincia: “Hacemos patria en un lugar geopolítico importante. Si las empresas dejan de estar, empezamos a despoblar la tierra y es una llave abierta para que cualquiera de afuera venga por las riquezas: los glaciares, el agua. Sentirse cerca de Malvinas es todo. Los tachos que hoy nos dan calor afuera son los mismos que usaron alguna vez los soldados para calentarse en este clima tan árido”.
Nuestra Argentina se está desintegrando con el reseteo del Experimento Milei. En las bases está expresada la bronca que por ahora no logra canalizarse políticamente.
LA ESCUELA PÚBLICA Y LA PATRIA
En el viaje de la Gráfica para cubrir la Vigilia por Malvinas, tuvimos el gusto de poder dialogar a fondo con Horacio Catena, secretario general del SUTEF, sindicato unificado de trabajadores de la educación fueguina.
Hablamos de la causa Malvinas, de esta coyuntura ante un gobierno antiargentino, de la formación docente y los desafíos del movimiento obrero organizado.
¿Argentina está en peligro?
H.C: Yo creo que sí. Creo que la región está en peligro. Soy de los que para la geopolítica no cree estrictamente en los mapas y las divisiones físicas de las naciones, sino que son regiones que contienen determinadas riquezas, determinadas necesidades, determinada población. Y para este momento del mundo, nuestro continente, tal como lo han definido las potencias más sangrientas de la Tierra, es un terreno en disputa. Y si está en disputa, está en peligro. Porque como se ha visto, incluso vos has visto seguramente ayer que se ha filtrado información de un alto diplomático de Israel que plantea la posibilidad de utilización de armas atómicas. Entonces yo creo que para garantizar determinadas cuestiones en la región, los Estados Unidos, Inglaterra y todos los que se mueven en torno a la OTAN, son capaces de fraccionar la Argentina, de dividirla de una o de otra manera. Puede ser a través de una secesión directamente o puede ser a través de acuerdos con la dirigencia política y regional. Vaya ese viejo proyecto de la regionalización de la Argentina de acuerdo a las producciones o a los bienes comunes que tenemos en cada una de ellas.
Con la reforma constitucional de 1994, direccionada por el Consenso de Washington, se provincializó la Argentina. Hoy ese proceso se está profundizando.
H.C: Sí, yo creo que somos contemporáneos a nuevos consensos. Vos tuviste el Consenso de Washington, un tipo de producción, un tipo de desarrollo en el mundo. Después vino otro consenso que se nombra poco, que es el consenso del extractivismo, que es posterior al Consenso de Washington. Y ahora hay un consenso: Hay potencias económicas, monopolios, que actúan como un estado supranacional. Entonces ahí aparece otro tipo de consenso que me parece que es a lo que estamos asistiendo, ¿no? Y que obviamente eso genera un estado en el que estamos. Creo que estamos, como bien lo define García Linera, en un tiempo liminal, donde los pueblos tenemos que hacer nuestra tarea porque si no el sufrimiento va a ser muy, muy grande.
En Argentina decíamos “eso no puede pasar”, y en eso llegó Milei.
H.C: Mirá, yo creo que hay una parte grande de la dirigencia política, incluso algunas que integran el campo popular, que necesitaban que venga un gobierno como el de Milei porque en “off” te decían: “Hay que acomodar la macro”. Siempre te dicen lo mismo, ¿eh? “Hay que acomodar la macro y alguien se tenía que ensuciar las manos, alguien tenía que hacer el trabajo sucio”, para decirlo de alguna manera. Y ahora eso que para mí llegó… ya cumplió un ciclo, que es el ciclo de Milei donde, digamos, la tarea más sucia ya la hizo. Ahora se está replanteando el escenario hacia adelante y ahí es donde está el rol del movimiento obrero, de todo lo que tenga que ver con lo nacional, con lo popular, con lo estratégico. Se habla poco, son pocos los que hablan de las cuestiones estratégicas en nuestra patria.
El 67% de nuestra provincia es mar. Pero si nosotros miramos la Argentina, la Argentina está de espalda al mar. Es decir, no se habla de una de las cuestiones estratégicas más importantes que tiene nuestro país, que es el mar, ¿no? Y no se reivindica a quienes estuvieron al servicio de esa cuestión estratégica. Entonces me parece que es un momento donde las jóvenes generaciones de dirigentes políticos, sindicales, sociales, los activistas, la militancia, tiene que recuperar la discusión de lo importante, de lo estratégico para planificar un país, para planificar un estado que tenga como objetivo el bienestar de su pueblo.
¿Cómo trabajan desde el sindicato la Causa Malvinas?
H.C: Nuestra relación con Malvinas es histórica, más en esta región. Pero la verdad, poca información, poca formación en los institutos de formación, en las universidades. Y a partir más o menos del 2014, 2015, empezamos un trabajo con Daniel. Primero aprender. Aprender lo que no conocemos. Tenemos que tener la humildad, por más que seamos formadores y formadoras, de decir: “Esto no lo sabíamos”.
Ahora estamos preparando también un evento en Buenos Aires porque con la Federación de Aceiteros hemos acordado que en mayo vamos a hacer un evento (todavía no tenemos lugar ni fecha), pero hemos acordado que vamos a hacer un evento porque pretendemos que los delegados de las principales organizaciones obreras… que vos vas a una marcha y ves de un lado Malvinas, seguro, y es probable que del otro esté el pañuelo de las Madres. Pero Malvinas está en todos los sindicatos.
Entonces nosotros, como organización gremial, además de dar capacitaciones —que vamos para una segunda tanda que va a ser online, que la vamos a abrir a la docencia del país— vamos a organizar para los delegados de fábrica, para los delegados aceiteros, para los delegados y delegadas del estado, un evento para que podamos llevarlo a todo el país y donde hablemos en el pueblo, junto a los trabajadores y trabajadoras, de lo que significa la causa Malvinas para el pueblo argentino, ¿no? Que no es solamente la canción, no es solamente el 2 de abril, no es solamente el hecho bélico, sino que hay una cantidad de cosas que nosotros no conocemos y que es muy importante que nuestro pueblo lo conozca.
Empezando por 1,800,000 km² que los controlan los Piratas
H.C: Que lo ampliaron después de la guerra… que la guerra le permitió una cantidad de cosas que antes no le permitía.
Hace un par de años Laura Richardson, desde el Comando Sur, dio una explicación muy clara de los intereses de Estados Unidos en nuestra región. En la política, en la militancia, en el sindicalismo, ¿no se tomó como correspondía ese planteo de Laura Richardson, que básicamente es “nos queremos quedar con todos sus recursos, muchachos”?
H.C: Sí, por eso la formación con delegados y delegadas. El 27 y 28 de agosto vamos a hacer nuestro cuarto seminario donde uno de los temas es el estratégico. Y no es que no se tomó, sino que se ocultó. Y además se trabaja en función de esas definiciones. O sea, acá tenés una dirigencia política entregada. No es que se distraen o no saben; colaboran en función de intereses económicos. Por eso para nosotros este proceso en el que estamos de formación tiene que parir a los nuevos cuadros de la política en la Argentina que tengan como objetivo más la épica que la mística. Acá todo el mundo es mística, es canción, es amor… y acá es necesario para nosotros que haya un poquito más de épica, ¿no? De hacer lo necesario y no lo posible. Hay una diferencia bastante importante entre la necesidad de nuestro pueblo y los objetivos que se plantea la clase dirigente. Y en eso va todo lo de Richardson. Tenes que ver que vino no solo ella en varias oportunidades, sino que después continuó la agenda sajona en la Argentina. Y no bastó eso, sino que ahora están los vuelos directamente que pasan por la Argentina como pancho por su casa. No lo podrías hacer en ningún lugar del mundo lo que hacen ellos, pero bueno, en Argentina pasa y nosotros tenemos que terminar con ese martirio que es el gobierno de Javier Milei. Hay que terminar.
¿Cómo se equilibra esta discusión estratégica con la realidad de los docentes, con la pelea gremial?
H.C: Es parte. Donde está la escuela pública está la patria, no hay más que eso. Donde está el docente de la escuela pública está aquel que le puede decir a sus alumnos que una Argentina distinta es posible. También puede decir otra cosa, ¿no?, pero que otra Argentina es posible. Y para que haya patria tiene que haber dignidad. Y para los trabajadores el primer contacto con la dignidad es el salario, son las condiciones materiales de vida.
Por eso, estamos en la capital de Malvinas, el producto bruto per cápita de los kelper es infinitamente superior a cualquier producto bruto que se pueda comparar. ¿Por qué? Porque tienen claro que deben tener población implantada, ocupante, con buena calidad de vida y que planifiquen su vida y su negocio. Nosotros creemos que es compatible, que es integrable, pero además que es necesario hacerlo. Porque si no te transformas… yo lo he dicho en muchas intervenciones que hemos tenido con la docencia, que a nosotros no nos da lo mismo tener un salario que cubra todas nuestras necesidades, pero una bandera distinta de la celeste y blanca en el puerto. No es lo mismo. A nosotros no nos puede dar lo mismo. Y no es “mientras me paguen buenos salarios que venga cualquier cosa”. Nosotros peleamos para que paguen buenos salarios, para reconstruir la currícula escolar, para reconstruir la escuela pública (hay que reconstruirla, está destrozada) y para que, en nuestros pibes, en nuestras pibas, en nuestros adolescentes y también en nuestros grandes anide un gran sentimiento: que donde están los trabajadores está la patria.
¿Desde cuándo estás al frente del SUTEF?
H.C: Bueno, yo soy militante del SUTEF desde el año 99. Fui ocupando distintos cargos de delegado de base, integré seccionales y desde el 7 de septiembre del 2015 soy el secretario general.
¿El salario docente empezó a declinar desde esa época?
H.C: Te la sintetizo. Nosotros el 10 de diciembre del 2015 un cargo de turno simple estaba en 2.238 dólares. El 10 de diciembre del 2019, el cargo de jornada simple estaba en 1.333 dólares. Y hoy estamos en 650, no llegamos a los 700. Digo eso para que te des una idea de lo que ha significado nuestro proceso de destrucción del poder adquisitivo del salario. Y la otra variable son los precios. Ni hablar. Tenés los precios de los alimentos, acá tiene mucho peso los servicios y los alquileres. Nos han destrozado la vida. Ni hablar que vos tenés una gran parte de nuestra población, muchos de nosotros y nosotras, que tenemos nuestros familiares en el norte del país. Esta es una de las provincias en la que es un elemento súper importante para la vida que nuestros hijos e hijas, nietas y nietos tomen sol por la vitamina D. Para que vos tengas una idea, en los 80 acá las familias tenían pagados dos vuelos al año para poder salir a visitar, pero también para poder tomar sol. Por eso está organizado el calendario escolar de esta manera, para que en época de verano la familia pueda salir a tomar sol, porque si no por las características climáticas tendría que ser distinto, ¿no? Tendría que tener las vacaciones largas en invierno y las vacaciones de invierno serían las que nos tomamos nosotros ahora en verano. Creo que se entiende. Nos han destrozado la vida y por eso hay que terminar con este calvario.
¿Cómo sigue la situación de Milei? ¿Cómo la ves hacia adelante? Hay quienes piensan que en 2027 se puede revertir este Experimento. ¿sos optimista?
H.C: Yo soy optimista porque creo en el pueblo, creo en la rebeldía y el poder de organización del pueblo. Mira, vos tenés grandes traidores en el movimiento obrero, en la dirigencia sindical. Me voy a referir a la situación de la docencia: la docencia es pobre en todo el país. Los responsables principales son el gobierno nacional y los gobiernos de las provincias que pagan los salarios, pero la dirigencia que abandona a sus docentes también tiene responsabilidad. La conducción de la junta ejecutiva nacional tiene absoluta responsabilidad de cómo está la docencia, porque ellos son junta ejecutiva nacional para unificar los conflictos y llevar adelante los planes de lucha, no para garantizar de que cada uno nos matemos con los gobiernos provinciales en los lugares. Pero aún así, vos fijate: cuando no hay organización de los sindicatos sale la autoconvocatoria y aparecen los delegados autoconvocados, las marchas de antorchas y aparece una organización de base. Porque el tema del delegado de base en la historia de nuestro país está en el ADN del movimiento obrero. Todos hemos escuchado hablar o tuvimos algún delegado cerca y sabés cómo se organiza. Entonces yo tengo esperanza. Nosotros estamos construyendo junto con otras organizaciones docentes lo que se llama el Frente Nacional Democrático en Defensa de la Educación Pública. Es Frente Nacional Democrático porque lo que falta en la mayoría de las organizaciones es democracia. Y es en defensa de la educación pública porque está en vilo desde el nivel inicial hasta la universidad. Estamos agrupando y viendo cómo avanzamos; por ahora llegamos a la Patagonia y vamos incorporando. Porque para ir a la respuesta de lo de Milei: no va a haber recambio en relación a lo de Milei si no hay un programa del movimiento obrero. ¿Qué es lo que empujamos con el FRESU? El FRESU tiene ese objetivo y por eso nosotros adherimos desde el primer momento. Participamos en las marchas de Rosario, de Capital… estuvieron acá Abel Furlán, Rodolfo Aguiar y Daniel Yofra. Estuvimos acá charlando, organizando, y obviamente creemos que el FRESU puede darle ese programa y esa nueva centralidad al movimiento obrero que necesita la nueva etapa. Porque la nueva etapa… yo escucho… creo íntimamente que a Milei el círculo rojo, si no le picó el boleto, lo tiene medio picado por lo que está pasando ahora. Pero el sostén es Trump. Por lo tanto, no le está yendo muy bien a Trump ni en el mundo ni en Estados Unidos, y si en noviembre eso se descalza, la Argentina no aguanta dos meses. Por eso hay distintos rumores de adelantamiento de las elecciones nacionales en abril o mayo del año que viene, porque nadie quiere un 2001.
Bueno, nosotros queremos una gran revuelta nacional. Nosotros trabajamos para una gran rebelión docente y para una gran huelga general que ponga las condiciones de los trabajadores y trabajadoras como centro. La semana pasada estuve en La Plata y dijimos: “Acá no se puede esperar ganarle a Milei y ver qué se puede hacer para que dentro de 10 años podamos comer las cuatro comidas”. Bajo ningún punto de vista. Nosotros tenemos que ir a una situación en la cual las prioridades las ponga el movimiento obrero, y para eso tenés que tener organización y un programa. No basta solo con luchar.
Para cerrar, si conectamos Malvinas con el salario docente decimos: “Che, si recuperamos soberanía esos temas se pueden resolver”, ¿no?
H.C: Es Malvinas, pero también hay que recuperar las palancas estratégicas de nuestra patria. Hay que recuperar el Paraná, el Canal de Magdalena, el Mar Argentino, la Marina Mercante, los puertos, el litio… Tenés el oro en La Rioja, ¿quién lo va a sacar? ¿La Barrick Gold o lo va a sacar el Ejército Argentino dirigido por un gobierno nuestro y puesto al servicio de nuestra patria? ¿Quién planifica y al servicio de quién está? Los ferrocarriles, ¿cómo desarrollamos los ferrocarriles? ¿Al servicio de la exportadora de cereal o al servicio del desarrollo de la patria en relación con las economías regionales? Bueno, ese es un debate pendiente y yo creo que hay una generación de dirigentes medianamente jóvenes que van a tener la audacia de transformarlo todo, ¿no? Porque yo creo que, si no se transforma todo, no se cambia nada.
DE YAPA, LA BRONCA AVANZA
¿Hasta cuándo nuestro pueblo va a soportar este sacrificio? Podemos afirmar que una porción importante de la sociedad aceptó el ajuste, luego de decir que la dirigencia política plantea que “era inevitable” (están quienes lo reivindican y quienes lo aprueban “en off”).
Malvinizar es gestar conciencia sobre la grandeza nacional, sobre la potencia de nuestro suelo si nos apropiamos de sus riquezas. Para eso, el nacionalismo debe imponerse ante una clase política que se muestra subordinada a las potencias extranjeras.
El hastío crece y la crisis de representación también.
El movimiento sindical se sigue mostrando fragmentado y planteando diferentes planes de lucha.
El próximo 30 de abril la CGT irá a Plaza de Mayo para llevar adelante una celebración religiosa ecuménica rememorando y conmemorando al Papa Francisco, su relación en defensa del mundo del trabajo.
El 1 de mayo el Frente de Sindicatos Unidos (FRESU) convocó a un Plenario que reunirá a 1.500 delegados de las más de 140 organizaciones gremiales, en el camping de la UOM en Pilar, con el objetivo de dar los primeros pasos en la elaboración de un programa del movimiento obrero.
El contexto es crítico porque el país se desintegra y su recuperación será muy difícil. Cada día que pasa acentúa la irreversibilidad de este reseteo.










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