Por María Laura Morales
A la hora acordada se conecta al meet, personalmente no nos conocemos, yo a él y a su recorrido, claro que sí; luego de intercambiar unos chistes y reirnos me dice: “¿Ya estamos arrancando?, ¡Qué bueno!”. Me tomo el atrevimiento de llamarlo Pepe, su nombre completo me resulta muy formal y lejos de molestar le causa gracia y cuenta que desde muy chiquito le dicen así, “es el destino de los José Luis”; una de las explicaciones que da sobre el origen del apodo la atribuye a lo religioso: “hay que chequearlo en Google, viste que hoy se chequea absolutamente todo”.
José Luis Pepe Arias es actor, director, productor, dramaturgo y docente. Con una amplia trayectoria en la televisión, cine y teatro que lo llevó a. obtener reconocimientos en cada una de sus áreas de trabajo. Hace muchos años ejerce la docencia, coordina talleres de grupos barriales de zonas vulneradas de la ciudad de Buenos Aires, actividad que le genera mucha satisfacción. En la actualidad dirige y produce “Olivia”, una obra de teatro de dramaturgia colectiva que retrata la demencia en primera persona y expone las claves para su prevención. Recuerda que fue a partir de uno de sus alumnos, Daniel Macri, que le llegó la propuesta. “Dani estaba viviendo en Estados Unidos y se relaciona con el Instituto Global de Salud del Cerebro que promueve distintas actividades culturales en el mundo en relación a la temática”. En el marco del décimo aniversario de la creación en Argentina se realiza la obra de teatro que posteriormente a la función cuenta con un panel de profesionales que amplía la información sobre la temática, formas de abordarla, entenderla y líneas de trabajo que científicamente se están desarrollando.
“Olivia” muestra la vida de una mujer adulta que padece una enfermedad de deterioro cognitivo progresivo e irreversible, su vínculo con su familia y las distintas etapas que atraviesa en relación a su salud.
Pepe cuenta que hace 30 años ejerce la docencia desde la investigación y la teorización “una especie de laboratorio personal y no un trabajo municipal”. Reconoce que rápidamente se dió cuenta que no es un intermediario de ejercicios. “Mis alumnos, alumnas, alumnes, sin lugar a dudas fueron y son mis conejillos de Indias, lo saben y eso me puso en el camino de tener una tesis propia”. Explica que se especializa en improvisación, que maneja una tesis personal que tiene que ver con su trabajo autodidacta, con la construcción con sus estudiantes y la comunidad en la que habita. “Yo aprendo de la gente con la que me rodeo todo el tiempo y advierto, digo, puedo meter la pata en cualquier momento”. Como buen docente reflexiona apasionadamente sobre los procesos de aprendizaje y los cambios que trae la vida actual: “Hasta no hace muchos años planteaba talleres anuales: clown, laboratorios de humor, cómo llegar a lo cómico desde lo dramatúrgico, lo actoral y se conocían a través del boca en boca, hoy tenés que hacer seminarios cortos, nadie entra en un proceso de un año, les parece una exageración de tiempo”. Le preocupa la falta de profundidad en el proceso de aprendizaje, lo adjudica a que cambiaron las escalas del tiempo y que eso atenta contra el proceso educativo: “La biblioteca se transformó en un Mc Donald’s sin profundidad”. Pepe reconoce que ésta es una época complicada por el hiperestímulo que traen las pantallas: “Yo con 62 años tengo la suerte de haber pasado por maestros con los que me copé y con los que estuve por ejemplo cuatro o cinco años aprendiendo de ellos o con directores que me pasaba lo mismo. Hoy es un salpicado, todo es muy rápido, un par de clases y ya está”.
Pepe se reconoce como una persona optimista que siempre se maneja desde ese lugar pero sin dejar de tener un diagnóstico pesimista “como para también entender qué pasa a mi alrededor y cómo prepararnos para la resistencia constante, digamos, desde lo mental, desde lo actitudinal, siempre estar en la trinchera sabiendo que puede venir eso”. En estos tiempos muchas cosas han cambiando, por ejemplo advierte que ya hay actores y actrices de Hollywood que venden su imagen para no tener que ir a un set de filmación, ya hay muchas publicidades en televisión que se producen así. Pero otras cosas se mantienen en su ceremonia, casi intactas como el teatro, “sobrevive porque el público sale a buscar algo vivo, de tracción a sangre, presencial ante la invasión virtual”. Para él el momento en el que está el público en la platea es cuando se completa esa ceremonia: “La función es ese todo, esa construcción colectiva y desde los griegos para acá funciona de esa manera, movilizando a gente entrenada o totalmente desprevenida de lo que va a ver y eso es genial”. Refuerza su idea diciendo que un ensayo aunque los actores y actrices tengan el vestuario, estén las luces y toda la técnica no es una función, es un ensayo más.
Agrega que las y los espectadores que asisten a ver una obra de teatro comparten una red conceptual: un código. “Un espectador cuando entra al teatro entra a jugar: comprás la entrada y vas a jugar un rato”. Afirma que incluso aquellas personas que se denominan como serias y no se permiten el juego (o así lo creen) cuando ingresan “están jugando”. Además señala: “Si mirás una plataforma como por ejemplo Netflix y ves una serie, estás jugando; estás aceptando un contrato, estás mirando algo que no es real, que si está bien hecho puede hacerte llorar, puede emocionarte, puede hacerte reír, te puede movilizar. Entonces vos comprás una entrada y entrás a jugar, pero también entrás a empatizar, entrás a soñar, querés creer, vas a construir el sentido”.

Durante la función que presencié Pepe estaba en la sala, presente, entró, salió, se movió, acomodó, miró, seguro anotó qué pasó en el público y en el elenco. Son sus años de observación tanto arriba como abajo del escenario los que le dan la autoridad para decir sin titubeos que “el espectador no empatiza con vos con o por lo que decís, sino que empatiza con vos, actriz, actor con lo que te pasa cuando decís”. Durante nuestra conversación que ya iba concluyendo solo por una cuestión de tiempo del meet me propone: “Vos pensá esto: un actor no interpreta el texto, pensá en este título: un actor no interpreta el texto, interpreta el subtexto. El texto lo dice, las acciones las hace, pero lo que interpreta, la emocionalidad está en el subtexto. Una frase que decimos en teatro es, si lo que se dice coincide con lo que pasa, entonces no pasa nada. Una cosa es lo que yo te digo y otra cosa es lo que pasa. Por eso el espectador no empatiza con vos con lo que decís, empatiza con vos, con lo que te pasa cuando decís”. Evalúa que se puede ver claramente cuando alguien está hablando sin afectación o vacío que es algo que se siente, el público lo nota.
En este sentido remarca el rol de la actriz que representa a Olivia, “Celina es notable, brillante, sle pone también mucha de esa nota cómica. Yo como director no creo que se inventen chistes, como director puedo generar las condiciones para que dos o más personajes choquen con objetivos diferentes. En un choque de intenciones diferentes, se puede generar en ese “accidente”, las condiciones, la atmósfera para que aparezca lo cómico”. Para Pepe los artistas son solamente detonantes de eso: “Nos tenemos que bajar bastante del pony, porque si no, nos creemos que somos los genios que divertimos multitudes y en realidad lo único que hacemos, en el mejor de los casos, es alimentar la imaginación al público”.
Uno de los objetivos de la obra es concientizar sobre la enfermedad, las tareas de cuidado y los factores de prevención con el teatro como herramienta de transformación cultural. En su rol de director, coordinando la dramaturgia de todo el proceso de creación colectiva cuenta Pepe que lo que hizo fue apostar a que hubiese mucho humor porque “la nota trágica se iba a contar igual”. Es sabido que las personas que tienen un deterioro cognitivo, en la actualidad, no tienen un tratamiento para curarse, son enfermedades progresivas incurables, desde ese aspecto para Pepe el humor “no le falta el respeto sino que contiene la temática para que sea un envase mucho más digerible y debajo del humor decanta la información que queremos, yo trabajo mucho con el humor y me parece algo muy serio. El humor es la única manera de manejar determinadas áreas de reflexión”.
Remarca la importancia como trabajador de la cultura de no quedarse melancólico por lo que cuenta o lo que le pasa en este caso al personaje de Olivia: “Lo que hacemos es ante cualquier evento, así sea un evento trágico, lo desafectamos para poder manejarlo como material narrativo”. Así fue que se terminó de construir una mujer adulta muy lectora, amante de sus libros y del espacio de la biblioteca como su refugio. “En el espectáculo aparecen cada tanto personajes de literatura de todos los tiempos que solo los ve Olivia. La obra es una invitación a la cabeza de esta mujer que pese al deterioro no pierde humor, no pierde carácter, no pierde potencia, no pierde ternura, no pierde humanidad”. Para el director plantear este viaje por la cabeza de ella tiene la potencia de poder hacerle entender al público en cierta medida lo que significa perder los parámetros con los que una persona sin esta enfermedad se maneja en su cotidianidad.
Durante aproximadamente 75 minutos el escenario del teatro San Abasto Subterráneo Cultural se convierte en un exorcismo de la mente de una mujer adulta, luchadora, fuerte y también indefensa. El resto de los personajes se entrelazan en escenas que no siguen una cronología lógica: una médica, una cuidadora, una mujer que puede ser su nuera, su hijo, un enfermero, etcétera. Entra en juego la batalla personal de la protagonista, una lucha incansable sobre la reconstrucción de una memoria desmoronada.
Olivia: Jueves a las 20:00hs. en San Abasto Subterráneo Cultural. Sánchez de Bustamante 632. CABA
FICHA TÉCNICA:
Dramaturgia colectiva.
Actúan: Celina Telleria, Dani Macri, Andrea Di Lascio, Ileana Jaciw, Nicole Gaudiero, Bascopé Lucas Krutnik
Vestuario: El Aleph
Fotografía: Federico Moriconi
Prensa: Natalia Bocca
Producción General: Dani Macri y Global Brain Health Institute
Dirección y Producción ejecutiva: José Luis (Pepe) Arias











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