Pájaro Negro es uno de los grupos emergentes que nada tiene que envidiar al sonido mainstream. Una propuesta sólida, con identidad propia y canciones de mucho impacto. Tras dos EP, con muy buena repercusión del público, llegó Vértice. Su primer disco logra lo que pocos en la industria: no decaer en ningún momento. “Fue un trabajo arduo que nos dio muchas recompensas” expresó Juan Ignacio Díaz, bajista del grupo, a Radio Gráfica.
Por Nehuén Gusmerotti*
Vértice fue lanzado en 2019. Contó con la particularidad de haber sido presentado en vivo antes que en plataformas digitales, toda una rareza de la época. “Teníamos planeado que el disco salga antes. Hubo algunos problemas de edición que retrasaron el lanzamiento” argumentó Díaz. Si bien algunos cortes salieron los meses previos, muchos conocimos el disco por primera vez en aquel recital en Uniclub. “Siempre tenemos buen feedback con la gente que nos sigue. Decidimos correr el riesgo de presentarlo igual y nos salió bien”.
Previo a Vértice, Pájaro Negro contaba con dos EP: Addendum y Tu Decisión. “Veníamos pensando en un disco largo”, explicó el bajista al tiempo que repasaba algunas de las canciones que la banda ya había mostrado en vivo, como “Preso del Error” o “Mujer”. Agregó que la banda compone mucho dentro de la sala de ensayo, y que el ingreso de Matías D´alessandro en la guitarra aportó otra cabeza compositiva y nuevas ideas.
El dueño de los graves de Pájaro explicó cómo van naciendo las canciones del grupo: “Yo llevo un riff, empieza a jugar la bata, la guitarra”. Aclaró que a veces si trabajan sobre temas más elaboradores, pero que el fuerte se da en grupo. “Nos gusta jugar mucho en la sala. Al momento de componer no tenemos ego. Se toca todo, se prueba todo. Es colectiva la composición”. Sumó que la banda tiene muy buena química, lo que facilita la armonía al momento de zapar. En Pájaro Negro ningún riff o canción se descarta. Se toca, se juega, se exprime, y si no se encuentra la magia en ese momento, se guarda para el futuro.
A fin del año pasado el grupo sufre la partida de su baterista, Martín Arias. “Fue una piña, tocamos hace quince años con él. Nos conocíamos mucho. Tomó esa decisión, y nos pusimos a buscar batero”. El encargado de reemplazar a Arias en los parches fue Ezequiel De Luca. Sobre el estilo del nuevo batero, el “Porras”, Díaz explicó: “Eze tiene un toque diferente a Marto. No usa doble pedal. Tiene muy buena noción del uso de los tones, de los platos. Un tipo muy prolijo”. Y agregó que la búsqueda de baterista se dio en el círculo conocido, para priorizar la calidad humana y el compromiso del nuevo miembro de la banda.
Además, el bajista comentó que vienen trabajando mucho en los ensayos junto a De Luca. Tocando solos, acompañados por las pistas de voces y guitarras. “Para armar esa unidad que tenemos que tener de conocimiento de bajo y bata. Para lograr esa pared sólida y que después los chicos hagan lo que quieran en las guitarras”. Y agregó que si bien todos están animándose más a cantar, en su caso particular no es lo que prefiere. “Yo no soy mucho de eso, prefiero tocar el bajo solamente. Me gusta compenetrarme en mi instrumento, hago muy la mía arriba del escenario”.
Díaz comentó que la banda ya retomó los ensayos en sala. Por otro lado, durante la fase más estricta de la cuarentena, se dedicaron a trabajar en la producción de canciones nuevas. “Aún no da para sacarlos, nos gusta terminar las canciones en la sala. Buscamos que represente el sonido que tenemos nosotros”, aclaró. Durante el primer tramo de aislamiento, Pájaro Negro lanzó una versión acústica de “Si No Puedes Más”, en breves llegará una versión similar de “Ecos”. El futuro tiene en sus planes algunos videoclips low cost para graficar las canciones de Vértice. Pájaro no descansa.
El bajista analizó críticamente el momento actual de la industria musical. La situación de las y los trabajadores alrededor de cada show que vieron muy complicados sus ingresos. Además, se diferenció de la visión rentable de los recitales por streaming. “La mayoría de las bandas under no pueden tocar. Las bandas grandes tienen productoras que bancan los shows. La banda emergente tiene que apuntar a un bar copado, una sola cámara y listo. Por ahí no es el mejor producto que podés mostrar. Y si lo podes hacer, no es como un show que podes tener un rédito o salir empatado económicamente. Vas a perder”.
Finalmente, enfocando en lo que viene, en un regreso, Díaz manifestó esa sensación que se extraña de los shows: “Vos cuando estás ahí tocando, y ves el tipo abajo coreando tu canción, sos feliz”.
Pájaro Negro apuesta por reivindicar su primer disco, Vértice, costeando este contexto atípico. La confianza en un material bien logrado, sólido y de alta calidad les da la seguridad de que merece su tiempo. Más cuando se trata de esos discos que juegan en el potrero, con nivel de primera división.
(*) Conductor de Resistiendo con Ideas (sábados de 18 a 20, domingos de 16 a 18)











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