El gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, anunció que las casas de estudios del Conurbano participarán en el Programa Argentina contra el Hambre que impulsa Alberto Fernández y que tiene como objetivo garantizar la alimentación para toda la población. El rector de la Universidad Nacional de Avellaneda, Jorge Calzoni, adelantó en Radio Gráfica que “la idea es acompañar políticas y ser un brazo intelectual y de asistencia técnica para las medidas que vaya tomando el gobierno provincial”.
En diálogo con Desde el Barrio, Jorge Calzoni habló sobre la propuesta del Ejecutivo provincial de crear el Consejo Interuniversitario, como organismo clave en la consulta y elaboración de políticas en el marco del programa contra el hambre. “Hace tiempo tenemos reuniones con el gobernador y con el presidente, que es docente universitario y entiende el sistema. Es fácil charlar con ellos porque no tienen el prejuicio que tenía el gobierno anterior”, expresó. Y destacó: “Tenemos en diversas instancias, mecanismos de participación importantes. Todas las universidades tenemos algo para proponer en esta iniciativa”.
A su vez, el ingeniero remarcó cuáles serán los ejes de participación: “Hay varios aspectos. En salud y nutrición hay diferentes asuntos que atender. Ya se está lanzando una canasta saludable, que será distinta según cada región del país”. Además subrayó el rol que ocuparán desde el punto de vista de la producción: “Se buscará generar empleo rápido, que las universidades trabajemos en capacitación de oficios, con pasantías, y en las propuestas de varios esquemas, como el trabajo con las cooperativas”.
“Hay una ilusión general de la sociedad de vivir un poquito mejor y eso se traduce a las instituciones, que hemos estado tan a la defensiva por las medidas que padecimos”
Las políticas de ajuste y desfinanciamiento de la educación pública durante la gestión macrista, tanto en provincia de Buenos Aires como a nivel nacional, impactaron negativamente en las universidades. Especialmente en las del conurbano bonaerense, donde acceden los jóvenes de sectores populares. “Tuvimos una caída en la regularidad y retención de estudiantes. A los problemas socioeconómicos de las familias, se sumaron el aumento en transporte, tarifas y pérdida de poder adquisitivo de docentes y no docentes” señaló el rector. Luego criticó las modificaciones y recortes en el Plan Progresar, beca a la que dejaron de acceder miles de alumnos: “Terminó siendo para el 50% con un valor del 35% con respecto a lo que era en 2015, y perdió así su razón de ser. Estos cuatro años nos deja un aprendizaje para aquellos que pensaban que daba lo mismo con cualquier política. Con el neoliberalismo lo primero que se afecta es la educación pública”.
“Tenemos que definir prioridades con el nuevo gobierno y el Plan Progresar es el primer punto a recuperar para que los chicos permanezcan en la universidad”
Por otra parte, cabe destacar que la Universidad Nacional de Avellaneda en 2020 cumplirá diez años desde su creación. La comunidad educativa se está preparando con diversos eventos, que incluirán publicaciones de libros que reflejarán la experiencia de trabajo en esa casa de estudios, y diferentes actos para celebrar el aniversario. “El acto central será el 18 de junio, que fue el primer acto administrativo de la universidad, y estamos pensando en un honoris causa que simbolice la matriz de origen de nuestra universidad. En marzo arrancaremos con las actividades”, finalizó el rector.
LB/EC/RG














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