Claudio Lozano, histórico militante popular y actual director del Banco Nación, explicó en diálogo con Radio Gráfica que “la empresa Vicentin y sus inversores estratégicos (Molinos, ACA y Glencore), hicieron una propuesta que el Banco Nación no ha aceptado”. “Es una propuesta que hasta ahora no tiene consenso en ningún lado” y hasta el propio juez (Lorenzini) consideró “abusiva dado el nivel de quita que efectivamente hace sobre el conjunto de acreedores”. La oferta de la empresa implicaba una quita del 70% de la deuda de Molinos, ACA, y Glencore y además pesificaba buena parte de las acreencias, con lo cual la rebaja real era prácticamente del 90%.
Por otra parte, señaló que “hay otra propuesta que aparece en el marco de ese rechazo, que impulsa un conjunto de acreedores granarios, con Grassi a la cabeza, que pretende ser planteada en el marco del cramdown, (cuando termina esta etapa en la que estamos que es el periodo de exclusividad para que Vicentin presente su alternativa)”. De todas maneras, el funcionario aclaró que dicha propuesta no ha sido discutida con el Banco Nación. La etapa de exclusividad para que Vicentin presente otra alternativa de pago vence el 16 de diciembre, y “pretenden que le otorguen un plazo de prórroga que habrá que ver si el juez se lo extiende”, agregó Lozano.
Consultado por las negociaciones en ciernes del gobierno con el FMI, sostuvo: “Todo lo que ha trascendido hasta acá no es bueno. Ojalá haya sorpresas que permitan modificar la impresión que tengo hasta hoy que es negativa. El gobierno no ha dado pasos en dirección de fortalecer su capacidad de negociación frente al FMI en un marco donde se ha pasado por alto el carácter eminentemente político que tiene ese crédito, con todas las irregularidades habidas y por haber”.
“El gobierno no ha dado pasos en dirección de fortalecer su capacidad de negociación frente al FMI”
Para el funcionario, el préstamo del organismo crediticio, “tiene un contenido geopolítico muy fuerte asociado, primero, a intentar que Macri continuara, y segundo, a establecer vencimientos absolutamente imposibles de afrontar en el periodo gubernamental siguiente, con el objeto de condicionar el rumbo de la Argentina. Es una estrategia dirigida a mantener a Argentina en la órbita de la geopolítica norteamericana en el marco del conflicto abierto a nivel mundial con China”.
Escéptico de lograr una negociación conveniente, Lozano remarcó: “No hay experiencias de acuerdos buenos en el caso Argentino y a nivel mundial para países como los nuestros. Lo que si es cierto es que hay algunas coyunturas en las cuales un acuerdo con el Fondo, en tanto supone una suerte de certificación de calidad para el conjunto de agentes del poder económico a nivel mundial y local, puede generar cierta calma financiera y poner en marcha ciertos procesos de recuperación de la actividad”.
Sin embargo, aclaró que si no se amplía el plazo de pago de deuda “ni siquiera ese shock de confianza que esperan algunos economistas, va a ocurrir, porque no se despeja el horizonte de los vencimientos. Ni un acuerdo malo para el futuro de la argentina tiene incluso efectos positivos en el corto plazo”.
- Entrevista realizada por Lucas Molinari en Punto de Partida (lunes a viernes de 8 a 10 hs).











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