Por Gabriel Fernández *
La directora de Inteligencia Nacional de los Estados Unidos, Tulsi Gabbard, admitió a los legisladores durante una audiencia del Comité de Inteligencia del Senado en Washington, que no se registró “ningún esfuerzo” por parte de Irán para desplegar su capacidad nuclear después de los ataques conjuntos entre los Estados Unidos e Israel en junio de 2025. Dijo, además, que las entradas a las instalaciones subterráneas de enriquecimiento destruidas en los bombardeos habían sido “enterradas y cerradas con cemento”.
“Como resultado de la Operación Midnight Hammer (Martillo de Medianoche) el programa de enriquecimiento nuclear de Irán fue borrado. No ha habido esfuerzos para tratar de reconstruir su capacidad de enriquecimiento”, expresó Gabbard. La titular de Inteligencia aseguró que las entradas a las instalaciones subterráneas de enriquecimiento destruidas en los ataques habían sido “enterradas y cerradas con cemento”.
En la era de la celeridad y los titulares escuetos pero rotundos, la jefa del área no leyó esa parte en voz alta durante sus comentarios en el Congreso. Cuando fue interrogada al respecto por el senador demócrata Mark Warner, dijo que la omisión ocurrió porque “el tiempo duró mucho”, y aceptó que se saltó partes de su declaración. Warner leyó el pasaje y preguntó si se había dejado de lado porque contradecía la afirmación del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, de que Irán representaba una “amenaza inminente” para el país.
Ese fue el pretexto por el cual se lanzó la guerra contra Irán.
La disputa se desarrolló ayer, mientras los legisladores examinaban la estrategia de guerra. Varios senadores exigieron detalles sobre la inteligencia que precedió a la decisión gubernamental. Warner, vicepresidente del comité, calificó la guerra como “una guerra de elección”, afirmando que “no había una amenaza inminente para los Estados Unidos, y no creo que hubiera siquiera una amenaza inminente para Israel desde Irán”.
Joe Kent, jefe del Centro Nacional de Contraterrorismo de los Estados Unidos, dimitió el 17 de marzo en protesta por la guerra entre esa nación e Israel contra Irán, declarando en una carta de renuncia que no podía apoyar la campaña porque “Irán no representaba una amenaza inminente para nuestra nación”. Las informaciones suministradas por Fuentes Seguras a este periodista, precisan que hay otros dos factores de discusión interna en el gobierno: el eventual ataque terrestre y la probable utilización de armas nucleares.
* Area Periodística Radio Gráfica / Director La Señal Medios / Sindical Federal











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