El referente de la Unión de Trabajadores de la Economía Popular, Gildo Onorato, habló en Radio Gráfica sobre la campaña lanzada en redes sociales para que quienes cumplen tareas de contención en los barrios más humildes puedan tener prioridad en el acceso a la vacuna. “Es lógico que exista una planificación para la vacunación de las compañeras sociocomunitarias que han cumplido tareas esenciales en el marco de la pandemia y que no están ajenas a las dificultades que tiene cualquier otro trabajador esencial”, señaló el dirigente.
El gobierno nacional, a través de su cartera de Salud, estableció un orden de prioridad en el acceso a la inmunización basado en un criterio de vulnerabilidad; quienes estén expuestos a un mayor riesgo de muerte, serán los primeros en vacunarse. El personal de salud es el sector que encabeza la lista junto a las fuerzas de seguridad, seguido de los mayores de 60 años, luego los menores de 60 años con cormobilidades, y continuando con los trabajadores esenciales (docentes, comunicadores sociales, etc).
Ante el alarmante repunte de contagios en el AMBA y algunos sectores del interior del país, las organizaciones sociales se anticipan al riesgo que enfrentarán quienes cotidianamente garantizan el alimento de miles de familias en los barrios populares. Consultado por la actual situación en comedores y merenderos, el dirigente social explicó: “Conforme se fue abriendo la economía, todo el changueo, el trabajo informal y de la economía popular empezó a tener un movimiento económico y eso significó que en los primeros 20, 25 días de cada mes exista una baja en la concurrencia”, sin embargó, resaltó: “Esa baja no significa que volvimos a la situación de marzo, creció igual, los últimos días del mes se vuelven a llenar los comedores producto de la situación social, de la inflación, de que la plata no alcanza”.
“Los centros barriales son instancias de articulación comunitaria donde se planifican políticas sanitarias, alimentarias, creación y generación de trabajo y por sobre todas las cosas el acompañamiento escolar de los pibes y pibas sin conectividad”
La inflación acelerada de los últimos meses del año pasado (cercana al 4% en diciembre), los datos que indican que casi la mitad de los argentinos se encuentran debajo de la línea de la pobreza, y la desarticulación de programas de ayuda estatales (IFE, ATP), marcaban un panorama sombrío para fin de año, sin embargo, no hubo sobresaltos en el clima social: “Los sectores populares hemos aprendido de las distintas crisis como la del ‘89 o el 2001, cuando hay desborde, cuando la democracia se debilita y las instituciones no dan respuestas, esas grandes crisis la pagan con vida los más humildes”, reflexionó el dirigente de la UTEP, y agregó: “nuestro pueblo pobre es de paz, un pueblo que quiere trabajo, diálogo, y eso se ratificó en el cierre del 2020”.
Por último, Onorato se refirió a las expectativas en torno al plan del gobierno para reactivar y fortalecer a la economía popular en el año entrante: “tenemos un gran diálogo con el ministro Arroyo (de Desarrollo social), estamos trabajando en el rubro panadería para bajar el costo del pan, en el rubro del pescado para fortalecer las cámaras productivas, y también en el reciclado y la infraestructura social. Hay una batería de iniciativas que tenemos que consolidar y que se fueron desarrollando durante los últimos meses del año”. En cuanto al balance sobre la gestión del Frente de Todos, el dirigente concluyó: “más allá de los cuestionamientos que se le puede llegar a hacer, el gobierno ha tenido prioridad con los más humildes, y por supuesto que creemos que hay que ir más rápido y con mayor profundidad, pero tenemos claro que la estrategia sanitaria fue prioritaria y efectiva, a nadie le faltó ni cama ni respirador”.
- Entrevista realizada por Lautaro Fernández Elem y Leila Bitar en Desde el Barrio (lunes a viernes de 10 a 12hs)











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