Muchos expertos coinciden en que el ataque de Estados Unidos a Venezuela, con el secuestro del presidente Nicolás Maduro, es un hecho que abre una nueva etapa a nivel geopolítico. El investigador Walter Formento planteó que este puede ser el primero de una serie de conflictos en un escenario global, en el cual, paralelamente, se afirma un escenario multipolar.
Sumó que, en ese contexto, Estados Unidos atraviesa una fuerte disputa interna entre la oligarquía financiera atlantista y otra de corte más nacional, calificando como una “guerra civil” las disputas que atraviesa el país del norte.
Walter Formento es director del Centro de Investigaciones de Política y Economía (CIEPE), asociado a CLACSO, además de docente universitario. Consultado por Radio Gráfica sobre el reciente ataque de sobre territorio venezolano analizó: “Estamos entrando de manera concreta en una transición en donde un viejo hegemón, como era Estados Unidos, que pasa por una etapa de fractura, división y enfrentamiento interno, al despliegue de un mundo multipolar”.
“Allí emergen los países del BRICS, que se han industrializado y tecnologizado. Estados Unidos ya no es la principal locomotora industrial estratégica mundial. Va quedando rezagada”, sostuvo.
Indagando en las razones de este proceso, indicó que “los globalistas deslocalizaron inversiones hacia China, la India” y esa es la “primera fractura que debilitó a Estados Unidos”. “Allí se generó esa debilidad, donde emergieron las potencias BRICS con fuerte capacidad industrial. La globalización de una fracción de la oligarquía financiera hizo potencia a otros países en una búsqueda inicial de mano de obra masiva y barata”, añadió.
Sobre esta disputa, marcó que “Trump expresa a la fractura interna de Estados Unidos, representando a la oligarquía financiera global continentalista norteamericana en guerra civil contra la oligarquía financiera globalista, derrotada en la Guerra de Ucrania. Trump se ve en la necesidad de tomar Venezuela por la fuerza, en forma totalmente antidemocrática, por las razones del poder económico estratégico”.
Tras ello analizó: “El Gobierno norteamericano no tiene mediaciones políticas, está conducido por los propios actores económicos. Esta situación que se produjo en Venezuela se puede ir agudizando en los próximo dos o tres años. El talón de Aquiles que tienen es la guerra civil interna de la fracción globalista que deslocalizó a las inversiones con la fracción relegada al territorio norteamericano. Frente a la derrota de la OTAN en Ucrania de esa oligarquía financiera, Trump (y ese bloque de poder) obtiene la posibilidad de acceder al gobierno y de una correlación de poder en Estados Unidos muy favorable”.
“Esa oligarquía financiera actúa también en Europa, pero se encuentra superada en las capacidades económicas estratégicas por China e India”, amplió. En ese marco, indicó que Venezuela es junto a Arabia Saudita una gran reserva de petróleo que “necesitan los BRICS”.
Respecto a Venezuela, Formento dijo que pese al ataque y el secuestro de Nicolás Maduro “aún no han podido fracturar” internamente al país ni a la región.
La administración estadounidense “está obligada al diálogo y a la diplomacia, no pueden estrangular al país porque no pueden reemplazar las capacidades productivas. Si hay un paro de trabajadores, no tienen como reemplazarlos. No se puede detener el proceso productivo del petróleo. En esa tensión juegan los apoyos de Lula, Petro, Rusia, India y China, que profundizan el conflicto diplomático con Estados Unidos”.













Discusión acerca de esta noticia