Por Nehuén Gusmerotti*
La cultura alternativa pisó fuerte en el barrio de Chacarita con la quinta edición del Festival Mutante. La apuesta fue un solo escenario, nombres fuertes y una exquisita curaduría artística para acompañar la música. La sede elegida fue en C Art Media, que se lució en toda su dimensión con puestos de chucherías, detalles retro que iban desde televisores de tubo a figuritas de principios de siglo y ropa. Seis artistas, seis DJ y una jornada para desconectarse del afuera por un rato.
Con puntualidad puntillosa, apenas pasadas las 17:00, mientras afuera todavía los rayos de sol hacían frente al fresco, Sunlid comenzó su set. El cuarteto se mostró solido comandando por su vocalista y violera, Lucía Taubas. El recorrido se enfocó claramente en su disco debut, No Mires Atrás, con canciones como “Invisible” o “Será de Mi”, para el primer tramo. Los de zona norte mostraron un sonido muy prolijo que alternaba delicadeza pop con guitarras rabiosas que ponían a agitar a una buena cantidad de público que había llegado temprano al recinto de Avenida Corrientes. Después de un muy particular y logrado cover de “Nunca Quise”, la banda adelantó un tema nuevo que combinaba las caras suave y distorsionada del grupo con un in crescendo interesante. “Ya Nada es Igual”, “Alejarte” y “Hablar de Vos” fueron parte del tramo final, prendiendo el primer pogo de la tarde y redondeando una actuación interesantísima de una de las promesas de la escena emergente actual.

La segunda propuesta estuvo a cardo de Nina Suárez y un amplio recorrido de su aclamado disco de 2025, El Lado Oscuro. Pasaron “El Lado Oscuro”, “Roto por Dentro”, “La Salvación” mostrando toda la polenta del trío que tenía en Nina la protagonista estelar sacándole alaridos a una guitarra rabiosa en los solos y riff de las canciones que adquirían una potencia abrumadora al pasar del disco al escenario. También hubo lugar para algunos de Algo Para Decirte, como el que da nombre al disco, “Batalla Naval” o “Corrida al Arco”. Un set absolutamente rockero que se llevó puesto todo en el Art Media para cerrar con ella en soledad haciendo “Te Amo”, de Verano en Capital. Un final enternecedor, potente y con toda la magnitud de su voz en primer plano. Tremendo show de la artista de Parque Chacabuco.

Ya promediando las 19:30 comenzó a sonar “Glitter Negro” e hizo su aparición en el escenario Lucy Patané, una vieja conocida del festival. Con su mano característica y un sonido post apocalíptico desenfrenado desató canciones de su disco Hija de Ruta y el homónimo debut. “Lo Caro”, “Ya No Quedan” o “Clavícula” fueron algunas de las elegidas para un set frenético que hizo explotar el pogo en el Mutante. Meli Xilas subió a hacer una versión sensual y medio floydiana de “Hoteles de Fuego”, aunque se quedó para varias canciones más luego. La artista deforma sus canciones y agita al público adueñándose del escenario. “¿Hay lesbianas en este recinto?” preguntó antes de hacer saltar a todo el mundo con una versión muy polenta de “Ustedes” en que las pibas coparon la olla poguera en el centro del campo. El tramo final fue feroz. “Las Dudas y las Deudas”, “Trámites Burocráticos” y si era posible agitarla más con una criolla que con una eléctrica, Lucy volvió a hacerlo con su clasicazo “En Toneles”. Climax absoluto del festival para quien les habla.

La segunda mitad de la grilla la abrió Mujer Cebra cerca de las nueve de la noche. Violas podridas y “Tiempos Violentos” daban la bienvenida a su más reciente disco, Inhibidor, que copó el grueso del set con temas que ya demostraron ser queridos por su gente. Se agitaron “No Esperes Nada”, “Páramo” o “Ctrl V”, intercalando con temas de sus anteriores discos, el homónimo y Clase B como “De Películas” o “Otoño Imperdonable”. La banda alternó la personalidad más grunge que atraviesa su nuevo trabajo con vetas post punk ochentero. Power trío absoluto, explotaron varios pogos y despidieron su presentación con el clásico “Invisible” de Clase B. En poco más de una hora de show la banda sorpresa del Mutante quedó un poco chata en su repertorio, aunque definitivamente mostró que no teme a las distorsiones noventosas.
Arañando las 22:00 fue el turno de los mendocinos de Mi Amigo Invencible, una de las joyas del indie nacional y plato fuerte de la jornada. Con un arranque soft con canciones como “Impecable” de Isla de Oro o “Pantera” de su más reciente LP, Arco y Flecha, la banda fue desplegando un set que reflejaba sus casi veinte años de trayectoria. Hubo presentes de varios momentos del grupo, aunque Arco y Flecha ocuparon el protagonismo también dijeron presente Dutsiland y La Danza de los Principiantes. El indie magnético de los cuyanos tuvo vetas muy rockeras en “Pantera” (donde incluso coquetearon con “La Bestia Pop” retomando las notas de Lawrence de Arabia) o “Llamada Perdida” y matices más salseros bailables en “Lejos de Todo”. Di Cesare interactuó bastante con el público y hasta se animó a hacer piruetas con la guitarra en el clásico “Máquina del Tiempo”, hasta termino mosheando entre la gente cantando “Acto de Fe”.

El toque final del evento llegó con Barbi Recanati full band que desplegó canciones de su más reciente disco, Único y Nuestro, como “El Sur” o “Submundo”, acompañando su faceta más soft rock espacial con una gran puesta en escena y mucho movimiento sobre el escenario. También hubo lugar para clásicos como “Los Demás” o “Que No”, de Ubicación en Tiempo Real. Bailable, electrónico y guitarrero fue el set que también pasó por El Final de Las Cosas con “Lo Que Queda” y el EP Teoría Espacial para hacer el tema del mismo nombre. Histriónica, galáctica y por momentos recordando a Miguel Abuelo sobre el escenario con los bailes de un lado a otro, Recanati le puso el broche final a una noche en que la cultura alternativa celebró su lugar en la escena musical con algunas de sus máximas expresiones sobre el escenario.
(*) Conductor de Resistiendo con Ideas (Lunes a viernes de 20 a 21 horas)










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