Por Lucas Molinari y Leonardo Martín
Termina una semana muy agitada y tenemos el desafío de poder aportar en este Panorama alguna síntesis, intentando dejar picando los debates del presente en este tiempo de definiciones.
Vale arrancar por algunas certezas sobre el resultado electoral: La apatía que veníamos comentando en ediciones anteriores se expresó de manera contundente. Sólo un 66,2% de participación. En mesas en las que hubo avalancha de votos del Frente de Todos hace dos años, esta vez participó la mitad del padrón.
No hubo giro a la derecha. No hay una opción mayoritaria por el liberalismo. Con ingresos deteriorados y alto desempleo se evidenció un rechazo a la política profesional. A dos décadas de la insurrección popular del 2001, se devela una preocupante desconexión de cierta dirigencia del termómetro social.
El Presidente fue el único en hablar el domingo. “Escuchamos el veredicto de la gente con mucha atención y lo acatamos” planteó y agregó: “Hemos cometido errores que no tenemos que cometer. De los errores aprendemos“.
Luego hubo dos actos, uno el martes en Almirante Brown. Estaba anunciada la presencia de Axel Kicillof quien finalmente no estuvo. En el escenario se sentó el Jefe de Gabinete, Santiago Cafiero. El miércoles en la presentación de la nueva ley de hidrocarburos, el mandatario se mostró junto a Martín Guzmán quien envió esta semana el proyecto de Presupuesto 2022.
Hasta ahí la evaluación de quienes seguíamos el minuto a minuto era: “Todo sigue igual”.
Pero esa tarde se inició un fuerte juego de presiones que provocó una crisis institucional. Cabe detenernos allí porque el pueblo y sus organizaciones estuvieron como espectadores de lo que ocurría en el Palacio.
La jugada comandada por Cristina Fernández consistió en que todos los funcionarios que responden a su espacio pongan la renuncia a disposición del Presidente.
Lo que siguió fueron horas de tensión e incertidumbre por la continuidad del gobierno. Medios de comunicación de la antipatria buscaban paralelismos con la primera Alianza y la renuncia de Chacho Álvarez. Luego Alberto Fernández eligió el twitter para expresarse, con un “hilo” del que destacamos esta frase: “He oído a mi pueblo. La altisonancia y la prepotencia no anidan en mi. La gestión de gobierno seguirá desarrollándose del modo que yo estime conveniente. Para eso fui elegido”.
Eran las 12 del mediodía pasadas. En esa misma comunicación el mandatario pidió al Movimiento Evita que no se movilicen en su apoyo (horas antes desde la misma Casa Rosada se habían hecho llamados para cosechar respaldos).
Fue cuando ya oscurecía que se conoció la carta de Cristina. “Sinceramente” se volvió a dirigir al pueblo para explicar ¿qué estaba pasando?
Vale repasarla en detalle.
Deja en claro una tensa relación con Alberto Fernández con quien mantuvo 19 reuniones de trabajo estos dos años, y expresa diferencias con el rumbo económico adoptado: “Señalé que creía que se estaba llevando a cabo una política de ajuste fiscal equivocada que estaba impactando negativamente en la actividad económica y, por lo tanto, en el conjunto de la sociedad y que, indudablemente, esto iba a tener consecuencias electorales. No lo dije una vez… me cansé de decirlo… y no sólo al Presidente de la Nación. La respuesta siempre fue que no era así, que estaba equivocada y que, de acuerdo a las encuestas, íbamos a ganar ´muy bien´ las elecciones. Mi respuesta, invariablemente, era ´no leo encuestas… leo economía y política y trato de ver la realidad´”.
También denuncia la gravísima subejecución de partidas presupuestarias este año que ya habíamos mencionado en Panoramas previos: “A agosto de este año, a cuatro meses de terminar el año y faltando apenas unos días para las elecciones, el déficit acumulado ejecutado en este año era del 2,1% del PBI. Faltan ejecutar, según la previsión presupuestaria, 2,4% del PBI… más del doble de lo ejecutado y restando sólo cuatro meses para terminar el año… con pandemia y delicadísima situación social”. Es importante destacar que el presupuesto 2021 no previó la continuidad de la pandemia, por lo cual no hubo IFE, ni otras políticas que sí ejecutó el gobierno en 2020.
A su vez CFK definió en su carta: “También estoy convencida que será imposible solucionar los problemas que dejó el macrismo de bajos salarios, altísima inflación, endeudamiento vertiginoso con acreedores privados y la vuelta del FMI con un préstamo de 44 mil millones de dólares, etc, etc, etc, etc, etc, etc, etc, etc, etc, etc, etc, etc, etc, etc, etc, etc, etc, etc… votando al macrismo o votando sus ideas”. (Un etcétera por reunión).
De esto modo, terminó de patear el tablero y marcó agenda sobre un debate urgente. Los cambios de gabinete que finalmente ejecutó el Presidente no parecen tan importantes como el rumbo que deberán mostrar los anuncios que se esperan.
“Tregua”, fue la palabra de un dirigente sindical cercano a la vicepresidenta, al ser consultado ayer sábado, sobre cómo termina la semana.
Es cierto que generó mucha preocupación esta maniobra en la “superestructura política” porque en la militancia hay coincidencia que la posible ruptura del Frente de Todos condenaría al país a un nuevo ciclo de destrucción antinacional.
Sin embargo, los tiempos políticos son hiperveloces.
Esta semana hay quienes se apuraron en afirmar que “en noviembre la damos vuelta”. Veremos, pero ¿de qué depende?
El aporte que venimos haciendo desde esta columna semanal y en el aire de la Gráfica es la necesidad de estructurar la participación. Porque la continuidad de la concepción macrista en áreas de decisión de gobierno fue una constante de estos dos años. Muchos dirigentes se callaron “para cuidar la unidad”. Otros levantaron la voz pero de forma aislada.
De allí que la convocatoria al Comité Central Confederal de la CGT la semana que viene, será aprovechada por diferentes gremios para imprimir esta exigencia: La urgencia de un cambio de rumbo económico.
Veremos cómo se expresan en estos meses las militancias a lo largo y ancho del país. La vicepresidenta dejó sobre la mesa dos planteos:
- Hay ajuste.
- ¡Ojo con el acuerdo con el Fondo!
¿Seguirán las organizaciones libres del pueblo siendo espectadoras?, ¿Podrá la política profesional hacer una convocatoria al debate y ejecución de las políticas públicas a favor de las mayorías?
“No merecemos vivir así”, ese fue el mensaje en las urnas para la fuerza que promovió la consigna de campaña “la vida que queremos”.

PRESUPUESTO 2022 – “MÁS DE LO MISMO”
En medio de las turbulencias el gobierno cumplió con enviar al Congreso los lineamientos del del Proyecto de Ley de Presupuesto de la Administración Nacional 2022, que la semana que viene se conocerá en detalle. Para Horacio Rovelli, economista y especialista en tema presupuestario, es “más de lo mismo” porque “no se aparta un ápice de lo realizado por este gobierno y, la situación de bajos salarios, precariedad laboral, pobreza y marginalidad, exigen una mayor intervención estatal y detraer recursos que inmoviliza el BCRA como son las Leliq (Letras de liquidez del BCRA) y los pases pasivos, que en conjunto superan los 4,15 billones de pesos, para financiar proyectos y obras que generan trabajo y dinamicen la actividad económica”.
Entendemos que en un contexto de “tregua”, habrá cambios fuertes en este proyecto tal y como exigió la vicepresidenta y obliga la situación social.
¿PERONISMO O DESARROLLISMO?
Nuestro compañero Gabriel Fernández planteó el debate en septiembre del año pasado de este modo en sus Fuentes Seguras: “Pues existe un fino quiebre entre aquello que en la Argentina se ha llamado desarrollismo y lo que se conoce como peronismo. Si bien ambos modelos coinciden en evitar la hegemonía del capital financiero, el primero se contenta con un empate sobre la hora, mientras el otro prefiere jugar, gustar y golear”.
Podríamos sumar que la concepción desarrollista continuó intacta en el gabinete, personificada en Matías Kulfas. Sumado a un “fiscalista” Martín Guzmán, que al decir de la diputada Fernanda Vallejos anduvo de frasco en frasco.
Ahora bien, continuando ese debate: ¿Qué sería hacer peronismo?, ¿Qué implicaría hoy “volver a Perón”, como plantean algunos dirigentes sindicales?
Por ejemplo en administrar el comercio exterior, en controlar los precios e impulsar un shock de subas salariales.
Pero, ¿alcanza con medidas aisladas?, ¿o es necesario una planificación en un contexto de una administración pública fragmentada y loteada por diferentes agrupaciones políticas?, ¿cómo volver a la concepción peronista del Estado Empresario capaz de dirigir un proceso de crecimiento con Producción y Trabajo?
Esto mismo dejó planteado Denis Vilardo, calderero naval de Astilleros Río Santiago y dirigente de ATE Ensenada, en diálogo con Gráfica:
“Es un problema transversal, lo que no hay es una dirección clara de hacia dónde se quiere avanzar estratégicamente. Nosotros discutimos, la enorme mayoría del Frente de Todos, la recuperación del río Paraná. Pero no hay una decisión de sentarse con los actores y decir qué es lo que tenemos y que no tenemos para ver hacia dónde avanzamos. Lo que hay es un juego de equilibrios, hago algo para conformar a una parte de la militancia y hago otra cosa para conformar a las corporaciones. En esa inacción el gobierno pierde capacidad de hacer, los sectores de poder no paran nunca de hacer porque tienen el poder efectivo, como las grandes cerealeras. Son ellos los que exportan, no exporta el Estado, son ellos los que ingresan divisas, no las ingresa el Estado, y es evidente que los que están ganando son ellos. Y el que está perdiendo es el pueblo, y una parte enojada con justa razón el domingo no concurrió a votar o eligió otra opción”.
Denis contó que este gobierno está comprando buques usados en la misma Argentina en la que el gobierno de Juan Perón encargó el armado del Huergo y Silveyra para YPF. Recomendamos escuchar la anécdota en boca del compañero hacia el final de la entrevista. Aquel gobierno peronista había decidido comprar barcos petroleros en Estados Unidos y supo escuchar propuestas del titular de Río Santiago que gestó una alianza en aquel entonces con astilleros privados. Proyectos que generaron no sólo miles de puestos de trabajo sino que forjaron el orgullo nacional.
“Todo está guardado en la memoria”.

SE VIENE EL CONFEDERAL
El próximo miércoles, después de casi cuatro años, se volverá a llevar a cabo un Comité Central Confederal como parte del proceso de renovación de autoridades en CGT previsto para el próximo 11 de noviembre. Una de las instancias de participación democrática contemplada en el funcionamiento interno de la central junto a los plenarios de secretarios generales y de delegaciones regionales. Una herramienta poco utilizada en el último período que trasciende las imposibilidades generadas por la pandemia. El último fue en octubre de 2017 en el Teatro Empire de La Fraternidad, dos años y medio antes de declarada la pandemia. Luego hubo un par de Plenarios de Secretarios Generales, pero más bien ha sido nulo el debate interior ampliado.
El Confederal se realizará en el salón Felipe Vallese del edificio de la CGT en la calle Azopardo con varios temas en la agenda gremial: la situación económica; el impacto de las elecciones; la renovación de autoridades dentro de la propia CGT; la participación femenina en el nuevo Consejo Directivo; los avances sobre derechos laborales con las propuestas de cambios en el sistema de indemnizaciones; la marcha prevista para el próximo 18 de octubre y qué postura tomará la central de cara al futuro en la actualidad política, tema sobre el cual desde hace tiempo existen diversas miradas.
A diferencia de otras oportunidades, estarán allí presentes las diversas vertientes del mundo gremial, momento que servirá de termómetro para medir el clima sindical y realineamientos de cara a la renovación de noviembre.
También allí se deberá comenzar a delinear el formato institucional que tendrá la CGT. No se avizora que sea un solo secretario general ante la falta de una figura que sintetice, pero tampoco está descartado. Otro tema en el aspecto institucional es la inclusión de mayor cantidad de mujeres en el Consejo Directivo, que hoy solo cuenta con la presencia de Noe Ruiz (Modelos) de las 35 secretarías. ¿Se cumplirá el cupo que establece que el 30% de los cargos deben ser destinados a mujeres? o ¿se avanzará en la idea de que cada gremio que ocupa una secretaría designe un hombre y una mujer que pueda participar indistintamente?
En diálogo con Radio Gráfica, el dirigente de la Corriente Federal de Trabajadores Héctor Amichetti apuntó: “Bienvenida la convocatoria, hace rato que no tenemos un Confederal. No podemos esperar grandes cosas, pero sí las posibilidad de que todas las organizaciones se expresen y de que en noviembre haya una unidad con contenido, con una propuesta, programa o un serie de puntos con los que estemos de acuerdo. Una central con mucho contenido, donde estemos todos, con un herramienta fuerte de los trabajadores para dar la pelea con los grupos concentrados y de poder que será necesario dar para que el gobierno avance”.
“Si uno mira para abajo, para las bases, uno encuentra que la mayoría quiere esto. Tal vez nos ocurra, lo que nos ha ocurrido tantas veces donde hay una parte minoritaria, pero que es poderosa, que a veces cuenta más los congresales que tienen. Algunos dirigentes tienen tanto pragmatismo que piensan cómo se van a relacionar con el poder que como luchar por el poder“, advirtió sobre el proceso de unidad.
Faltan apenas tres días para el test que mida la temperatura gremial. Material para el Panorama de la próxima semana.

PLENARIO DEL FRENTE SINDICAL
También de cara a la renovación de autoridades en CGT esta semana se reunió el Frente Sindical para el Modelo Nacional que tiene en Pablo Moyano a su principal referente. Entre otras organizaciones, también lo integra SMATA, asistiendo para este plenario su secretario general, Ricardo Pignanelli. Según informaron los organizadores participaron más de 70 gremios que se congregaron en el predio recreativo del Sindicato del Plástico en Esteban Echeverría. Además de las que ya componen el Frente Sindical, participaron organizaciones del SEMUN (Sindicatos en Marcha por la Unidad) y dirigentes de gremios que integran la Corriente Federal de Trabajadores.
Al finalizar difundieron un documento, previo a conocerse las modificaciones del Gabinete, donde expresaron que el plenario “respalda y acompaña al gobierno democrático de Alberto Fernández y Cristina Kirchner, garantía de defensa de los derechos laborales como las indemnizaciones por despido, y otras reivindicaciones”.
“Para poder seguir acompañando al gobierno hasta las últimas consecuencias, el sindicalismo se debe un profundo debate, no exento de autocrítica, y posicionarse con argumentos y doctrina peronista a los embates de quienes pretenden arrebatarnos nuestros derechos. Necesitamos una CGT fuerte y unida, representativa y federal, que trabaje en base a un proyecto, mancomunadamente junto al gobierno…”, añadieron.
Al día siguiente del Plenario, ya con la situación en el Gabinete a priori resuelta, Pablo Moyano manifestó “Se han logrado limar las asperezas para que el gobierno comience a dar respuestas a los trabajadores y jubilados, a los temas que tiene la gente con la inflación y la creación de puestos de trabajo”.
“La derecha viene a sacar derechos a los trabajadores, los proyectos los vamos rechazar en las urnas y en las calles. No vamos a permitir que le quiten derechos a los trabajadores. Hoy es la indemnización, mañana van a venir por el aguinaldo, después por las vacaciones. Estos dos meses vamos a militar por todas las fábricas y empresas para concientizar a los trabajadores de lo que se viene. Hay bronca por la inflación, pero va a ser peor si la derecha recalcitrante toma el gobierno porque desprecia a los trabajadores. Vamos a trabajar para revertir estas elecciones”, concluyó Pablo Moyano.
Otro de los participantes fue el titular de APSEE, Carlos Minucci, que en diálogo con Radio Gráfica sintetizó el espíritu de las intervenciones: “Lo que quedó claro es que basta, el movimiento obrero va a tener su propia agenda, sus propios objetivos y va a tener que dar la pelea con CGT o sin CGT. Nosotros vamos a ir al Confederal con posiciones muy claras de qué es lo que estamos pidiendo para que haya una unidad real. No una unidad hasta que duela porque el dolor es el hambre de los trabajadores”.
Sergio Sasia, secretario General de la Unión Ferroviaria, indicó que “la unidad debe ser en base a un programa, con una agenda concreta. Ya no queda tiempo, pero al menos en cinco puntos de coincidencia para tener una CGT fuerte, unida y representativa“.
“Hacia delante debemos darnos un debate en serio. Plantearnos un debate profundo en serio, no hemos debatido lo que necesita la Argentina para la mejora de la industria, la educación, la logística, la creación de empleo“, amplió.

SALARIO MÍNIMO, VITAL Y MÓVIL, SE REUNIRÁN EL MARTES
Inicialmente pactado para el próximo 30 septiembre, la primera medida para mejorar los ingresos del pueblo es el adelantamiento de la discusión en el Consejo del Salario para el próximo martes 21 de septiembre. Con un primer tramo acordado en abril pasado que contempló un incremento del 35% en largas cuotas, en julio se redujeron los tramos a hacerse efectivo el 35% septiembre.
Participan del Consejo del Salario 16 representantes del movimiento obrero de CGT y CTA y 16 empresarios. En caso de empate dirime con su voto el gobierno a través del Ministerio de Trabajo. El tentativo es que el SMVM alcance un 46%, se verá el martes. Actualmente es de $29,160.
Más allá de su impacto en los trabajadores fuera de convenio, su aumento repercute en los Potenciar Trabajo y Becas Progresar y en los REPRO, programa por el cual el Gobierno paga parte de los salarios de las empresas en crisis.
CONSEJO DIRECTIVO + INVITADOS
En la previa de la realización del Comité Central Confederal está semana se reunió la Mesa Chica de la CGT con invitados en la UOCRA en horas donde se había disparado la interna dentro del Frente de Todos. El temario contemplaba inicialmente dialogar sobre el resultado electoral y el proceso de renovación de autoridades en CGT, pero inevitablemente fue ampliado.
En un comunicado posterior, sin afirmaciones estridentes, hubo un respaldo a Alberto Fernández: “Con fortaleza expresamos nuestra defensa al gobierno electo constitucionalmente y la institucionalidad presidencial como referencia plena de la gobernabilidad del país”.
Al término de la reunión, el titular de la CGT, Héctor Daer, fue un poco más concluyente en las declaraciones: “Nunca estuvo en duda el apoyo al Presidente. Tiene que tener la templanza para desenvolverse en esta crisis y encontrar los caminos conducentes para la institucionalidad y la democracia y para el futuro de nuestro país”, indicó.
“No se puede debilitar la institución presidencial, esto amerita que el presidente tome las decisiones que tiene que tomar“, concluyó. Nada nuevo en amplios sectores del sindicalismo que tienen una vieja reticencia con la Vicepresidenta.
Este sábado, con los cambios en el Gabinete ya resueltos la CGT volvió a difundir otro comunicado expresando su apoyo evaluando positivamente al Gabinete como una “muestra de equilibrio y federalismo” resaltando que Juan Manzur aporta “una visión aguda sobre la problemática nacional y reafirma la vocación federal de nuestro espacio”.
También un párrafo destinado al ministro de Trabajo, Claudio Moroni, que resistió en su cargo al temporal más allá de acumular varios cuestionamientos. “En su momento defendió los puestos de trabajo e impidió los despidos, además de sostener la negociación colectiva en plena crisis sanitaria”, expresaron desde la conducción cegetista.

YAPA. EL GOLPE QUE DURÓ TRES MESES
Esta semana publicamos una nota de Viviana Civitillo, docente, investigadora y compañera de vida de Rafael Cullen. Para nosotros un amigo de Radio Gráfica, quien fuera columnista y un historiador de cabecera. Su libro “Clase obrera lucha armada peronismos: Génesis desarrollo y crisis del peronismo original”, nos parece una enorme herramienta para la formación política y el debate sobre nuestro pasado.
La novedad es que se viene un libro que Rafa estaba terminando de corregir antes de quedar internado y luego fallecer. Viviana contó que estará publicado en los próximos meses y nos hizo un adelanto: “El golpe que duró tres meses: se aborda allí, el análisis del periodo que se inicia con el bombardeo a cielo abierto del 16 de junio y culmina con el derrocamiento del gobierno constitucional del general Juan Domingo Perón, el 16 de septiembre de 1955”.
En la investigación de Cullen queda claro cómo las intentonas golpistas empezaron en 1949 cuando el gobierno peronista convocó a la Convención Constituyente: “La oposición boicotea las sesiones y finalmente se retira de la Convención para deslegitimar la sanción del nuevo texto constitucional. A partir de entonces, se inicia una estrategia ajena por completo a los mecanismos institucionales que busca destituir a las autoridades legal y legítimamente constituidas”.
También Rafael destaca una manera de conceptualizar el Golpe como “terror de Estado dirigido hacia el conjunto de la población civil por parte de la clase dominante”, por lo tanto “se convierte en un punto de inflexión en el camino hacia la constitución del Estado Terrorista en 1975/76”.
Conecta entonces el historiador el bombardeo a la Plaza como ese shock psicológico necesario para atemorizar a las mayorías, con la toma del poder del 16 de septiembre.
Finalmente, la reflexión del Rafa, que recupera en la nota Viviana, se refiere a la tan mencionada “grieta”. Siempre destacaba el compañero que no hay nada nuevo en estas expresiones de fuertes disputas y ataques al peronismo. Que “se agrava con Cristina porque expone en el espacio público su condición de mujer, despliega un pensamiento propio y un discurso empoderado sin despojarse de su condición de género; muy por el contrario, enfatizando su costado seductor”, describe en la nota Viviana Civitillo.
Esperamos el libro para difundir, seguir formándonos y desde acá decimos “Hasta siempre querido Rafa Cullen”.











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