Hablar de Las Manos de Filippi es hablar de un gigante en nuestra música. Con giras por Europa y el reconocimiento del público bien ganado, es el ejemplo de lo mucho que puede crecer una banda independiente. Lamentablemente, en nuestro país esto no viene apareado con un porvenir económico asegurado por la música. Y la pandemia solo ha empeorado más esta realidad. Entrevistado en Radio Gráfica, su cantante Hernán ‘Cabra’ de Vega reflejó que “lo que pone más a la vista la cuarentena, es que vemos bien en claro cual es el estado en el que trabajamos los músicos y muchos otros trabajadores que están en negro sin contrato”.
Por Luis Navarro*
El músico relató que esta es una realidad constante para los artistas. “Los músicos estamos acostumbrados a tener otros oficios, otras formas de generar dinero. Esta cuarentena hizo reflotar esos oficios que tal vez cada uno tenía colgados” explicó.
Asimismo, analizó la dificultad con la que cuentan los nuevos artistas para llevar adelantes sus proyectos: “Es muy dramático para el joven que hoy decide alguna actividad artística. Es muy desmoralizante, no recibe ningún apoyo de nada”.
Apuntó, además, que las medidas tomadas en la actualidad no están pensadas para mejorar dicha situación y que lo poco que se abrió ahora, los streaming o los protocolos para ir a ensayar, siguen pensados para los grandes artistas “y para los empresarios”. “No existe nada que se esté haciendo para el músico que vive del día a día”, lamentó De Vega.
“No existe nada que se esté haciendo para el músico que vive del día a día”
En cuanto a Las Manos de Filippi, la banda no solo se vio afectada por la pandemia a nivel económico, sino que también tuvo que suspender su gira a Europa y la posibilidad de trabajar en nuevos materiales. “Nos estábamos metiendo en el estudio para grabar unas cinco canciones nuevas, unas cumbias que queríamos sacar, pero tuvimos que cortar. Ya en cuarentena hicimos un tema que trajo Pecho, que se llama ‘Trampa’, pero es muy imposible, estamos todos abocados a nuestra economía y a retomar los viejos oficios”, plasmó el músico.
Como aliciente de toda esta situación, la banda toma el apoyo del público que ha generado en estos años para nutrirse. “A nosotros nos fortalece el hecho de que hay gente que espera a nuestra banda. Son muchos años teniendo mucho contacto con la gente”, dijo agradecido.
En pos de mejorar la situación económica de quienes intentan vivir de la música, Cabra es parte de “Músicos Organizados” y participa de la lista opositora en el Sindicato de Músicos. “Estamos realizando asambleas con músicos y músicas de todo el país. Llevamos adelante el reclamo con un petitorio por un par de reivindicaciones: 30.000 pesos para cada músico que no puede trabajar, un impuesto a las OTT, trabajos que ponga el estado en espacios online remunerados para artistas independientes y demás” detalló De Vega.
Al hablar sobre su recorrido personal como músico a lo largo de estos años y sus inicios, Cabra sigue fiel a sus orígenes. “Todavía, si me preguntan qué soy, soy artista callejero. Cuando me siento a escribir no me imagino lo que estoy cantando en un estadio o un boliche, sino que siempre me imagino un público callejero bien variado, en donde te podés encontrar desde una señora hasta un loquito. Eso siempre lo llevo adentro”, narró el artista.
En cuanto a su realidad económica como trabajador de la música, su experiencia personal siguió ligada a trabajar como artista callejero hasta mucho tiempo después de conformar la banda.: “Cuando uno tiene un proyecto artístico se acostumbra a vivir de otra cosa. Yo laburo en la calle desde el año 86 cuando empecé. En el año 92 armamos Las Manos y dejé de tocar en la calle apenas hace 11 años, así que yo viví mucho del espectáculo callejero mientras tenía la banda”.
Hoy en día Las Manos de Filippi es una banda que cuenta con un gran renombre, pero en sus inicios esto no era así. “Recuerdo cuando “Sr. Cobranza” había explotado por la Bersuit. Yo en esa época tocaba en la calle Florida y cuando hacía esa canción la gente me gritaba ‘aguante el pelado’. Era imposible convencerlos de que el tema era mío” rememoró.
Para Cabra, el cierre de esta etapa como artista callejero fue una decisión a conciencia en pos del crecimiento de la banda. “En algún momento tuve que decir, bueno, toda esta energía la tengo que poner sí o sí en Las Manos, porque era lo que más quería vivir de la banda. Ahí tuve que abandonar la calle y meterle toda esa energía a la banda“.
En los últimos años, Las Manos de Filippi ha consolidado su presencia no solo a nivel nacional, sino también a nivel europeo. “Con la banda ya llevamos 5 años consecutivos yendo de gira a Europa: en Alemania es donde más tocamos. Así como somos eclécticos en nuestro estilo musical que vamos de una cumbia al hardcore, también podemos ir de un estadio en Alemania a un boliche con 20 personas en Laferrere. Eso nunca lo perdimos, y siempre lo hacemos entregando todo porque es lo que más nos gusta”.
“Así como somos eclécticos en nuestro estilo musical que vamos de una cumbia al hadrcore, también podemos ir de un estadio en Alemania a un boliche con 20 personas en Laferrere”
La banda que encabeza Cabra se caracteriza por tener un fuerte mensaje político y social en sus canciones, y este elemento siempre ha estado presente a lo largo de los años. Sobre esto, De Vega analizó “hay ideas que se nos ocurren y es una presión personal porque pensamos: ‘Uh esto si no lo hacemos nosotros no lo va a hacer nadie’. Por eso sabemos que le tenemos que dar para adelante con nuestras ideas locas. Desde ponerle “M.A.C.R.I.” al último disco, hasta hacer un álbum con la gráfica redonda como una pelota en forma de bomba. Todas locuras que era obvio que si no lo hacíamos nosotros no lo iba a hacer nadie”.
Metiéndose en la actualidad social y política del país, hablando sobre los eventos vividos en la última semana en torno a las protestas policiales y la resolución de parte del gobierno, el músico fue contundente al plantear que “habría que tener en cuenta cuánto hace que reclaman los docentes, la gente de sanidad, de salud. Que hayan claudicado tan rápidamente y le hayan dado un 40% a la policía quiere decir que el gobierno, para llevar adelante el ajuste que tiene pensado hacia los trabajadores, necesita una policía amiga. Porque eso va a tener que necesitar para reprimir las tomas, cuando salten otros gremios a pedir aumento”.
(*) Integrante de Resistiendo con Ideas (sábados de 18 a 20 y domingos de 16 a 18)





Discusión acerca de esta noticia