La violencia de género que se vive a diario en nuestra sociedad también se hace presente en el mundo digital, ¿Qué sucedió en el caso de la Legisladora porteña Ofelia Fernández? ¿Qué es la violencia online y cómo combatirla?
Por Lorena Fernández Bravo
El pasado 5 de junio la diputada porteña Ofelia Fernández dio a conocer la violencia en línea, o tecnoviolencia, y la violencia política que sufre sistemáticamente. Mientras reclamaba a través de su cuenta de Twitter por la prórroga de la prisión preventiva del agresor de Fátima, víctima de violencia de género, recibía mensajes violentos como los que le llegan a diario. Su reacción fue hacer públicas algunas de estas agresiones.

Ante esta situación la joven diputada tuvo el apoyo de la Legislatura Porteña, que se sumó al repudio de las agresiones que suele recibir, como de todas las formas de violencia y discriminación contra las personas. Por su parte, el bloque del Frente de Todos porteño emitió el mismo viernes 5 de junio un comunicado en el que expresó que estas agresiones son obra de “oscuros personajes” que reaccionan ante la transformación cultural de nuestra sociedad, la cual pretenden disciplinar.

En la misma línea, este lunes, el mismo bloque presentó un Proyecto de Declaración, en el cual manifestó “su más enérgico repudio a los incalificables agravios, agresiones y amenazas sexuales recibidas por la Legisladora, Ofelia Fernández, a través de las redes sociales”.
Violencia en Línea o Tecnoviolencia
La violencia de género que se ve y se sufre a diario en nuestra sociedad también atraviesa el mundo digital, particularmente las redes sociales. Según un informe realizado en el año 2018 por la organización Amnistía Internacional, este tipo de violencia que se ejerce en el ámbito virtual tiene como objetivo crear un entorno en línea hostil para las mujeres, con el propósito de humillarlas, intimidarlas, degradarlas, menospreciarlas y silenciarlas.
Radio Gráfica dialogó con la abogada feminista, Florencia Zerda, sobre las consecuencias de este tipo de violencia, quien detalló que “las mujeres en situación de Violencia en Línea sufren todo tipo de consecuencias que afectan el plano psicológico, sus relaciones interpersonales, su economía y su trabajo, su integridad sexual, su identidad y reputación digital. En los casos más graves muchas mujeres han sido llevadas al suicidio como consecuencia de la violencia que han sufrido”.
Según Aministía Internacional y el Centro de Ciberseguridad del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, la violencia online puede expresarse de distintas maneras: como Grooming, cuando un adulto contacta a una persona menor de edad a través de medios digitales para cometer un delito contra su integridad sexual; Ciberacoso, cuando a través de conductas verbales o no verbales indeseadas, de naturaleza sexual, se busca atentar contra la dignidad de una persona; Sextorsión, cuando se amenaza con difundir fotografías íntimas de la víctima para extorsionarla; Troleo (sufrido no solo por mujeres), cuando se publican mensajes, imágenes o videos y se crean etiquetas; Hostigamiento Digital, cuando el acoso es reiterado, entre otras formas.
Un informe reciente de la ONU afirma que el 23% de las mujeres manifestaron haber sufrido abuso o acoso en línea al menos una vez en su vida y que 1 de cada 10 mujeres ha sido víctima de alguna forma de violencia en línea desde los 15 años de edad. En el caso de Argentina, Amnistía Internacional reveló que una de cada tres mujeres ha sufrido violencia en las redes sociales.
En el marco del Día Internacional de las Defensoras de Derechos Humanos, Amnistía Internacional reveló los resultados de la investigación que realizó sobre violencia online, en la misma muestra que de las usuarias de plataformas digitales que sufrieron este tipo de agresiones, el 59% fue objeto de mensajes sexuales y misóginos, un 34% recibió mensajes con lenguaje o comentarios abusivos en general y un 26% recibió amenazas directas y/o indirectas de violencia psicológica o sexual.
La directora ejecutiva de Amnistía Internacional Argentina, Mariela Belski, en relación a un informe que llevaron a cabo sobre violencia online durante el debate por la legalización del aborto en Argentina, resaltó que “como resultado de la violencia y el abuso en las redes, muchas mujeres limitan su participación en el debate público y se autocensuran. De esta manera, la libertad de expresión que tanto promueven las empresas dueñas de las plataformas termina no incluyendo importantes grupos de la población, en este caso, las mujeres”.
Las Tecnologías de Información y Comunicación (TICs) han sido una gran herramienta tanto para las mujeres como para las personas de identidades disidentes para hacerse oír, pero al mismo tiempo, facilitan que la violencia de género pueda cometerse a distancia, sin contacto físico ni exposición alguna, y en consecuencia, sin necesidad de utilizar una identidad verdadera. Además, las redes permiten la viralización, la posibilidad de búsquedas globales y la persistencia, junto a la replicabilidad y escalabilidad de la información.
¿Existen herramientas para combatir la Violencia Online?
La Ley 26.388 incorporó algunos delitos informáticos al Código Penal relacionados a la pedofilia, al acceso y difusión de información personal y a la interrupción de comunicaciones, entre otros. Estas medidas serán de gran utilidad siempre que se obtenga la identidad del agresor, en este sentido la abogada Florencia Zerda afirmó: “El anonimato completo no es tan fácil de lograr. Ya hubo varias investigaciones nacionales donde se ha relevado el anonimato y llegado al agresor”.
En relación a las dificultades que se presentan a la hora de juzgar a los victimarios, la especialista expresó que “un informe del Ministerio Fiscal de CABA arrojó que durante el 2019 de los casos que les ingresaron por difusión no consentida de material íntimo, acoso virtual y suplantación de identidad (contravenciones creadas a fines del 2018) no hubo ninguna condena. Muchos fueron archivados o siguen investigándose”.
Mientras tanto, lo que se puede hacer en primer lugar es reconocer cuando se está en presencia de este tipo de violencia, registrarlo para guardar las evidencias, por ejemplo con capturas de pantalla, reportarlo, cada red social tiene su forma de hacerlo, bloquear a los usuarios agresores y denunciarlos.
Por su parte, Zerda recomendó: “Debe darse desde la primera infancia una educación digital y una ESI con perspectiva de género para que nuestros niños y niñas crezcan sabiendo lo que implica el uso responsables de las tecnologías de la información y la comunicación, más allá de cuestiones relativas al consentimiento sexual y la objetivación de los cuerpos femeninos y tendientes a erradicar estereotipos de género”.
Y agregó que “debe acompañar el proceso una correspondiente legislación, que hoy no existe y que cree figuras penales no contravencionales que sancionen las diferentes conductas que pueden constituir violencia digital, con los respectivos agravamientos por cuestiones de género”.
Las personas que tienen mayor exposición pública también son las más expuestas a este tipo de violencia, para ellas es importante la contención y la protección de sus derechos humanos por parte del Estado, esto incluye garantizarles una vida libre de violencia y discriminación, así como también proteger y promover la libertad de expresión.
¿Dónde denunciar y asesorarse?
Ante este tipo de violencia, o para quienes quieran asesorarse sobre la problemática, se puede recurrir al Centro de Ciberseguridad (BA-CSirt) del Gobierno de la Ciudad o a la Defensoría del Pueblo de la Ciudad, ya que cuenta con un Observatorio de Derechos en Internet. Y, siempre que se trate de violencia de género, se puede acudir a la Línea 144, que a partir del contexto sanitario actual tiene habilitadas nuevas líneas de WhatsApp: (+54) 1127716463 / 1127759047 / 112775904, una casilla de mail: linea144@mingeneros.gob.ar y una App.





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