Tarifas, subsidios, marcha de la economía, renegociación del endeudamiento externo, son algunos de los temas sobre los cuales un punzante ex ministro de Planificación Julio De Vido opinó en diálogo con Radio Gráfica.
La discusión estratégica alrededor de las tarifas de los servicios públicos estuvo en primera plana de la agenda política de los últimos días. El jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, manifestó días atrás que después de junio finalizará el congelamiento de las tarifas, que recibirán el aumento aquellos sectores que estén en condiciones de pagarlo sin dar mayores precisiones. Rápidamente, Alberto Fernández salió al cruce desmintiendo que esté en agenda esa incremento. ¿Un arrebato del Jefe de Gabinete? ¿Globo de ensayo? ¿Desinteligencia en la comunicación del Gobierno? Interrogantes que quedaron picando en el aire.
Julio De Vido, ex ministro de Planificación durante los doce años de kirchnerismo, salio a dar su opinión sobre un sector que conoce muy bien por su tarea entre el 2003 y 2015. Actualmente con prisión domiciliaria viene sosteniendo opiniones fuertes sobre la realidad argentina, con algunas visiones contrastantes sobre temas puntuales con el gobierno nacional.
“Lamentablemente el jefe de Gabinete tiene el don de la inoportunidad y volvió a repetir una cosa como la otra vez con la denominación de los presos políticos, que el Presidente ya había dado su opinión y reinstala un tema que a lo mejor ya había pasado casi por arriba”, expresó en una nueva crítica sobre Santiago Cafiero.
También apuntó contra Matías Kulfas, ministro de Producción: “Hay que decirle al ministro que él siempre tuvo una visión muy ortodoxa ya cuando nosotros éramos gobierno. Fue funcionario y ya en ese momento, cuando se fue del gobierno fue un duro crítico de nuestra política de poner el precio de la energía al servicio del crecimiento y el desarrollo del mercado interno”.
“Kulfas fue funcionario de nuestro gobierno, fue un duro crítico de poner el precio de la energía al servicio del crecimiento y el desarrollo del mercado interno”.
Durante los gobierno de Néstor y Cristina Kirchner la política de subsidios fue estructural, atravesando los 12 años. Su sostenimiento le generó críticas de economistas ortodoxos y también de otros sectores políticos con el argumento de que eran insostenibles los millonarios subsidios. De Vido defendió la orientación tomada. “La política de precios de la energía, tanto para el sector industrial que es el mayor consumidor, como el sector residencial fue política de Estado”.
“Eso se rompió cuando Cristina hace un decreto en donde le otorga a Axel (Kicillof) el manejo del abastecimiento energético del país y se rompe un poco la línea política que veníamos trayendo dolarizando el precio del gas, cosa que yo no compartí en su momento. Ahora hay que plantearlo, porque esa dolarización de precio en el gas ya por el año 2014 fue la cabeza del puente del desembarco de la política de Aranguren (ministro de Energía durante el primer período del gobierno de Macri)”, explicó.
“El valor de algo que se produce en el país en una moneda que es ajena a la relación económica interna de la economía con sus habitantes y sus empresas, evidentemente genera una distorsión que después nos llevó al endeudamiento. ¿Cómo se origina?, fueron los dólares que necesitaban aquellos que cobraban tarifas dolarizadas en pesos. Para hacer dólares los pesos que usted y yo pagábamos por la factura de luz o gas, eso es lo que estalló y detonó el endeudamiento argentino. Esos dólares se iban al exterior”, describió De Vido.
REVISAR LOS AUMENTOS DE TARIFAS REALIZADOS DURANTE EL MACRISMO
El aumento exponencial de los servicios públicos fue un rasgo saliente del gobierno de Mauricio Macri. Incrementos que destrozaron las economías familiares y que contribuyeron al cierre de miles de pymes en los últimos cuatro años.
“Tenemos que revisar estos aumentos que se dieron. ¿Como puede ser que, si los ingresos de la gente se deterioraron un 50%, los servicios que esa misma gente paga hayan crecido un 4500%?”, se interroga De Vido.
“Las tarifas deben ser revisadas, hubo ganancias desmedidas de los prestadores de servicios públicos”.
“El propio congelamiento en sí es injusto, las tarifas deben ser revisadas, los aumentos tarifarios deben ser revisados porque son los que ocasionaron, como bien dijo nuestro presidente, ganancias desmedidas a los prestadores de los servicios públicos”, aseveró.
“Hoy el gran porcentaje del manejo del sistema energético argentino está en manos de Mindlin y de Caputo, hay una situación monopólica que hay que resolver, el mercado está distorsionado”, completó.
SOBRE LA MARCHA DE LA ECONOMÍA
“Es muy difícil aún evaluar resultados. Hay que ver la marcha de la negociación con el Fondo Monetario. Lo que no veo que esté tratando de recuperar desde el punto de vista impositivo recursos como para poder generar un cambio a lo que es la redistribución del ingreso en la Argentina“, afirmó De Vido.
“Creo que esto de la famosa solidaridad de los jubilados que ganan $30.000 a los que ganan $15.000, me parece una barbaridad en términos de lo que es la doctrina justicialista. ¿Cómo le vamos a sacar a los que están mal para darle a los que están peor?”, disparó el ministro de Planificación sobre un tema que ha despertado un debate también en el frente político interno.
“Hay un sector que ha tenido ganancias extraordinarias y deben tener que sufrir una carga impositiva que genere un efecto redistributivo inverso al de la concentración económica que se generó en la década pasada“, agregó sobre el tema.
“LA DEUDA ES ESPURIA”
“Respecto del tema de la deuda, me parece que no podemos quedarnos solamente con tener un ministro de la deuda, el ministro de Economía tiene que atender todo el frente y toda la escena económica del país”, advirtió sobre el rol de Martín Guzmán.
“Mostrando como virtuoso el empobrecimiento en función de una supuesta solidaridad que no debemos tener, porque el que tiene que velar por la equidad y por la igualdad de oportunidades es el Estado no el que gana 30 pesos ayudar al que gana 20. Me parece que acá hay gente que ganó muchos millones y debería haber un sistema impositivo que recupere parte de esa ganancia excesiva que hubo en la Argentina“, propuso.
“El ministro de Economía no puede estar solamente al servicio de la negociación de una deuda que a todas luces es espuria, no ha habido una sola denuncia penal en función a lo espurio de esa deuda. El FMI le prestó a un presidente para que fugue esos dólares al exterior y muchas veces esos dólares eran´de las empresas en las que ellos eran titulares”, cerró De Vido.
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