Fernando Galarraga, delegado de ATE e integrante de la Secretaria de Discapacidad, dialogó en el aire de la Gráfica sobre la dificultades que tienen las personas con discapacidad en conseguir un empleo. “Hay una ley que marca un cupo de 4% para personas con algún tipo de discapacidad en el Estado o en empresas tercerizadas del mismo, pero hoy estamos debajo del 1%”, detalló.
El 3 de diciembre es el Día de las Personas con Discapacidad, una convención que busca visibilizar y promover los derechos y el bienestar de las personas con discapacidad. Entrevistado por Ya nada será igual de La Señal Medios, Fernando Galarraga indicó que “ATE Capital creó hace tres años un área de discapacidad como propuesta de varios delgados y de personas afiliadas porque veíamos la necesidad de seguir profundizando el trabajo en esta temática desde todos los ámbitos”.
“Tanto en los espacios estatales como sindicales son cruciales en lo que respecta a la inclusión laboral y a defender la posibilidad de que personas discapacitadas lleguen al mundo laboral. Hay una ley que marca un cupo de 4% para personas con algún tipo de discapacidad en el Estado o en empresas tercerizadas del mismo, pero hoy estamos debajo del 1%. En el mejor momento llegó a superar los dos puntos y medio durante los últimos años del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner“, describió Galarraga.
“Los espacios estatales y sindicales son cruciales en lo que respecta a la inclusión laboral y a defender la posibilidad de que personas discapacitadas lleguen al mundo laboral”.
El entrevistado también explicó que “los mecanismos de ingreso y rechazo son complejos. Hay listas de espera en ámbitos como el Congreso de la Nación. Las personas se registran y después hay que ver cómo se instrumenta su llegada a esos puestos de trabajo. Uno de los temas complejos es que no se preparan los concursos de forma accesible. Por ejemplo, le dan papeles que no pueden leer a personas ciegas o que se instrumenten concursos para cubrir vacantes en los que el espacio físico no está debidamente adaptado. Hay falta de rampas, ascensores o baños accesibles para personas en silla de ruedas. O en lugares donde trabajan hasta diez personas sordas no hay nadie que conozca el lenguaje de señas argentino y la comunicación se hace imposible“.
Finalmente Galarraga destacó que “los discapacitados se han organizado en diferentes espacios y el gremial es uno de los más importantes. Es uno de los pocos avances que rescatamos de estos cuatro años que conducciones como la de ATE Capital hayan adoptado la temática no solo desde lo discursivo, sino también con apoyo en recursos, infraestructura y colaboración con gente que no tiene alguna discapacidad, pero que se movilizan con nosotros para enarbolar la bandera de la inclusión, y para celebrar lo que se viene, porque estamos muy esperanzados con que a partir del cambio de gobierno todo esto empiece a cambiar“.
MG/LM/GF/RG














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