Por Lucas Molinari
El Ejército argentino está presente en nuestra historia “para el bien y para el mal, al servicio del país y en contra de él; ha sido mitrista y montonero, porteño y nacional (…) librecambista y proteccionista, aliado al pueblo y convertido en policía militar”, describe Jorge Abelardo Ramos.
En las últimas décadas se desmantelaron las Fuerzas Armadas tras la rendición ante los Piratas: En 1989-90 Menem y Cavallo firmaron los Acuerdos de Madrid, una hoja de ruta para destruir el país.
Se diseñó una Argentina colonial a partir de la “guerra total” del imperio anglosajón que impuso condiciones. Por ejemplo, el presupuesto para la Defensa nunca se recuperó y quedó en el olvido la enorme herencia de aquellos militares que dedicaron su vida a nuestra soberanía económica.
Juan Godoy destaca en su libro “Nación, Fuerzas Armadas y dependencia”, el pensamiento de Colmar Barón von der Goltz, que influyó a militares industrialistas como Mosconi, Baldrich y Savio. Aquella doctrina “considera que en la guerra moderna no está involucrado solo el sector militar. Se necesita así desarrollar la industria, al mismo tiempo que la cultura, la educación y el bienestar del pueblo.”
Hoy tenemos un pueblo castigado por la miseria planificada que caló hasta los huesos con la idea-fuerza del “sacrificio” que siempre pregonaron los liberales vendepatria.
Tenemos millones de endeudados. Por fuera de las cifras oficiales están las miles de historias de prestamistas de barrio, muchos asociados al narcomenudeo, que explican el quiebre que sufrimos como sociedad.
¿Podremos recuperar la senda de una Argentina soberana?
“Sin política nacional no hay ejército nacional y recíprocamente”, enseña Arturo Jauretche.
San Martín desde El Plumerillo “montó fábricas, formó depósitos, capacitó operarios y fabricó desde la canana y el mandil modesto hasta el propio afuste del cañón“, escribe Juan Perón en “Apuntes de historia militar“.
“Juan Manuel de Rosas fue la primera expresión capitalista en Argentina“, sostiene Ramos que explica: “Persiguiendo el mismo propósito de independizarse del transporte británico el grupo de saladeristas organizó su propia flota compuesta de glorietas y sumacas que viajaban al Sur en busca de sal, y luego llevaban tasajo a la Banda Orienta y al Brasil“. La defensa de esos intereses llevaron al país a enfrentarse con el bloqueo anglo-francés y a los “salvajes unitarios” que militaban contra nuestra soberanía.
Con Perón, la posibilidad de la independencia económica se planificó. En pocos años hubo innovaciones, como el desarrollo de energía nuclear, que nos posicionaron en el concierto de naciones.
Volver a nuestros próceres es un ejercicio necesario para construir conciencia y organizar para frenar el saqueo. Para entablar un debate político que rechace la fatalidad del “realismo periférico” que impuso el menemismo.
El próximo 2 de septiembre la Unión Industrial Argentina hará su acto en la planta de laboratorios ELEA. Seguramente habrá alguna crítica al modelo económico. El planteo que se escucha es “la macro está bien” y “la micro está mal“. Roberto Urquía, dueño de Aceitera General Deheza declaró: “La gente no llega al 15 de cada mes“… Un empresariado que disputa sus intereses pero se asocia o se acomoda, jamás enfrentará el robo que comanda el extranjero.
En el peronismo apareció el planteo del riojano Ricardo Quintela expresando la necesidad de nacionalizar y expropiar para poder gobernar. Una declaración que quedó aislada y ridiculizada en un sistema de medios colonizado.
La contradicción principal está a la vista: Esta semana tuvimos una cumbre de la DEA en Buenos Aires y el Council of Americas. Es decir, la doctrina de combate al “narcoterrorismo” y la planificación del saqueo conducido por el Estado y las empresas norteamericanas.
Mientras Argentina se hunde, la geopolítica se redefine en el mundo. Nuestra región se fragmenta como territorio de sacrificio.
La Argentina industrial, nos dice Alejandro Marcó del Pont, no entra ni en el esquema yanqui ni en el chino. Habrá que enfrentar muchas batallas para retomar esa senda de producción y trabajo para el pueblo todo.
Por eso, el control del comercio exterior dejará de ser una consigna del pasado para convertirse en la única posibilidad de sortear las encerronas que vienen.
¿ABRAZO EN GRAND BOURG?
El empresario de medios Daniel Hadad hizo una demostración de poder en la Facultad de Derecho de la UBA.
Juntó a personalidades que van desde la Corte Suprema hasta Comodoro Py, gobernadores, senadores, diputados (de todo el arco político) y dirigentes sindicales.
¿Convocó Hadad o la embajada yanqui?
Wado de Pedro fue sentado al lado del Mariano Borinsky, uno de los carceleros de Cristina Fernández.
La humillación de la “clase política” parece crónica. Y las “salidas políticas” que se mencionan van en línea con la propuesta del dueño de INFOBAE: La continuidad del modelo de saqueo.
El profesor de historia David Acuña apuntó en Gráfica: “La operación que hizo Hadad es mostrar de alguna forma que la pelea o la lucha de San Martín era por una libertad en abstracto, y que Sarmiento en todo caso y otros encarnarían la institucionalidad de esa libertad”.
Pero la evidencia es otra. En el encuentro con el sanjuanino, el Libertador le reprochó su respaldo a la invasión anglo-francesa.
Fue San Martín quien no dejó duda sobre su posición: “El sable que me ha acompañado en toda la guerra de la independencia de la América del Sud le será entregado al General de la República Argentina, Don Juan Manuel de Rosas, como una prueba de la satisfacción que como argentino he tenido, al ver la firmeza con que ha sostenido el honor de la República contra las injustas pretensiones de los extranjeros que trataron de humillarla…”.
En su presentación Hadad, que vive en Miami, planteó: “Nuestro queridísimo país, al que amamos todos los que estamos acá, todavía no terminó de arrancar” y agregó, “la Nación necesita, entre otras cosas, la experiencia y consensos”.
El trastorno de Milei es cada día peor y el círculo rojo está elaborando la gestión de una crisis inevitable que se nos viene encima.
¿FIN DE LA INDUSTRIA?
El economista Alejandro Marcó del Pont plantea: “Si en 2027 asume en Argentina un gobierno pragmático (…) descubrirá que la integración con Brasil nunca volverá a ser la misma. El daño estructural es, en gran medida, irreversible. Las cadenas de valor son como cristales: una vez que se rompen, no se pegan. Si una terminal automotriz cierra su planta en Córdoba y se relocaliza en Brasil, México o India, no volverá cuando cambie el ciclo político”.
La tesis de Marcó del Pont es que lo que venga en Argentina no podrá revertir el reseteo que impuso Milei.
Siempre hay un “a menos que” por el que trabajamos… Pero vayamos a un ejemplo.
Metalfor produce cosechadoras. Tiene cuatro fábricas, una en Brasil y tres en Argentina, en el sudeste de Córdoba (dos en Marcos Juarez y una en Noetinger).
La cara de la empresa es Eduardo Borri, que en febrero de este año decía: “Los chinos no son buenos fabricantes de maquinaria agrícola como somos los argentinos” y criticaba la política del gobierno de permitir la importación de cosechadoras usadas, que calificó como una maniobra distractiva “Es una estrategia como la del tero, están cantando en un lado y poniendo huevo en el otro (…) Lo que tiene que hacer el gobierno es eliminar las retenciones, ponerle más dinero en el bolsillo a nuestros clientes y que nuestros clientes libremente elijan qué comprar”.
Borri, vinculado al PRO, se hizo viral el pasado 7 de julio cuando la Selección Argentina jugó con Egipto. La fábrica de Noetinger, un pueblo de menos de 6 mil habitantes, dejó salir a 35 trabajadores para ver el partido. Antes del puntapié inicial de aquel partido de octavos de final, los metalúrgicos recibieron el telegrama de despidos.
Esta semana la empresa fue noticia porque informó una pérdida de $26.484 millones durante el primer semestre de 2026 a la Comisión Nacional de Valores. La patronal explicó que la fabricación de equipos nuevos pasó de 96 unidades durante el primer semestre de 2025 a solamente 21 en el mismo período de este año, una caída del 78%.
Entre la planta de Noetinger y las dos de Marcos Juarez, Metalfor emplea a 600 obreros.
Metalfor pidió la apertura de un Procedimiento Preventivo de Crisis a principios de julio y finalizó este 7 de agosto al no poder llegar a un acuerdo con la Unión Obrera Metalúrgica. Según aseguraron desde el gremio, la empresa propuso despedir al 70% de la plantilla.
La firma tiene una deuda de $52.000 millones con el sistema bancario y acumula 558 cheques rechazados. Pero, en diciembre pasado un préstamo de 50 millones de dólares la Agencia de Desarrollo de los Estados Unidos, con un plazo de ocho años, destinado a fortalecer su estructura financiera y sostener el negocio de maquinaria reacondicionada.
Mientras hace maniobras de vaciamiento y de negocio financiero, Metalfor se diversifica: Incorporó una línea específica de equipos de transporte para combustibles y cargas peligrosas en su planta de Marcos Juárez para abastecer a Vaca Muerta.
Como vemos, ellos se acomodan, pero son furgón de cola en la planificación del saqueo. Al diseño de una Argentina donde las industrias se seguirán apagando.
Marcó del Pont lo explica en clave regional: “El escenario post-Milei no será la refundación del Mercosur. Será su mutación hacia una simple zona de libre comercio donde cada país negocia por separado con terceros. La política arancelaria común habrá muerto. La relación bilateral pasará de alianza estratégica a transacción comercial. Brasil le comprará a Argentina gas de Vaca Muerta y litio en bruto para sus propias fábricas de baterías, pero no habrá transferencia de tecnología ni desarrollo conjunto”.
El interrogantes es qué hará el movimiento sindical para organizar la Defensa (muchos gremios están condenados a desaparecer).
En 1806 fue el pueblo que desbordó para echar a los ingleses, en 1945 irrumpió para liberar a Perón e iniciar una revolución y en el 2001 estuvimos en la calle para quebrar el modelo neoliberal.
Hoy la malvinización que vivimos está sembrando conciencia que deberá organizarse más allá de las instancias que propone una democracia liberal en crisis.
YAPA: DE KELPERS Y FUEGUINOS
“Un kelper gana 180 mil dólares por año mientras que un docente fueguino llega a 10 mil dólares”, comenta a Gráfica Horacio Catena, secretario general del SUTEF, que está liderando un paro por tiempo indeterminado con un acampe frente a la gobernación en Ushuaia.
La comparación surge de una capacitación sobre la Causa Malvinas que desarrolla el gremio y que logró convocar a más de 500 personas.
SUTEF rechazó esta semana el ofrecimiento del gobierno de Melella: $59.000 distribuido en siete meses, llevando el inicial a $1.235.000.
“Nos parece una absoluta falta de respeto a la docencia”, declaró Catena.
El sindicato tiene una propuesta ante el ajuste nacional que desfinancia a las provincias, como el revalúo fiscal de propiedades rurales.
“Se trata de mejorar la recaudación provincial para mejorar salarios, para mejorar las instituciones y mejorar la atención a los pibes y pibas de la escuela pública”, explica Catena, que también hace un balance del plan de lucha:
“Es positivo. Nos hemos animado a discutir quienes concentran la riqueza en la provincia y qué rol juegan los salarios en el mercado interno. Estamos a 20 días de acampe y 18 de paro. Se han integrado nuevas generaciones de docentes a la lucha. Y hemos logrado volcar la opinión pública a favor nuestro y se desplomó el discurso libertario que eso es lo que más nos preocupaba.”
El salario docente debe estar en 3 millones según los cálculos del SUTEF.
Mañana lunes se reunirán con el gobernador y el martes con la legislatura provincial. En un plenario de delegados se definió movilizar ambos días.
Veremos si los docentes fueguinos logran una conquista que puede repercutir con fuerza en otras provincias, en un contexto de fragmentación y ausencia de una paritaria nacional.











Discusión acerca de esta noticia