Bajan las temperaturas y comienzan los cortes de energía eléctrica y el desabastecimiento de gas. Desde la Asociación del Personal Jerárquico de la Industria del Gas Natural, Derivados y Afines (APJGas) lo calificaron como un “clásico lamentable” y denunciaron una vez más “la falta de una política energética integral y una planificación que anticipe medidas para el invierno”, como una de las causas de la escasez de gas natural en un país que podría abastecer enteramente a su mercado interno.
Industrias a las que les cortan el suministro, largas colas para poder cargar GNC en las estaciones de servicio. Son postales de estos días de temperaturas gélidas. Desde la organización que encabeza Rubén Ruiz expresaron: “El desabastecimiento en las estaciones de GNC y algunas industrias no es nuevo. Lo novedoso es que cada año comienza antes y las estrategias razonables brillan por su ausencia”.
Al explicar las razones del faltante de gas explicaron: “El gobierno nacional optó por discontinuar obras necesarias: no se avanzó en la construcción del segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner (rebautizado Perito Moreno), Enarsa no realizó los pagos para la terminación de la reversión del Gasoducto Norte, no se terminó la Planta Compresora de Las Armas que tiene un avance del 80% y que garantizaría el servicio pleno de gas natural en Mar del Plata y otros seis distritos de la costa bonaerense, se atrasó la compra de GNL porque se pretendió sumar un intermediario privado (“agregador comercial”) y la operación fracasó ante el aumento de precios producidos por la guerra de EE UU e Israel contra Irán”. Un combo que termina de esta manera en un invierno que lleva apenas tres días de transcurrido.
“El supuesto oficial fue que el mercado podría resolver los desafíos que nos presentan la Naturaleza y las necesidades de calefacción, provisión a las generadoras eléctricas y expendio de combustible. Obviamente, con el inicio del frío, el consumo domiciliario creció y comenzaron los cortes a las GNC e industrias con contratos interrumpibles, tal como indica el protocolo para estos casos”, ampliaron con duras críticas para la política gubernamental en temas energéticos.
“El problema es que existen restricciones en el transporte de gas y no hay inversión relevante en redes y gasoductos. Sobra gas natural y no hay como transportarlo y distribuirlo. Será necesario finalizar el segundo tramo del gasoducto mencionado, construir el gasoducto Tratayén-La Carlota, concluir las obras de la reversión del Gasoducto Norte, finalizar las obras en Las Armas y financiar la conexión de miles de usuarios a la red de gas”, puntualizaron sobre cómo podría evitarse esta situación.
“El gobierno nacional solo atinó a tomar dos medidas: aumentar las tarifas de gas natural en forma mensual y presionar a diputados y senadores para que, en la práctica, voten la eliminación de la zona fría. Adicionalmente, se arrepintió de la “calesita” que intentó con el GNL y contrató tardíamente barcos para junio y julio. Existen dos problemas: la regasificación y la inyección tarda una semana y el precio es más elevado. ¿Quiénes lo pagarán?”, se interrogaron.
“La exportación de gas y la rentabilidad empresaria no pueden ser el único objetivo posible. La calidad de vida de los argentinos/as tiene que ser prioridad. Las restricciones en un país que produce más gas que el que consume es una contradicción que ningún gobierno resolvió. El Estado ausente no es solución. El mercado solitario tampoco”, concluyeron desde APJGAS.






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