Por Leonardo Martín
El Gobierno nacional pondrá todos sus esfuerzos de la temporada estival en sancionar el proyecto de Ley al que denomina “Modernización Laboral“. La fecha para el tratamiento en la Cámara de Senadores es el 11 de febrero. En ese tránsito, avanza negociando con gobernadores para buscar los votos que le falta. Paralelamente, la CGT pretende lo mismo, pero en otra dirección, intentando recortar los aspectos más lesivos del proyecto.
El escenario está planteado. El ministro del Interior, Diego Santilli, ya visitó a gobernadores como Nacho Torres de Chubut y Leandro Zdero, de Chaco, reunión que se produjo este lunes. Viajará esta semana a Mendoza para ver a Alfredo Cornejo, un aliado, y continuará con su gira de “Modernización Laboral” por otras provincias. La visita al patagónico tuvo como eje los incendios que asolan a la zona cordillerana de ese territorio.
La novedad política, de la que ya hubo algunos indicios post elecciones, es el canal abierto con el gobernador de La Pampa, Sergio Ziliotto, que visitará la Casa Rosada este martes. El pampeano enfilado dentro del bloque opositor de gobernadores junto a Axel Kicillof (Buenos Aires), Gildo Insfrán (Formosa), Gustavo Melella (Tierra del Fuego) y Ricardo Quintela (La Rioja), ha mostrado acercamientos con el Poder Ejecutivo Nacional.
La Libertad Avanza tiene 20 senadores propios. Necesita 17 voluntades más en la Cámara alta para sancionar la reforma laboral, de allí los esfuerzos en la persuasión con los referentes provinciales. Hay un detalle que complica el panorama: la reforma laboral incluye aspectos impositivos que impactan en recursos coparticipables que ya vienen en baja durante la gestión Milei.
El proyecto de Modernización Laboral contempla una baja en la alícuota en el pago del Impuesto a las Ganancias para las empresas con un tope de 31,5% cuando era el 35%. En escalas menores también se reduce el pago del impuesto. El detalle es que implica una merma estimada en la recaudación de 1,6 billones de pesos que son coparticipables. ¿Resignarán ese ingreso con la promesa del proceso virtuoso que abriría la Modernización? ¿El Gobierno nacional podrá garantizar ingresos desde otras partidas?
En la discusión en el Senado comenzará a funcionar una Comisión Técnica el próximo 16 de enero para afinar al proyecto con los bloques e incluso con invitación a la CGT para consensuar un nuevo dictamen.
La principal impulsora del proyecto en la Cámara, Patricia Bullrich, adelantó en declaraciones periodísticas: “Vamos a aceptar cambios, los proyectos salen cuando tenés los votos suficientes. Ahora es con una condición, que sea una ley para cambiar. Si es para mantener el status quo preferimos no tener ley, nos quedamos con lo que hay“.
“Estamos dispuestos a hablar con la CGT, pero ellos tienen que venir con una propuesta de cambio. Los vamos a escuchar”, insistió.
Para terminar de trazar la estrategia y pulir el proyecto el Gobierno nacional convocó a su mesa política a reunirse también el viernes 16 de enero en la Casa Rosada a partir de las 16 hs. Participarán el jefe de Gabinete Manuel Adorni; la secretaria de la Presidencia, Karina Milei; el asesor presidencial Santiago Caputo; Martín Menem, como presidente de la Cámara de Diputados, y Patricia Bullrich, por el Senado.
LOS MOVIMIENTOS DE LA CGT
La CGT tiene un desafío crucial por delante ante un proyecto de ley que, entre otros aspectos, quita derechos, flexibiliza condiciones de trabajo, debilita a las organizaciones sindicales y a las herramientas que cuentan y, por si fuera poco, desfinancia a las obras sociales con una reducción del aporte de 6 al 5% en un sistema ya en crisis.
La primera reacción de la central fue convocar a la movilización del 18 de diciembre pasado a Plaza de Mayo, ahora avanzará también en los propios intentos de persuadir a gobernadores y legisladores para recortar los aspectos más dañinos del proyecto. El resultado de las elecciones del pasado 26 de octubre con el espaldarazo a La Libertad Avanza dejó a la CGT en una posición más complicada al momento de lograr el rechazo. Es un posicionamiento en modo reducción de daños.
El Gobierno plantea que el proyecto permitirá generar mayor cantidad de puestos de trabajo a partir de una baja en la carga impositiva al momento de contratar trabajadores, reducir indemnizaciones y flexibilizar las condiciones de trabajo. Desde la CGT advierten, a partir de la experiencia histórica nacional e internacional, que no va a generar puestos de trabajo, sino que va a precarizar los existentes.
La Modernización Laboral planteada por el Gobierno busca quebrar la negociación colectiva con la implementación de convenios por región o empresa; crear un banco de horas que limitaría el pago de horas extras; limitar el derecho a huelga declarando actividades esenciales y trascendentales; reducir las indemnizaciones y crear un Fondo con dinero que hoy va destinado a ANSES para el pago de las mismas; afectar el sostenimiento económico de los sindicatos quitando la cuota solidaria y a los empleadores como agente de retención. Entre algunos de los aspectos de su articulado.
La CGT ya viene dialogando con gobernadores y legisladores, el objetivo es profundizar esa dirección en las semanas venideras con su conducción viajando a provincias que no son abiertamente oficialistas.
Dentro de las posibles acciones por parte de la Central quedó abierta la posibilidad de una convocatoria a un paro nacional y nuevas movilizaciones.
Quedan semanas decisivas por delante, el tiempo responderá cuáles son los aspectos que la CGT va a poder quitar o modificar del proyecto.














Discusión acerca de esta noticia