La forma de trabajo de los titiriteros y titiriteras es diversa. Calle, escuelas, teatros, cárceles, hospitales. De a uno con niños enfermos, de a miles en fiestas populares. Las utopías no tienen una única manera de presentarse, varía de acuerdo al contexto. Pero, con la pandemia de coronavirus, todo quedó en stand by. “Nos encontramos tan afectados como miles y millones de trabajadores”, confesó Sergio Rower, fundador de la cooperativa Libertablas y presidente de la Unión Internacional de la Marioneta (Unima), en Radio Gráfica.
Por Erika Eliana Cabezas *
Un relevamiento realizado durante el mes de marzo, en el que participaron alrededor de 1200 titiriteros y titiriteras, reveló que el 30 por ciento no puede cubrir sus necesidades básicas alimentarias. De ahí, “alimentARTE”, una tarjeta de apoyo alimentario ideada por Rower y que busca cobrar vida para paliar la situación en la que se encuentran lxs trabajadores de las artes escénicas.
“Me resultaba muy interesante la valorización de trabajadores del arte de los títeres. Hay mucha gente que, sin darse cuenta, toma lo nuestro como un hobby, como una habilidad que tenemos para hacer en momentos específicos, de divertimento. Nosotros somos profesionales, trabajadores. Tuvimos que estudiar, dedicarle mucho tiempo a cada uno de los ensayos para poder estrenar un espectáculo”, contó el integrante de Libertablas.
Y agregó: “Nos consideramos trabajadores del arte, y en tanto trabajadores, a mi se me ocurrió que era interesante armar una tarjeta alimentaria”.
La propuesta es que la tarjeta AlimentARTE funcione a modo de contraprestación y pueda abarcar a otros sectores del arte, como directores, payasos, actores, bailarines, técnicos. “La idea es establecer el puente entre lo que nosotros hacíamos cotidianamente y lo que vamos a tener que hacer en el nuevo mundo post coronavirus”, expresó.

“Muchas veces se dice con demasiada facilidad, a mi manera de entender, que fuimos los primeros en dejar de trabajar y seremos los últimos en regresar. Esa frase es una frase que combato, porque me parece que es muy importante no dar por sentadas las bases de dejar afuera la emoción, la utopía, la alegría que cualquier función de títeres despierta en nuestros niños y nuestro público”, declaró el presidente de Unima.
Por otra parte, Sergio Rower manifestó que “todos los sellos necesitan caminar juntos”. “La actividad artística está sufriendo, como tantas otras actividades, un golpe que puede ser letal. Tan letal como lo que significaría dejar a nuestro público sin la idea de un imaginario, de una emoción, de una utopía. Cuando todo esto pase nuestros niños van a necesitar metáforas, y nosotros vamos a necesitar emocionarnos viendo una obra”.
(*) Periodista de cultura de Radio Gráfica.











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