Las conmemoraciones por el Día de la Lealtad expresaron una vez más las diferencias de miradas y posicionamientos que coexisten en el mundo sindical y concretamente en el seno de la CGT. Las tensiones son cada vez más evidentes, con dardos venenosos que ya se deslizan en público como ha quedado expresado tanto
En paralelo, tanto en el acto en Plaza de Mayo como en Obras Sanitarias hubo una coincidencia, el desmarque discursivo del gobierno nacional con un Alberto Fernández que no fue parte de ninguno de los actos. Lejos del fervor sindical, eligió celebrarlo inaugurando obras en una autopista bonaerense. Por su lado, las organizaciones sociales también tuvieron su celebración propia en Laferrere. Faltan dos meses y medio para el 2023, pero ya comienzan a sentirse los latidos de un año de previsible intensidad.
Por la mañana los gremios que integran la mesa chica de la CGT más la presencia del gastronómico Luis Barrionuevo, lanzaron la Mesa Político Sindical Peronista con un objetivo explicitado abiertamente: ganar lugares en la conformación de las listas a legisladores nacionales, provinciales y concejos deliberantes.
“El movimiento obrero merece cargos en el Congreso, en las legislaturas provinciales, en los espacios partidarios donde no sean elegidos por el dedo de nadie, sino a partir de una decisión orgánica. El movimiento obrero merece estar en la mesa, no nos pueden dejar al margen”, expresó Andrés Rodríguez, titular de UPCN.
Por su lado Gerardo Martínez, referente de la UOCRA, llamó a “tomar nuevamente protagonismo”, retomando el principio peronista del movimiento obrero como columna vertebral. “No podemos ser convidados de piedra”, agregó haciendo el llamado a “asumir una responsabilidad mayor”.
El que tuvo el discurso más incendiario fue Sebastián Maturano, responsable de la Secretaría de Juventud de la CGT e hijo de Omar Maturano, referente de la La Fraternidad. Sin particularizar expresó: “Hay muchos que usan el disfraz del peronismo para ganar elecciones. Nosotros no queremos eso”, para luego decir “Tenemos la herramienta política para ganar las elecciones que es el partido peronista. Hoy el el Partido Justicialista está compuesto por 113 miembros, 14 son del movimiento obrero, 15 son de La Cámpora. No tengo nada contra La Cámpora, pero ¿son más importantes que nosotros, los trabajadores organizados?”. El punto más explícito en un acto donde las diferencias con la agrupación que comanda Máximo Kirchner se sentía en el aire.
Héctor Daer agregó: “Necesitamos construir un espacio político que tenga la capacidad de resolver los problemas que aquejan a los argentinos. Se nos dijo que éramos parte del Gobierno, pero la CGT no está sentada en los lugares en los que se define la política”. Teléfono para Alberto Fernández a poco de ganar las elecciones en 2019 fue al Felipe Vallese de la CGT donde hizo una promesa que hoy le reclaman desde la mesa chica de la CGT.
Asimismo, Daer plantó posición en un aspecto que divide al mundo sindical: Paritaria o bono. Un tema que en realidad no se termina de comprender porque se plantean como excluyentes cuando pueden no serlo. “Los mismos que no pudieron resolver esto, nos dicen que la salida es una suma fija. Nosotros decimos que no vamos a resignar la negociación colectiva”.
El denominador común en los discursos fue reclamar mayor protagonismo ante “el fracaso de la política” para resolver la pobreza y la creciente precarización del mercado laboral. En los diagnósticos no hubo diferenciación de los diversos períodos políticos desde la vuelta de la democracia, se le endosó el “fracaso” a todos los períodos por igual.
También hubo mensajes directos para el gobierno y la oposición. Andrés Rodríguez bramó: “El movimiento obrero es paciente y tolerante, pero ojo que vengan por nuestros derechos porque también sabemos hacer sonar el escarmiento”.
A ello sumó Daer: “¿Cómo no nos va importar meternos en política si todo lo que viene es sobre el lomo de los trabajadores? Hablan de reforma laboral, flexibilizar leyes. No lo vamos a soportar”.
Gerardo Martínez hizo su aporte: “No estamos contentos con lo que está pasando en la Argentina. Sabemos que la gestión anterior, la del Gato nos metió en este empréstito. Injusto. Pido que silbemos al FMI. Nadie pudo discutir ese empréstito, que no es joda”.
Al finalizar el acto Carlos Acuña dejó un título para los medios sin haber sido orador en el acto. “A mí me gustaría que Massa sea candidato”, dijo el secretario General de la CGT- “Agarró un fierro caliente de otros que se fueron corriendo, que no lo quería agarrar nadie, y está poniendo toda la voluntad para resolver el problema este, si no estaría prendido fuego todo”, agregó.
La cartas están sobre la mesa. La mesa chica hace su apuesta de cara al 2023 con la Mesa Político Sindical Peronista. Más protagonismo, más participación en las listas, por ahora con más decisión que una agenda clara para intervenir en ese posicionamiento.











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