Por Daniel Mojica*
Los argentinos estamos frente a una crisis sanitaria que recorre el planeta. La mayoría de los países sufren por un creciente número de víctimas provocadas por el Covid-19. La Argentina gracias a la decisión del Presidente Alberto Fernández, quien al ver lo que sucedía en el resto del mundo, tomó el camino de la prevención y el cuidado de la población. Sancionó una cuarentena estricta, que permitió ampliar la cantidad de camas de terapia intensiva, y además decidió terminar y habilitar hospitales. Que de manera imprudente y maliciosa, el gobierno saliente de Mauricio Macri, prefirió no habilitar.
Gracias a las medidas adoptadas por el gobierno, y según señaló oportunamente el doctor Jorge Rachid, en una entrevista realizada el 17 de agosto explicó que “el 19 de marzo teníamos dos muertos en la Argentina y 40 contagiados importados, todos con nexo epidemiológico, y en Brasil hubo 5 muertos y 70 contagiados de la misma característica” y afirmó “hoy Brasil tiene casi 2 millones y medio de contagiados y más de 112 mil muertos”.
Lo que demuestra, por si hiciera falta, lo acertado de la política sanitaria del gobierno elegido hace apenas 8 meses.
Desafiando toda lógica y a contra mano del bien común, de la salud, y de la realidad efectiva, que demostró en los hechos, los beneficios de la medida adoptada. Los grandes medios corporativos iniciaron una campaña de desprestigio y desgaste del gobierno. Para ello utilizaron, y utilizan a figuras mediáticas y a periodistas sospechados de connivencia con el gobierno anterior.
Es indiscutible que el nivel de aceptación logrado por el Presidente Alberto Fernández, puso muy nerviosos a los factores de poder interno y externo, que apoyaron y sostuvieron abiertamente a Mauricio Macri y su equipo de empresarios, gerentes y lobystas de fondos de inversión.
Por eso aquellos ex funcionarios y dirigentes del Pro-Radicalismo que se quedaron sin territorio donde gobernar, sacaron el hacha de guerra.
Esa oposición salvaje motorizada por la hegemonía mediática, y ese puñado de dirigentes sin votos, pusieron en una encrucijada al Jefe del GCBA. Quien poco a poco comenzó a despegarse, en los hechos, no en las fotos, de Alberto Fernández.
Ahora se debate en complacer a los anti cuarentena abriendo todo lo que pueda para quedar bien con sus votantes, salir en la foto y mentir cifras con verborragia aceitosa.
El medico sanitarista Rachid definió con precisión “lo de Larreta es criminal para el sistema, para la cuarentena, para la propagación del virus” y analizó “esta irresponsabilidad criminal lleva a abrir prácticamente todas las compuertas, en una actitud que solamente se entiende desde la confrontación política, poniendo a 44 millones de argentinos de rehenes de la salud”.
Esta campaña sistemática se sostiene y sustenta con el bombardeo mediático constante de Clarín, La Nación, sus múltiples pantallas, micrófonos y comunicadores que construyeron una enorme sociedad entre los retazos del radicalismo, Juntos por el Cambio, y ciertos actores y personajes ganados por el odio.
Por todo esto considero oportunas y necesarias las reflexiones volcadas en diferentes medios por el médico integrante de la COPPAL (Comisión de Partidos Políticos de América Latina) Jorge Rachid, cuando concluyó que “entonces lo que yo tengo que sospechar, es que esta gente del Pro, está apostando a que contemos los muertos, abriendo completamente todas las compuertas de la cuarentena” sentenció “con tal de afectar al gobierno, como están haciendo los legisladores que no quieren sesionar” y enfatizó “los legisladores que ahora dicen que van a venir a contagiar, que van a venir a hacer algo que está absolutamente contrario a cualquier proceso de lógica sanitaria y de remedio”.
El odio en su máxima expresión.
*Conductor de Tejiendo Redes (sábados de 8 a 9hs, por Radio Gráfica)











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