Horacio Verbitsky publicó en su sitio “Cohete a la Luna” la entrevista realizada al presidente Alberto Fernández, a un mes de haber asumido. Aquí aportes para profundizar un debate necesario sobre los medios y el interés nacional.
Por Lucas Molinari *
El gobierno de Alberto y Cristina lleva un mes de trabajo intenso. Como explica en la entrevista el mandatario, con muchos problemas que se van conociendo día a día. La pesada herencia se expresa en la administración pública en deudas impensadas, como el no pago de la cuota anual a la Organización de Naciones Unidas, o el problemático software, inaugurado por el macrismo, que comanda cualquier decisión burocrática. La fecha clave que informa el presidente es el 31 de marzo. Ese día tendrá que estar el diagnóstico preciso del estado de situación. En el diálogo se vuelve a remarcar la pregunta clave para el devenir argentino: ¿Cómo se resolverá la negociación con los acreedores externos?
Queda claro que Alberto muestra la intención de un buen diálogo con el FMI al señalar que Kristalina Georgieva apoya las medidas de este primer mes de gestión: “En épocas de Lagarde no hubieran visto con simpatía esto”, afirma el presidente. Por el contrario, da cuenta de la utilización que hacen los buitres de los medios de comunicación para realizar operaciones.
El nudo de la dependencia que implica la deuda externa tiene vínculo directo con las relaciones internacionales de Argentina, y sobre todo con Estados Unidos. En la entrevista Fernández habla de la operación mediática de la Agencia Bloomberg sobre los supuestos dichos de un funcionario de la Casa Blanca al titular de YPF: “El otro día, según la agencia Bloomberg, un funcionario de la Casa Blanca le dijo a Nielsen que iban a condicionar su apoyo en el Fondo Monetario a la posición ante Venezuela y Bolivia. Le pregunté a Nielsen y me dijo que nunca hablaron de eso. Llamé al funcionario y también me dijo que no se habló de eso”, contó Fernández.

Sobrevuela toda la entrevista el tema medios. En la primera pregunta el periodista toma como punto de partida la tesis de la compañera de Alberto, Fabiola Yáñez, egresada de la carrera de periodismo de la Universidad de Palermo. La misma se titula: “Análisis de la tensión interdiscursiva entre Néstor Kirchner y Clarín durante el período 2003 – 2007”. Plantea Verbitsky: “Ella analiza los editoriales de Clarín por un lado y los pronunciamientos de Kirchner, y detecta las contradicciones objetivas.
Fernández asiente y plantea que pasa también con otros medios. Una realidad que sin duda preocupa no sólo a la dirigencia política.
Luego, partiendo de esa “contradicción objetiva” es consultado por cómo será su política y desarrolla:
“Lo importante es saber en qué campo juega cada uno. Hubo un momento del debate que se circunscribió mucho a lo periodístico. Lo que hay que entender es que son intereses que entran en contradicción muchas veces. Yo he sido bastante crítico de la ley de medios, pero creo que sirvió para plantear qué intereses hay detrás de los medios. Hoy cada persona que lee Clarín, La Nación, Página o Tiempo Argentino sabe lo que lee, con lo cual hay cierto tamiz que ya empieza a funcionar. Ese fue el verdadero éxito de la ley de medios. Planteó un debate que no es sólo de la Argentina, es un debate del mundo entero: hasta dónde llega la imparcialidad de los medios, por esos intereses que objetivamente tienen y que en términos periodísticos algunos llaman línea editorial. Me parece una lectura correcta, eso es lo que pasó. Se sacó 10 con esa tesis y recomendaron su publicación”.
La “contradicción objetiva”
Hay que decirlo. Una gran cantidad de periodistas en medios corporativos operan para los Buitres. Hay empresarios que quieren que Argentina fracase. No por casualidad muchos de ellos se sintieron a gusto con el macrismo. Podrá haber cierta tregua en algunos casos, con un gobierno que ha comenzado… pero esto recién comienza.
Y arranca con el tratamiento del “impuestazo” de Kicillof, de las divisiones del Frente de Todos, de sectores del sindicalismo que hacen acuerdos con Larreta por falta de cargos…
Operan, operan, porque no tienen patria.
“Hay un gran cantidad de periodistas en medios corporativos que operan para los buitres (…) Potenciar los medios públicos, comunitarios y populares es un programa necesario”.
Por eso, potenciar a los medios públicos (que es el camino que pareciera adoptarse) y hacer lo mismo con los cientos de medios comunitarios y populares, es un programa necesario.
No sólo porque todo recurso que se inyecte en ese entramado de miles de periodistas va al mercado interno, sino porque democratizar la matriz comunicacional argentina es una deuda de la democracia.
Ley de Medios
La ley de Servicios de Comunicación Audiovisual fue un proceso de debate popular para avanzar en la democratización del mapa mediático en Argentina. Quienes redujeron esa gesta a una pelea con Clarín, menospreciaron la potencia de las organizaciones libres del pueblo para disputar la agenda pública.
La 26.522 no fue aplicada. Faltó compresión, en quienes cumplieron el rol de la función pública, de la importancia de la comunicación popular. Tuvo que venir el macrismo a destruir todo, para que se visualicen radios, canales de TV y portales que dieron la batalla de ideas, mientras patrones especuladores vaciaban sus medios ante la ausencia de pauta oficial.
La llamada “ley de medios” plantea, porque sigue vigente en parte de sus artículos, que el mapa mediático se divida en tres partes. Medios públicos, privados con fines de lucro y privados sin fines de lucro. Pero el AFSCA no entregó licencias, puso trabas. Subestimó la capacidad formativa y multiplicadora de la comunicación popular.
Pauta publicitaria
Con este nuevo gobierno se abren grandes desafíos. Alberto planteó trasparentar la pauta publicitaria. En los medios comunitarios hay miles de periodistas que hacen malabares para sostenerse económicamente. Distribuir con criterios federales y desarrollar una medición seria de audiencias, que no existe por fuera de la que realizan las corporaciones.
La defensa del interés nacional es el objetivo, no la de un gobierno.
Debatir la pauta publicitaria: “Distribuir con criterios federales y desarrollar una medición seria de audiencias, por fuera de las que realizan las corporaciones”.
Allí debería encaminarse la política de medios de la actual gestión. Combatir contra las “operaciones buitres”, con cientos de medios y periodistas que puedan potenciar su tarea cotidiana con el respaldo del Estado. Y valga, de antemano, responder a la zoncera liberal de que los medios comunitarios buscan sólo depender de la pauta pública. Eso será para los Spolsky y Garfunkel, no para cientas de radios que han resistido a la destrucción macrista, mientras esos delincuentes se fugaron con la arquitectura necesaria para no estar presos.
La entrevista pendiente
Esperamos poder entrevistar a Alberto Fernández como Gráfica. Porque hay diversos temas que son agenda nuestra que no han sido consultados aún. Por ejemplo: el rol de las empresas recuperadas y el cooperativismo de trabajo para la reactivación de la industria, el debate en torno a volver a tener flota mercante, el Foro Agrario y sus 21 puntos para transformar la matriz productiva agraria, Malvinas y el planteo del gobernador fueguino de dar por tierra con los Acuerdos de Madrid, los nudos de la dependencia (como la ley de entidades financieras), entre otros.
* Conductor de Punto de Partida, con agenda propia (lu a vie – 8 a 10am)














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