En Radio Gráfica, el analista económico Rodolfo Treber expuso su reciente informe donde detalla que pasó con el oro argentino durante las últimas dos décadas y por qué hoy más de la mitad de las reservas están en una bóveda en el Banco de Inglaterra.
“Hace más de 200 años, del Río de la Plata se llevaban el oro y la plata en barcos. Ese era el modelo de saqueo”, señala. Con el tiempo, ese mecanismo no desapareció: se fue perfeccionando, ya no mediante barcos sino mediante instrumentos financieros.
Argentina acumuló oro desde 1935 y reforzó sus reservas durante el primer gobierno de Juan Domingo Perón. Llegados los 2000, el Banco Central perdió todo ese stock: el oro se vendió en plena convertibilidad, cuando su precio internacional estaba muy por debajo del valor que alcanzaría después. El dato que reportan las series internacionales es aproximadamente de 0,28 toneladas luego de haber entregado todo a costa de conseguir más deuda. Este fue el mínimo histórico de oro en nuestro país, en el contexto de la convertibilidad, con un precio de USD 270.0/oz.
Con la salida de la convertibilidad, Néstor Kirchner prevé la revalorización de los metales, preparando el terreno para la compra masiva de oro que efectuó un año más tarde: ≈54,8 toneladas de oro, la mayor incorporación desde 1959. El desembolso fue de USD 700-750 millones, aproximadamente. Según estimación, el precio era de USD 400/oz, un oro bastante más barato que en 2011.
Entre 2005 y 2010 el BCRA mantiene el stock y no vuelve a comprar grandes cantidades, pero el precio del oro aumenta fuertemente, de modo que el valor en dólares de ese mismo oro comprado en 2004 se va inflando. La apuesta al oro desde 2003 habia generado una ganancia contable para el BCRA del USD 2.600 millones de ganancia contable.
Con el precio internacional rondando los USD 1600/oz, el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, junto a Mercedes Marcó del Pont al frente del BCRA, incorporó casi siete toneladas adicionales, elevando el stock a 61,74 toneladas. Es el mayor nivel de reservas de oro que Argentina registró en su historia reciente.

El cambio político en 2015 modificó la estrategia. Con Luis Caputo en el Ministerio de Economía, el oro comenzó a utilizarse como activo de respaldo para endeudamiento, una práctica que Treber vincula con “nuevas formas de dependencia financiera”.
Bajo el gobierno de Macri entre 2016 y 2017, se venden 5 toneladas de oro para pagar compromisos externos, arte de ese monto fue recomprado durante la pandemia por la administración de Alberto Fernández.

En 2017, con Federico Sturzenegger al mando del BCRA, se envían USD 462 millones al banco de Inglaterra, un estimado de 11.000 toneladas de oro, para obtener rentabilidad en el mercado internacional. Esto es el primer cambio de custodia grande, afuera del país, explícito y a un centro financiero.
En 2024, el Banco Central ejecutó una controversial maniobra financiera, trasladó oro al exterior por un valor de hasta USD 1.000 millones en lingotes, bajo el argumento de realizar operaciones Repo -operación financiera que consiste en la compra/venta de valores (en este caso un activo como el oro) con el acuerdo de recomprarlos/revenderlos en un tiempo determinado a un precio determinado- para obtener liquidez en dólares y afrontar vencimientos inmediatos. De acuerdo con datos oficiales del Banco Central, ese stock de 1,98 millones de onzas permanece estable desde hace al menos 5 años.
Si bien el BCRA sostiene que el stock declarado (1,98 millones de onzas) permanece estable desde hace al menos cinco años, tanto la oposición como la Auditoría General de la Nación reclamaron información precisa sobre destino, fechas, bancos custodios y tipo de operación de estos movimientos. El organismo se negó, argumentando que revelar esos datos “comprometería la seguridad del sistema financiero”.
Documentación interna filtrada desde el propio Banco Central indica que el cambio de custodia más grande habría sido de 37 toneladas enviadas a Londres entre 2024 y 2025, equivalente al 50% del total de reservas.
El precio internacional del oro tuvo un aumento histórico. Sin nuevas compras desde hace más de una década, las 61,74 toneladas de Argentina igualmente generaron una ganancia contable notable: la valuación pasó de USD 4.000 millones en diciembre de 2023 a más de USD 8.000 millones en octubre de 2025.
En otras palabras, el oro que se compró en 2004 a precios bajos terminó siendo una excelente estrategia, gracias a que duplicó su valor sin que el país moviera un solo gramo.














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