El jueves 13 de noviembre la Casa Blanca anunció el acuerdo comercial entre Estados Unidos y la República Argentina. Con el fin de fortalecer la relación económica, este acuerdo amplía el mercado argentino a bienes estadounidenses desde el ámbito automotriz, hasta el agropecuario. Sin embargo, para Alicia Castro, la ex embajadora en Venezuela y el Reino Unido, no es un acuerdo, sino un “contrato de adhesión” que responde a la voluntad de Estados Unidos.
Para Castro, es un contrato de adhesión “porque no hay un acuerdo de contrapartes, no hay un acceso recíproco al mercado”. Algunos de los puntos de este acuerdo son; la eliminación de barreras no arancelarias por parte de Argentina y el compromiso de no exigir formalidades consulares para las exportaciones de EE.UU.; por otro lado, Argentina va a adaptarse a las normas internacionales en sectores clave para facilitar el comercio y el ingreso de bienes estadounidenses, los cuales cumplan las normas de EE.UU. o entes internacionales; así como también, el reconocimiento por parte de Argentina a EE.UU. como jurisdicción adecuada para la transferencia de datos, entre otras cuestiones.
“Argentina se compromete a eliminar barreras, a aceptar certificaciones de Estados Unidos, a flexibilizar los controles sanitarios, a abrir el mercado automotor y farmacéutico, a desarmar nuestros instrumentos clave. Estados Unidos en cambio, ofrece algo que es completamente difuso como considerar las relaciones arancelarias para ciertos recursos y algunos insumos, nada más”, señalaba la ex embajadora Castro. Asimismo, recalcó la falta de listas o cronogramas para que este contrato pueda considerarse un acuerdo diplomático.
“Hay apertura agroalimentaria, es decir, se va a permitir el ingreso de ganado en pie, pollo y cerdo estadounidense. Vamos a comer pollo y cerdo estadounidense”, problematizó en relación a qué pasará con el campo argentino y cómo esta nueva posición agravará la situación de los trabajadores. “Estados Unidos además opera con subsidios y con una estructura sanitaria que no se puede comparar con la de argentina”.
“Respecto a la propiedad intelectual, refuerza ciertos criterios de patentabilidad, acelera patentes, etc., y va a considerar a Estados Unidos como una jurisdicción adecuada para los servicios satelitales o plataformas, que es recíproca”, dijo Castro. Según la ex embajadora esto implica aceptar el espionaje estadounidense y el control a gran escala.
Pero la contraparte de este acuerdo también radica en que Argentina estaría violando el Mercosur. “Tiene que haber política exterior común, negociaciones externas colectivas, tarifa externa común. Ningún país puede firmar un acuerdo de este tipo por fuera de los socios” mencionó Castro, considerando que países como Brasil y Uruguay no estarán de acuerdo con este pacto con Estados Unidos.
Mientras tanto, apunta a que la cancillería está vacía y que las únicas medidas las toma el presidente estadounidense Donald Trump. “La cancillería está destinada a producir política exterior y no produce política exterior, no respeta los acuerdos que nosotros tenemos”. “Milei está violando los acuerdos de paz y está violando todos los acuerdos del Mercosur”, apuntó.
“Esto es malo para la industria argentina, para el campo argentino, para la propiedad intelectual argentina. Es malo para la Argentina. Es la entrega completa y total de nuestra soberanía”, expresó.
Para concluir, habló de la coyuntura política actual e invitó a los políticos a ser más que simples twitteros, “cuanto más ilustrados son los twits de los diputados, más me fastidian” dijo, y también declaró que espera ver propuestas en las campañas políticas.














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